En diferentes partes del mundo existen pueblos que llaman la atención por una característica que es poco usual y es que, la mayoría de sus viviendas están pintadas de un mismo color.
Muchas de estas 'atracciones turísticas' se dieron porque, en su momento, las viviendas fueron pintadas siguiendo tradiciones culturales, motivos históricos o normas de urbanidad, con el fin de preservar la identidad de cada lugar. Con el paso del tiempo, esto se convirtió en un distintivo y en un atractivo turístico.
Alberobello (Italia)
Este pueblo del sur de Italia es famoso por sus casas blancas con techos cónicos de piedra llamadas trulli. La uniformidad del color blanco y de la forma arquitectónica le da una apariencia muy característica.
La UNESCO lo puso en la lista de Patrimonio de la Humanidad en 1996 debido a la conservación de manera excepcional de estas construcciones que son tradicionales, consideradas un ejemplo único de arquitectura rural histórica en la región de Apulia.
Ksar de Ait Ben Haddou (Marruecos)
Este antiguo pueblo tiene edificaciones de adobe y barro de color tierra, lo que hace que prácticamente todas las casas tengan el mismo tono rojizo.
Fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1987 porque representa un ejemplo bien conservado de arquitectura tradicional del sur de Marruecos y de los antiguos asentamientos fortificados del Sahara.
Hollókő (Hungría)
Hollókő es un pequeño pueblo europeo que se compone de casas tradicionales de madera con paredes blancas y tejados oscuros, lo que lo hace una construcción urbana bastante homogénea.
La UNESCO lo declaró Patrimonio de la Humanidad en 1987 por ser uno de los ejemplos mejor conservados de un pueblo rural tradicional de Europa Central y por reflejar el estilo de vida histórico del grupo étnico Palóc.
Tétouan (Marruecos)
El casco histórico o medina de Tetuán es conocido por sus numerosas casas blancas y calles estrechas, una característica típica de muchas ciudades del norte de África.
La medina fue incluida en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1997, debido a su valor histórico y a la conservación de su arquitectura tradicional.
San Cristóbal de La Laguna (España)
El centro histórico de esta ciudad de Tenerife mantiene viviendas coloniales con fachadas claras y arquitectura homogénea, reflejo del modelo urbanístico español utilizado luego en muchas ciudades de América.
Fue inscrita como Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1999, principalmente por la conservación de su trazado urbano original y su influencia en el diseño de ciudades coloniales.