Cierre de colegios en Bogotá: instituciones pequeñas y medianas enfrentan más dificultades para mantenerse

Más de 400 instituciones educativas han sido cerradas en los últimos cinco años, en la capital del país.
Referencia colegios en Bogotá. Crédito: Freepik

Al menos 418 colegios privados cerraron en Bogotá en los últimos cinco años según cifras oficiales y para este 2026 se proyectan al menos 35 cierres adicionales.

Entre 2020 y 2026, el número de instituciones privadas en la ciudad pasó de cerca de 1.700 a 1.282, lo que refleja una reducción sostenida de la oferta educativa en el sector.

La contracción también se evidencia en la matrícula. El sector privado en Bogotá pasó de 503.512 estudiantes en 2020 a alrededor de 431.000 en 2024, una caída cercana al 20 %, equivalente a más de 100.000 alumnos menos.

Esta disminución ha impactado especialmente a colegios pequeños y medianos, que enfrentan mayores dificultades para sostener su operación.

Uno de los factores estructurales detrás de esta tendencia es la caída en los nacimientos. En 2024 se registraron 445.011 nacimientos en Colombia, un 32,7 % menos que en 2015, según Estadísticas Vitales del Dane, marcando el nivel más bajo de la última década.

Situación en Bogotá

En Bogotá, la plataforma SaluData reportó 56.552 nacimientos en 2024 y una tasa bruta de natalidad de 7,1 por cada 1.000 habitantes, por debajo del promedio nacional.

A la presión demográfica se suma un entorno financiero desafiante. Muchos colegios operan con estructuras de costos en las que la nómina y los servicios pesan de forma decisiva.

El ajuste de tarifas está regulado por el Ministerio de Educación Nacional mediante la Resolución 019805 del 30 de septiembre de 2025, que fijó los parámetros para matrícula y pensiones del año escolar 2026, con incrementos base sobre inflación del 5,1 % anual y componentes adicionales sujetos a condiciones.

En este contexto, se ha intensificado un proceso de consolidación del mercado educativo, en el que redes escolares con respaldo de capital institucional amplían su presencia.

Estas organizaciones operan con economías de escala, compras centralizadas, plataformas académicas compartidas y estructuras de gobierno corporativo que les permiten distribuir costos y sostener inversiones en tecnología e infraestructura.

En diálogo con Bienestar LA FM, Milton Armando Moreno, gerente del Gimnasio Los Andes y analista del mercado educativo, señaló que el fenómeno no corresponde únicamente a una coyuntura, sino a una reorganización estructural del sector.

De acuerdo con el experto, la combinación de menor demanda, presión de costos y mayores expectativas de las familias está redefiniendo la competencia.

Señaló que reducir este fenómeno a una simple resaca post-pandemia —o únicamente a la disminución de nacimientos— se queda corto.

"Lo que estamos observando se parece menos a una crisis coyuntural y más a una reorganización estructural del mercado: mientras muchos colegios independientes (sobre todo pequeños y medianos) pierden viabilidad, al mismo tiempo crece el interés —y la presencia directa o indirecta— de redes internacionales respaldadas por capital institucional y modelos operativos con economías de escala", aseguró.

Agregó que "no es el fin de la educación privada. Es el fin (o la transformación acelerada) de un tipo de colegio: el que compite con una propuesta de valor difusa, una operación frágil y poca capacidad de inversión frente a expectativas nuevas y cada vez más exigentes".

Otras alternativas

Entre las alternativas que han comenzado a explorarse se encuentran alianzas estratégicas, compras conjuntas, servicios compartidos, e incluso procesos de integración institucional.

Un ejemplo reciente es la decisión del Gimnasio Campestre y el Colegio Marymount, de integrar sus proyectos de manera gradual hasta 2029.

Otros expertos concluyeron que este nuevo escenario plantea un reordenamiento del sistema, en el que algunas instituciones optarán por transformarse o integrarse, mientras otras podrían cerrar de manera planificada ante proyecciones de inviabilidad financiera en el mediano plazo.