La segunda temporada de menos lluvias y las altas temperaturas mantienen en alerta a buena parte de Colombia por los incendios forestales. El panorama más crítico se registra en Nariño, donde ya son más de 1.200 hectáreas de cobertura vegetal afectadas, mientras que en el Caribe el fuego en el Parque Isla Salamanca mantiene bajo una densa nube de humo a Barranquilla y obligó a desplegar operaciones aéreas para intentar contener las llamas.
La emergencia también se siente en Tolima, Huila, Valle del Cauca y Risaralda, donde los organismos de socorro reportan incendios activos, municipios en alerta y planes especiales de respuesta para evitar que el fuego continúe propagándose.
Las autoridades atribuyen este incremento de las emergencias a las condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño, que han elevado las temperaturas y reducido la humedad en amplias zonas del país, aumentando el riesgo de incendios de cobertura vegetal.
Nariño concentra la mayor afectación con más de 1.200 hectáreas quemadas
El departamento de Nariño enfrenta la situación más compleja. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres informó que más de 1.200 hectáreas de cobertura vegetal han sido consumidas por las llamas en los últimos días.
Entre las zonas afectadas también hay cultivos de café, especialmente en los municipios de La Unión, San Bernardo, Córdoba, Potosí, Chachagüí, El Rosario, Cumbitara y Policarpa, donde los incendios han causado pérdidas para productores agrícolas.
La emergencia obligó a desplegar una operación conjunta entre la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el Ejército Nacional y la Policía, especialmente en los municipios de Los Andes y Cumbitara, donde el acceso terrestre resulta complejo por las condiciones del terreno y por la presencia de minas antipersona sin detonar.
Las autoridades mantienen operaciones aéreas y terrestres para intentar controlar el fuego y evitar que la afectación continúe creciendo.
Barranquilla respira humo por incendio en Isla Salamanca
Mientras tanto, en la región Caribe, un incendio iniciado en el sector Caño Valle, dentro del Parque Isla Salamanca, provocó una espesa nube de humo que cubrió amplios sectores de Barranquilla y dejó una capa de ceniza sobre diferentes zonas de la ciudad.
Según Parques Nacionales Naturales de Colombia, cerca de 30 hectáreas ya han sido consumidas por las llamas.
Sin embargo, la entidad advirtió que, si las condiciones climáticas continúan siendo adversas y el incendio no logra ser controlado, la afectación podría alcanzar 100 hectáreas, incrementando el impacto ambiental y la afectación en la calidad del aire para miles de habitantes.
Operación aérea busca contener las llamas en Isla Salamanca
En el mismo incendio, pero desde el lado del Magdalena, las autoridades desplegaron un operativo especial en el sector de El Torno, dentro del Parque Vía Isla de Salamanca.
Helicópteros realizaron sobrevuelos para identificar los focos activos y coordinar las labores de extinción.
Además, fue utilizado el sistema Bambi Bucket, que permite lanzar grandes cantidades de agua y líquido retardante desde aeronaves sobre las zonas más críticas del incendio, con el propósito de frenar su propagación y proteger los ecosistemas del parque.
Tolima mantiene 33 municipios en alerta roja
El Tolima es uno de los departamentos con mayor nivel de alerta preventiva.
La Dirección Departamental de Gestión del Riesgo informó que 33 municipios permanecen en alerta roja por la alta probabilidad de incendios forestales y otros 10 municipios están en alerta naranja.
En las últimas semanas ya se han atendido emergencias en municipios como Santa Isabel, Palocabildo, Alvarado, Ambalema, San Luis, Guamo, Coello, Purificación y Carmen de Apicalá.
La situación más llamativa ocurrió en Ibagué, donde en menos de 24 horas se reportaron 11 incendios de cobertura vegetal tanto en zonas urbanas como rurales. Las autoridades locales indicaron que, en la mayoría de los casos, las conflagraciones habrían sido provocadas.
Huila reporta 247 hectáreas afectadas durante este año
En Huila también aumenta la preocupación por el comportamiento de los incendios.
Durante la actual temporada de menos lluvias ya se han registrado 10 incendios que afectaron siete municipios y dejaron 66 hectáreas de vegetación comprometidas.
Sin embargo, el balance anual muestra una situación más amplia: 25 incendios forestales han afectado 14 municipios, dejando aproximadamente 247 hectáreas impactadas.
Las emergencias se han presentado en municipios como Aipe, Villavieja, Teruel, Gigante, Campoalegre, Neiva y Palermo.
Las autoridades reforzaron las campañas para evitar quemas agrícolas y solicitaron activar los consejos municipales de gestión del riesgo ante el aumento de las temperaturas.
Risaralda activa brigadas forestales
En Risaralda se presentó el primer incendio forestal asociado a la actual temporada seca.
La emergencia ocurrió en la vereda Altamira, en el municipio de La Celia, donde aproximadamente una hectárea de vegetación fue consumida por las llamas.
Ante el aumento del riesgo, la Defensa Civil activó seis brigadas forestales distribuidas en La Virginia, Marsella, Santuario, Quinchía, Balboa y Santa Rosa de Cabal, con capacidad de respuesta inmediata.
La principal preocupación está concentrada en el Parque Nacional Natural Los Nevados, los bosques y demás áreas protegidas del departamento.
Cali y el Valle mantienen vigilancia sobre los cerros
En el Valle del Cauca también permanecen activas las alertas.
En Cali, el pasado 13 de julio, un incendio consumió cuatro hectáreas de vegetación en la vía hacia el corregimiento de Golondrinas, emergencia que logró ser controlada por el Cuerpo de Bomberos antes de que alcanzara mayores proporciones.
Mientras tanto, en el municipio de El Cerrito, las llamas afectaron sectores montañosos del corregimiento de Tenerife, donde las autoridades mantienen desplegados equipos para evitar una rápida propagación del fuego.
Autoridades insisten en la prevención
Los organismos de gestión del riesgo reiteraron el llamado a la ciudadanía para evitar quemas agrícolas, fogatas y cualquier actividad que pueda generar incendios de cobertura vegetal.
Además de las pérdidas ambientales, las emergencias ya afectan cultivos, áreas protegidas y la calidad del aire en varias regiones del país, por lo que las autoridades mantienen activos los planes de respuesta mientras continúan las altas temperaturas.
¿Qué regiones del país enfrentan la situación más crítica por los incendios forestales?
El panorama más complejo se registra en Nariño, donde la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo reporta más de 1.200 hectáreas de cobertura vegetal afectadas. También hay emergencias y alertas en Magdalena, Atlántico, Tolima, Huila, Risaralda y Valle del Cauca, donde las altas temperaturas han incrementado el riesgo de nuevos incendios.
¿Qué ocurre en el Parque Isla Salamanca y por qué preocupa a las autoridades?
Un incendio en el sector Caño Valle, dentro del Parque Isla Salamanca, ha consumido cerca de 30 hectáreas y provocó una densa nube de humo que afecta la calidad del aire en Barranquilla. Parques Nacionales advirtió que, si el fuego no es controlado, la emergencia podría extenderse hasta 100 hectáreas, por lo que se mantienen las labores de extinción por aire y tierra.
¿Qué medidas han adoptado las autoridades para controlar las emergencias?
Los organismos de gestión del riesgo activaron planes de respuesta en varias regiones. En Isla Salamanca se desplegaron helicópteros con el sistema Bambi Bucket para lanzar agua y retardante sobre los focos activos. En Nariño también participan la Fuerza Aeroespacial, el Ejército y la Policía debido a las dificultades de acceso y a la presencia de minas antipersona en algunas zonas.
¿Qué departamentos permanecen en alerta por el riesgo de nuevos incendios?
Además de las zonas donde ya hay incendios activos, departamentos como Tolima, Huila, Risaralda y Valle del Cauca mantienen alertas por las altas temperaturas. En Tolima, por ejemplo, 33 municipios están en alerta roja y 10 en alerta naranja, mientras que las autoridades han reforzado los planes de prevención y el monitoreo para evitar nuevas emergencias.