El Gobierno colombiano, a través del Ministerio del Trabajo, y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) anunciaron que buscan fortalecer su agenda de cooperación para llevar mayores oportunidades de empleo, formación y protección de los derechos laborales a las diferentes regiones del país.
La ministra del Trabajo, Natalia López Fuentes, sostuvo una reunión con representantes de la organización internacional con el propósito de avanzar en un acompañamiento técnico que permita fortalecer las capacidades institucionales y diseñar respuestas en materia de empleo que tengan en cuenta las particularidades económicas, productivas y laborales de cada departamento y municipio.
La iniciativa parte de la necesidad de que las políticas nacionales de empleo y formación respondan de manera más directa a las características de los territorios y a las necesidades tanto de los trabajadores como de los empleadores.
Formación para el trabajo conectada con las regiones
Uno de los principales componentes de la cooperación será el fortalecimiento de los equipos encargados de implementar las políticas de empleo en los territorios.
El objetivo es que las instituciones tengan mayores capacidades para identificar las necesidades de sus comunidades y del tejido productivo regional, de manera que la formación para el trabajo pueda estar vinculada con las oportunidades laborales existentes y con los sectores que requieren nuevos trabajadores.
En esta tarea también participarán el sector Trabajo y el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), con el propósito de acercar las capacidades institucionales a trabajadores, jóvenes, emprendedores y empleadores.
De esta manera, la cooperación con la OCDE pretende contribuir a que la oferta de formación y las estrategias de empleo tengan una mayor pertinencia territorial y puedan responder a las transformaciones y necesidades específicas de los mercados laborales regionales.
Ministerio busca fortalecer la inspección laboral
Durante el encuentro, la ministra Natalia López Fuentes también puso sobre la mesa la necesidad de fortalecer la formación y las capacidades de los inspectores de Trabajo.
La apuesta del Ministerio es avanzar hacia un modelo de inspección laboral con mayor énfasis preventivo, que no se limite a actuar cuando ya se ha producido un incumplimiento, sino que también permita orientar y acompañar a los empleadores en el conocimiento y cumplimiento de la legislación laboral y de seguridad social.
“Queremos que el Estado acompañe a los empresarios para que conozcan y cumplan la legislación laboral y de seguridad social, y que los trabajadores tengan la certeza de que sus derechos están protegidos. Nuestra apuesta es prevenir, orientar y actuar oportunamente, sin renunciar a la autoridad cuando la ley no se cumple”, afirmó la ministra.
La estrategia plantea, por tanto, un equilibrio entre el acompañamiento a los empleadores y la protección efectiva de los derechos de los trabajadores.
Una inspección más cercana y preventiva
El fortalecimiento de la inspección laboral busca que los empleadores cuenten con mayor orientación para evitar incumplimientos y que los trabajadores tengan mecanismos institucionales más sólidos para la protección de sus derechos.
Para el Ministerio, la formación de los inspectores constituye un elemento clave para mejorar la capacidad del Estado de intervenir oportunamente frente a situaciones que puedan afectar las condiciones laborales.
La cooperación internacional también permitirá avanzar en el fortalecimiento de las capacidades institucionales de las entidades que tienen responsabilidades en materia de empleo y protección laboral.
Cooperación con resultados para las regiones
El Gobierno busca que esta agenda con la OCDE se traduzca en resultados concretos para los ciudadanos, especialmente en las regiones donde las condiciones del mercado laboral pueden presentar diferencias importantes frente a las grandes ciudades.
Entre las metas planteadas están el fortalecimiento de las políticas territoriales de empleo, equipos institucionales mejor preparados, una oferta de formación más conectada con las necesidades productivas y un mayor acompañamiento a los empleadores.
Asimismo, se busca reforzar las garantías para los trabajadores mediante una institucionalidad con mayor capacidad de prevención, orientación y actuación frente a posibles incumplimientos de la normativa laboral.
La agenda entre Colombia y la OCDE representa así una apuesta por acercar las políticas de empleo y protección laboral a las realidades de cada territorio, fortaleciendo la capacidad de respuesta del Estado frente a las necesidades de trabajadores, jóvenes, emprendedores y empresas.
Con esta cooperación, el Ministerio del Trabajo pretende avanzar hacia una institucionalidad laboral más cercana a las regiones, con herramientas para anticiparse a los problemas, promover el cumplimiento de la ley y responder de manera oportuna a las dinámicas productivas y laborales de cada comunidad.
Claves del tema en cuatro preguntas
¿Cuál es el objetivo de la cooperación entre Colombia y la OCDE?
La cooperación busca fortalecer las capacidades de las regiones para desarrollar políticas de empleo y formación que respondan a las necesidades laborales y productivas de cada departamento y municipio del país.
¿Qué papel tendrá el SENA en esta estrategia?
El Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) participará en el fortalecimiento de las estrategias de formación para el trabajo, con el propósito de acercar las oportunidades de capacitación a trabajadores, jóvenes, emprendedores y empleadores, teniendo en cuenta las necesidades de cada región.
¿Qué cambios busca impulsar el Ministerio del Trabajo en la inspección laboral?
El Ministerio busca fortalecer la formación de los inspectores y avanzar hacia una inspección laboral con mayor énfasis preventivo. La intención es orientar y acompañar a los empleadores para que conozcan y cumplan la legislación laboral y de seguridad social, sin dejar de actuar cuando se presenten incumplimientos.
¿Qué beneficios espera obtener Colombia con esta agenda de cooperación?
El Gobierno espera traducir la cooperación con la OCDE en mejores políticas de empleo regionales, equipos territoriales más preparados, una formación laboral conectada con las necesidades productivas, mayor acompañamiento a los empleadores y mayores garantías para la protección de los derechos de los trabajadores.