Cerca de 40 lenguas indígenas en Colombia están en riesgo de desaparecer: ¿qué se está haciendo para salvarlas?

Cerca de 40 de las más de 68 lenguas vivas que existen en el país enfrentan un riesgo inminente de desaparición, debido principalmente a la pérdida de transmisión entre generaciones y a factores sociales
Decenas de pueblos indígenas estarán presentes en la COP16 Crédito: Ministerio de Ambiente

En Colombia, decenas de lenguas indígenas enfrentan un riesgo de desaparición, una situación que expertos y sabedores ancestrales describen como una pérdida irreversible de memoria, conocimiento y formas de vida.

De las cerca de 70 lenguas existentes en el país, la mayoría son habladas por comunidades pequeñas y originarias de Colombia, que con los años incrementa su vulnerabilidad frente a factores sociales, políticos y culturales. De acuerdo con el Instituto Caro y Cuervo, alrededor de 40 lenguas indígenas están en peligro inminente, algunas con apenas unos pocos hablantes activos.

Panorama de las lenguas indígenas en Colombia

Según este instituto, este panorama se agrava por la ruptura en la transmisión intergeneracional, el desplazamiento forzado, la migración hacia centros urbanos y la presión del español como lengua dominante en la educación, los medios y la vida cotidiana.

Testimonios como el del maestro y artista indígena Aimema Úai, del resguardo del Gran Predio Putumayo en la Amazonía, pone en evidencia la dimensión humana y espiritual de esta crisis. Perteneciente al pueblo Murui-Muina (uitoto), el sabedor explica que su lengua no es solo un medio de comunicación, sino el núcleo mismo de la existencia comunitaria.

Una lengua que se transmite

“En el idioma está la vida, ahí está el conocimiento, ahí está la ciencia, ahí está la memoria de nuestros antepasados”, afirma el maestro Aimema Úai. Añade que “a través del idioma entendemos cómo se configura la naturaleza, cómo se estructura el orden espiritual y cómo se transmite la medicina tradicional”.

Para su pueblo, la lengua se transmite en espacios tradicionales como la maloca, a través de cantos, narraciones y enseñanzas de los mayores. Sin embargo, advierte que este proceso se ha debilitado por la influencia de la educación externa, la globalización y la presión de otros sistemas culturales.

“Cada vez los jóvenes salen más del territorio y dejan de usar la lengua, y eso interrumpe la transmisión del conocimiento”, señala.

¿Qué está afectado las lenguas indígenas?

El maestro señala que muchos jóvenes han dejado de usar su lengua materna al salir de sus territorios para estudiar o trabajar, lo que interrumpe la continuidad del conocimiento ancestral.

“Si un pueblo pierde su lengua, pierde su memoria, pierde su historia y su capacidad de transmitirla a las nuevas generaciones”, afirma. Desde su práctica artística, insiste en que “la palabra es vida, es ciencia y es camino de continuidad para el pueblo”.

A ello se suman los impactos históricos, el conflicto armado y otras dinámicas que han afectado la estabilidad de los territorios amazónicos, generando fracturas en la transmisión cultural.

Para Aimema Úai, perder una lengua equivale a perder una “biblioteca viva” donde se almacenan los saberes sobre la naturaleza, la espiritualidad, la medicina tradicional y la organización social.

Transmisión de conocimientos

Desde su práctica artística, insiste en la necesidad de seguir transmitiendo estos conocimientos a través de la palabra, el canto y la creación, como forma de resistencia cultural.

Frente a este panorama, una de las iniciativas relevantes es el programa de lenguas nativas del Instituto Caro y Cuervo, que ha desarrollado el Repositorio de Lenguas Nativas de Colombia, una plataforma digital destinada a conservar y difundir este patrimonio lingüístico.

“En Colombia existen más de 68 lenguas vivas, de las cuales 65 son indígenas, y cerca de 40 están en riesgo de desaparición inminente (…) una de las principales amenazas es la pérdida de transmisión intergeneracional, sumada al desplazamiento forzado y la presión del español en los contextos educativos”, señaló

El proyecto parte de un proceso de trabajo conjunto con comunidades indígenas en diferentes regiones del país. A través de diplomados y procesos de formación, el instituto ha capacitado a documentadores indígenas para registrar sus propias lenguas mediante herramientas audiovisuales, fortaleciendo así el enfoque comunitario del proyecto.

Estrategias para salvar

La co-coordinadora del programa de documentación del Instituto Caro y Cuervo, Andrea Urquijo, explicó que el trabajo de preservación de lenguas indígenas no se concentra en un solo territorio, sino que se desarrolla de manera descentralizada en varias regiones del país, en articulación directa con las comunidades.

“No estamos concentrados en un solo lugar, sino repartidos en el territorio colombiano, dependiendo de los procesos de formación y de las personas que se vinculan al programa”, señaló.

En la plataforma se encuentran materiales como vocabularios, cantos tradicionales, relatos de origen, conocimientos botánicos, historias de vida y registros audiovisuales de prácticas culturales.

El repositorio está estructurado en dos niveles de acceso: uno público, disponible para cualquier usuario interesado en la diversidad lingüística del país, y otro restringido, destinado exclusivamente a las comunidades portadoras de las lenguas, quienes conservan el control sobre su patrimonio inmaterial.

La tecnología como herramienta

La estrategia del Instituto Caro y Cuervo también contempla la expansión progresiva del programa hacia nuevas comunidades. Actualmente, se trabaja con diversos pueblos indígenas de la Amazonía, la Orinoquía y la región andina, en un esfuerzo por ampliar la cobertura de documentación sin perder el enfoque participativo.

“No se trata solo de grabar y almacenar, sino de que ese material sirva después para la educación, la memoria histórica o los procesos de fortalecimiento cultural”, afirmó

Además, la institución ha señalado la importancia de integrar la tecnología como una herramienta de salvaguarda cultural, especialmente en un contexto donde las lenguas indígenas enfrentan riesgos de invisibilización en entornos digitales y educativos.

En conjunto, tanto los testimonios de los sabedores indígenas como las estrategias institucionales evidencian que la preservación de las lenguas nativas en Colombia no es solo un reto académico o técnico, sino una tarea urgente de protección cultural, territorial y espiritual.

Claves del tema en cuatro preguntas

1. ¿Cuántas lenguas indígenas están en riesgo de desaparecer en Colombia?

Según el Instituto Caro y Cuervo, cerca de 40 de las más de 68 lenguas vivas que existen en el país enfrentan un riesgo inminente de desaparición, debido principalmente a la pérdida de transmisión entre generaciones y a factores sociales y culturales.

2. ¿Por qué es tan grave la pérdida de una lengua indígena?

Para los pueblos indígenas, una lengua no es solo una forma de comunicación. En ella se conservan conocimientos sobre la naturaleza, la medicina tradicional, la espiritualidad, la historia y la memoria colectiva. Su desaparición implica la pérdida de una parte fundamental de la identidad cultural.

3. ¿Qué factores están acelerando la desaparición de estas lenguas?

Entre las principales causas se encuentran el desplazamiento forzado, la migración hacia las ciudades, la influencia del español en la educación y los medios de comunicación, así como la disminución del uso de las lenguas nativas entre los jóvenes que abandonan sus territorios para estudiar o trabajar.

4. ¿Qué se está haciendo para proteger las lenguas indígenas?

El Instituto Caro y Cuervo desarrolla el Repositorio de Lenguas Nativas de Colombia, una plataforma digital que recopila vocabularios, relatos, cantos y registros audiovisuales. Además, capacita a integrantes de las comunidades para documentar y preservar sus propias lenguas, fortaleciendo los procesos de memoria y revitalización cultural.