Gran Alianza por el Autocuidado propone incluir esta política en el Plan Nacional de Desarrollo

La iniciativa propone crear una Política Nacional de Autocuidado e incluirla en el Plan Nacional de Desarrollo, además de impulsar ocho acciones relacionadas con prevención, alfabetización en salud, vacunación, acceso seguro a productos de autocuidado y sostenibilidad del sistema sanitario.
La Alianza se firmó en n Bogotá. Crédito: Foto: Diana Cabrera

Diferentes actores del sistema de salud en el país como representantes de la academia, profesionales del sector, industria farmacéutica y empresas privadas suscribieron la Gran Alianza por el Autocuidado, una iniciativa que busca convertir la prevención y el cuidado cotidiano de la salud en un componente estructural de las políticas públicas en Colombia.

El acuerdo fue presentado durante la Cumbre Anual de Autocuidado “Liderando el futuro de la prevención”, organizada por la Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia, con el respaldo de empresas como Bayer, Haleon, Kenvue, Eli Lilly y Pfizer. La propuesta busca articular a distintos actores para construir una agenda común alrededor de la prevención, la educación y la corresponsabilidad en salud.

La alianza parte de la premisa de que el autocuidado puede contribuir a promover hábitos saludables, prevenir enfermedades, mejorar la capacidad de las personas para tomar decisiones informadas y, al mismo tiempo, favorecer la sostenibilidad del sistema de salud.

Para los expertos en el sector, alcanzar una verdadera cultura de prevención requiere una acción coordinada entre el Gobierno, el Congreso, las autoridades sanitarias, las entidades territoriales, la academia, los profesionales de la salud, la sociedad civil y el sector privado.

Buscan una Política Nacional de Autocuidado

Uno de los principales planteamientos de la alianza es avanzar en la construcción de una Política Nacional de Autocuidado, articulada con la Atención Primaria en Salud y las políticas de promoción y prevención.

La propuesta contempla que esta política sea incorporada en el Plan Nacional de Desarrollo, así como en los planes territoriales de salud y otros instrumentos de planeación. La intención es establecer objetivos, acciones, indicadores y mecanismos de seguimiento que permitan mantener una estrategia de largo plazo y evitar que las iniciativas queden aisladas entre diferentes administraciones.

María Claudia Lacouture, presidenta ejecutiva de AmCham Colombia, destacó la necesidad de conectar las diferentes regulaciones y acciones que actualmente existen alrededor del autocuidado.

Según explicó, el propósito es generar una política pública que articule desde la información que recibe el ciudadano hasta las decisiones que toma para cuidar su salud y, cuando sea necesario, acudir a un profesional.

Alfabetización en salud, una de las prioridades

Otro de los pilares de la propuesta es la creación de una estrategia nacional de alfabetización en salud, destinada a fortalecer las capacidades de los ciudadanos para acceder, comprender, evaluar y utilizar información confiable y basada en evidencia.

La iniciativa también plantea incorporar la alfabetización digital y mediática, así como acciones para enfrentar la desinformación relacionada con temas de salud.

Para los promotores de la alianza, la educación debe permitir que las personas conozcan medidas básicas de prevención, identifiquen información confiable y comprendan cuándo una situación puede ser atendida mediante prácticas de autocuidado y cuándo requiere la intervención de un profesional sanitario.

Prevención desde la infancia hasta la vejez

La agenda contempla fortalecer los hábitos de autocuidado durante todo el curso de vida, desde la infancia hasta la vejez.

Entre las áreas señaladas están los hábitos saludables, la salud oral, el cuidado de la piel y la prevención y detección temprana de enfermedades crónicas y otras condiciones de alto impacto.

La propuesta pone especial atención en las poblaciones rurales, vulnerables y aquellas que enfrentan mayores barreras para acceder a los servicios de salud.

Gustavo Ledesma, director de asuntos corporativos para Latinoamérica de Kenvue, señaló que los hábitos preventivos deben comenzar desde edades tempranas y formar parte incluso de los procesos educativos.

Como ejemplos mencionó acciones cotidianas relacionadas con la salud oral y la protección de la piel, que pueden tener efectos acumulativos sobre el bienestar de las personas cuando se convierten en prácticas constantes.

Vacunación de adultos, otro de los ejes

La Gran Alianza también plantea priorizar la vacunación de adultos, particularmente entre personas mayores y quienes presentan comorbilidades o factores de riesgo.

La intención es fortalecer la prevención de enfermedades inmunoprevenibles, reducir complicaciones y hospitalizaciones y preservar la calidad de vida, al tiempo que se busca disminuir los costos futuros asociados con la atención de enfermedades prevenibles.

Los promotores de la iniciativa consideran que el envejecimiento de la población hace necesario reforzar las estrategias preventivas dirigidas a los adultos mayores.

Modernizar la regulación de medicamentos y productos de autocuidado

En materia regulatoria, los firmantes propusieron modernizar las normas aplicables a medicamentos de venta libre, suplementos dietarios y otros productos y soluciones de autocuidado.

La propuesta incluye fortalecer las capacidades regulatorias y tecnológicas del Invima mediante procesos de digitalización, simplificación de trámites, interoperabilidad y adopción de buenas prácticas internacionales.

La iniciativa también plantea mejorar el acceso seguro y equitativo a productos y herramientas de autocuidado, especialmente en territorios y comunidades con mayores dificultades para acceder al sistema de salud.

En este punto, las farmacias, droguerías y profesionales de la salud tendrían un papel relevante como aliados para brindar orientación, educación y prevención a las comunidades.

Alerta por productos falsificados y comercio irregular

Otro de los componentes de la alianza está relacionado con la seguridad de los productos utilizados por los ciudadanos.

Los participantes plantean reforzar la vigilancia frente a la falsificación, adulteración, contrabando y comercialización irregular de productos para la salud, mediante una mayor trazabilidad y control de los canales de distribución.

María Claudia Lacouture subrayó que la educación del ciudadano debe ir acompañada de mecanismos que permitan identificar productos confiables y evitar aquellos que puedan representar un riesgo.

En ese sentido, insistió en que el autocuidado puede prevenir enfermedades, pero el uso de productos falsificados puede generar consecuencias graves para la salud.

Autocuidado y sostenibilidad del sistema de salud

La alianza también busca generar evidencia sobre el impacto sanitario, social y económico de las prácticas de autocuidado.

Entre los resultados que esperan medir se encuentran la posible reducción de consultas y hospitalizaciones evitables, la liberación de capacidad asistencial, el mejoramiento de la productividad y una mayor sostenibilidad del sistema sanitario.

Antonio Hernández, presidente y gerente general para la región andina de Haleon, señaló que fortalecer la educación en salud puede ayudar a que las personas gestionen de manera más adecuada situaciones cotidianas y utilicen los servicios sanitarios de manera más eficiente.

El rol de la automedicación responsable

Rogelio González, de Consumer Health de Bayer, señaló que una parte de las consultas al sistema de salud está relacionada con situaciones que, en determinados casos, podrían manejarse desde el hogar mediante información adecuada y prácticas responsables de autocuidado.

Entre los ejemplos mencionó dolores de cabeza, dolores de estómago, diarrea y síntomas asociados con cuadros gripales.

Sin embargo, el planteamiento de la alianza pone el énfasis en que el autocuidado debe estar acompañado de información confiable y responsable, de manera que los ciudadanos puedan identificar sus propios límites y recurrir a profesionales de la salud cuando la situación lo requiera.

La propuesta busca así que el autocuidado no sea entendido únicamente como el consumo de determinados productos, sino como un conjunto de hábitos, conocimientos y decisiones orientados a la prevención.

Una agenda de largo plazo

La Gran Alianza por el Autocuidado plantea finalmente consolidar un espacio permanente de articulación entre los diferentes sectores participantes, con el propósito de desarrollar las líneas de trabajo y realizar seguimiento periódico a los avances.

La apuesta es que el autocuidado trascienda las iniciativas particulares de empresas o instituciones y se convierta en una política de largo plazo integrada a la planeación nacional y territorial.

Para sus promotores, el desafío ahora será transformar los compromisos establecidos en la alianza en acciones concretas de educación, prevención, vacunación, regulación, acceso seguro y generación de evidencia.

“El objetivo de fondo es que los colombianos cuenten con mejores herramientas para cuidar su salud desde la vida cotidiana, prevenir enfermedades y tomar decisiones informadas, sin sustituir la atención profesional cuando esta sea necesaria”, puntualizó.

Los ocho frentes de la Gran Alianza

La hoja de ruta presentada durante la cumbre contempla ocho grandes líneas de acción:

  1. Construir una Política Nacional de Autocuidado articulada con la Atención Primaria en Salud.
  2. Fortalecer la alfabetización en salud y combatir la desinformación.
  3. Promover hábitos saludables y prevención durante todo el curso de vida.
  4. Impulsar la vacunación de adultos, especialmente en población mayor y de riesgo.
  5. Modernizar la regulación de medicamentos de venta libre y productos de autocuidado.
  6. Ampliar el acceso seguro y equitativo a herramientas y soluciones de autocuidado.
  7. Combatir la falsificación, adulteración y comercialización irregular de productos para la salud.
  8. Generar evidencia sobre el impacto sanitario y económico del autocuidado y mantener una articulación multisectorial permanente.

Claves del tema en cuatro preguntas:

¿Qué busca la Gran Alianza por el Autocuidado en Colombia?

La iniciativa busca convertir el autocuidado y la prevención en componentes estructurales de la política de salud del país. Para ello, propone una Política Nacional de Autocuidado articulada con la Atención Primaria en Salud y las estrategias de promoción y prevención, con la intención de incorporarla al Plan Nacional de Desarrollo y a los planes territoriales de salud.

¿Por qué la alfabetización en salud es uno de los principales ejes de la alianza?

Porque se busca que los ciudadanos tengan herramientas para acceder, comprender y evaluar información confiable sobre salud. La estrategia también pretende combatir la desinformación y fortalecer la alfabetización digital y mediática, para que las personas puedan tomar decisiones informadas y sepan cuándo una situación puede manejarse mediante autocuidado y cuándo deben acudir a un profesional de la salud.

¿Cómo podría el autocuidado contribuir a la sostenibilidad del sistema de salud?

Los impulsores de la alianza consideran que una mayor prevención puede ayudar a reducir enfermedades, complicaciones, consultas y hospitalizaciones evitables. Además, hábitos saludables y una utilización más eficiente de los servicios de salud podrían liberar capacidad asistencial y contribuir a disminuir los costos que enfrenta el sistema sanitario.

¿Qué medidas se plantean para garantizar que los productos de autocuidado sean seguros?

La alianza propone modernizar la regulación de medicamentos de venta libre, suplementos dietarios y otros productos de autocuidado, además de fortalecer las capacidades tecnológicas y regulatorias del Invima. También plantea aumentar la trazabilidad y vigilancia para combatir la falsificación, adulteración, contrabando y comercialización irregular de productos para la salud.