Colombia tiene una reserva de carbono en sus manglares y pastos marinos: estas son las cifras

La economía azul busca impulsar actividades productivas sostenibles en los ecosistemas acuáticos, con oportunidades para la investigación, la innovación y las comunidades.
Las aguas del mundo se están acidificando más de lo que científicos calculaban. Crédito: www.magnific.com

Colombia cuenta con cerca de 462 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente almacenadas en sus manglares y otras 52 millones en los suelos de pastos marinos estudiados del Caribe, dos ecosistemas que hacen parte de las oportunidades de desarrollo económico asociadas a la biodiversidad.

El Ministerio de Ambiente destacó su importancia en el marco de la Segunda Semana de la Bioeconomía Colombiana, que se desarrolla en Barranquilla.

La entidad presentó la economía azul como una de las apuestas de la bioeconomía de la Agenda ABC (Agua, Biodiversidad y Comunidades), con la que el Gobierno busca promover actividades económicas relacionadas con el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales.

La iniciativa contempla oportunidades para las regiones a partir de la conservación de los ecosistemas acuáticos y el desarrollo de nuevos productos y soluciones.

El ministro de Ambiente, Fabio Arjona, señaló que "la biodiversidad puede contribuir a la generación de conocimiento, innovación y productividad, siempre que su aprovechamiento no ponga en riesgo el patrimonio natural".

En ese sentido, el funcionario planteó la importancia de fortalecer la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación para impulsar procesos productivos sostenibles.

La economía azul comprende actividades y soluciones relacionadas con mares, océanos, ríos y lagos. De acuerdo con el planteamiento del Ministerio, este enfoque busca combinar la conservación ambiental con la creación de oportunidades económicas para las comunidades y los territorios.

Manglares y pastos marinos, claves para almacenar carbono

Uno de los componentes de esta apuesta es el papel de los ecosistemas costeros en la captura y el almacenamiento de carbono, una función que también contribuye a la adaptación al cambio climático.

En el caso de los manglares colombianos, cerca del 90,2% del carbono almacenado se encuentra en el suelo, mientras que el 9,8% restante está en la biomasa aérea.

Las reservas de estos ecosistemas alcanzan aproximadamente 462 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO₂e). Según las cifras presentadas por el Ministerio de Ambiente, Colombia se encuentra entre los países con mayor cobertura de manglares del mundo y ocupa el cuarto lugar en América por extensión de estos ecosistemas.

Estas características representan un activo para la conservación de la biodiversidad y el desarrollo de iniciativas relacionadas con la economía azul.

Además de almacenar carbono, los manglares cumplen funciones ecológicas que favorecen la protección de distintas especies y la estabilidad de los ecosistemas costeros.

Los pastos marinos también hacen parte de este patrimonio natural. El Ministerio de Ambiente indicó que Colombia cuenta con reservas de carbono por unidad de área que superan los promedios registrados en países de América y otras regiones, entre ellos México, Estados Unidos e Indonesia.

Las estimaciones realizadas en cinco zonas (Alta Guajira, Media Guajira, San Andrés, bahía de Cartagena y Tayrona) establecen que los suelos de pastos marinos estudiados en el Caribe colombiano almacenan alrededor de 52 millones de toneladas de CO₂ equivalente. La especie Thalassia testudinum es identificada como la más abundante en estas praderas marinas.

Tanto los manglares como los pastos marinos proporcionan refugio y alimento para diferentes especies y contribuyen al funcionamiento de los ecosistemas costeros. Por esa razón, su conservación forma parte de las oportunidades que el Gobierno busca desarrollar mediante actividades productivas vinculadas al uso sostenible de la biodiversidad.

Pesca sostenible y protección de la fauna marina

La propuesta de economía azul también incluye el fortalecimiento de la pesca sostenible, mediante prácticas que permitan aprovechar los recursos sin superar la capacidad de recuperación de las poblaciones de peces. El objetivo planteado es mantener el equilibrio de los ecosistemas mientras se desarrollan actividades económicas relacionadas con los recursos acuáticos.

Otro de los componentes es la protección de la fauna marina y la reducción de la contaminación por plásticos en playas y mares. Entre las especies afectadas por estos residuos, el Ministerio mencionó tortugas, ballenas, tiburones, delfines y rayas.

La apuesta busca que las actividades productivas aprovechen los bienes y servicios que ofrecen los ecosistemas, pero incorporen también herramientas científicas y tecnológicas para generar productos y soluciones con mayor valor agregado.

Esto incluye el desarrollo de investigación e innovación como parte de los procesos económicos relacionados con la biodiversidad.

El enfoque presentado por el Ministerio de Ambiente contempla tanto la conservación de los ecosistemas como el desarrollo de actividades que permitan aprovechar sus recursos de manera sostenible. La articulación entre el conocimiento científico, los sectores productivos y las comunidades aparece como uno de los elementos centrales de esta estrategia.

La Agenda ABC contempla nuevos mercados de biodiversidad y agua

Además de las iniciativas relacionadas con los ecosistemas acuáticos, la Agenda ABC incluye varias medidas vinculadas con los instrumentos ambientales y la creación de mercados.

Entre ellas se encuentran el restablecimiento al 100% de la no causación del impuesto al carbono, la implementación plena del artículo 6 del Acuerdo de París y el Programa Nacional de Cupos Transables de Emisión.

La agenda también contempla el desarrollo de un programa nacional de REDD+ jurisdiccional, así como la apertura de nuevos mercados de biodiversidad y agua.

El Ministerio de Ambiente indicó que continuará promoviendo la articulación entre la ciencia, el sector productivo, las comunidades y los territorios para impulsar iniciativas relacionadas con los ecosistemas acuáticos del país.

La estrategia también plantea reconocer los conocimientos tradicionales y promover una distribución justa de los beneficios derivados del uso sostenible de la biodiversidad, con el propósito de vincular a las comunidades a las oportunidades que se desarrollen alrededor de estos recursos.

Claves de este tema, en cuatro preguntas:

¿Qué es la economía azul y cómo busca impulsar la economía en Colombia?

La economía azul busca generar oportunidades económicas a partir del uso sostenible de mares, ríos, océanos y lagos, mediante actividades productivas, investigación, innovación y conservación de la biodiversidad.

¿Cuánto carbono almacenan los manglares y pastos marinos de Colombia?

Los manglares colombianos almacenan cerca de 462 millones de toneladas de CO₂ equivalente, mientras que los suelos de pastos marinos estudiados en el Caribe contienen alrededor de 52 millones de toneladas.

¿Qué actividades incluye la economía azul en Colombia?

La economía azul contempla la pesca sostenible, la protección de la fauna marina, la reducción de la contaminación por plásticos y el desarrollo de productos y soluciones innovadoras que aprovechen los recursos naturales de manera sostenible.

¿Qué medidas contempla la Agenda ABC para impulsar la bioeconomía en Colombia?

La Agenda ABC incluye la implementación de instrumentos relacionados con el impuesto al carbono y el Acuerdo de París, el Programa Nacional de Cupos Transables de Emisión y la creación de nuevos mercados de biodiversidad y agua.