Colombia envejece: piden fortalecer la vacunación de adultos mayores

Según representantes del sector salud, Colombia atraviesa una acelerada transición demográfica: actualmente cerca de 7 millones de personas tienen más de 60 años, el 14 % de la población. Piden fortalecer la prevención y ampliar las estrategias de vacunación para la población adulta.
Vacunación contra covid-19 en Colombia avanza con aplicación de cuatro millones de vacunas. Crédito: AFP

El envejecimiento de la población colombiana plantea nuevos desafíos para el sistema de salud y obliga a fortalecer las estrategias de prevención a lo largo de todo el curso de vida.

Este fue uno de los llamados de la Gran Alianza por el Autocuidado, que lideró la Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia, con el respaldo de empresas como Bayer, Haleon, Kenvue, Eli Lilly y Pfizer.

La propuesta busca articular a distintos actores para construir una agenda común alrededor de la prevención, la educación y la corresponsabilidad en salud.

Uno de los puntos importantes fue convertir la vacunación de los adultos mayores en una prioridad de política pública.

Juan Sebastián Estrada, director de Políticas Públicas de Pfizer para Latinoamérica Norte, señaló que la transición demográfica traerá consigo una mayor carga de enfermedad, mayores necesidades de atención y presión financiera sobre el sistema sanitario.

Frente a este panorama, sostuvo que la respuesta debe centrarse en la prevención y en la adopción de medidas que permitan reducir el impacto de enfermedades que afectan especialmente a las personas mayores.

Vacunación de adultos, uno de los compromisos por el autocuidado

Durante el encuentro con autoridades de salud se presentó un decálogo de ocho compromisos relacionados con el autocuidado y la prevención. Uno de ellos plantea la importancia de fortalecer la vacunación en la población adulta.

“Esta estrategia debe analizarse como una herramienta de prevención que puede contribuir a disminuir complicaciones y hospitalizaciones en grupos de mayor riesgo. El llamado es a trabajar en prevención a lo largo de todo el ciclo de la vida y particularmente en la población adulta y en población en riesgo”, explicó.

El planteamiento según los expertos en el sector salud, cobra relevancia ante el cambio en la estructura demográfica del país. Mientras la población mayor crece, también aumenta la necesidad de adaptar las políticas públicas y los programas de salud a las nuevas condiciones epidemiológicas.

Tres prioridades para fortalecer la prevención

Desde esta perspectiva, el representante de Pfizer planteó tres líneas de trabajo para avanzar en una política de vacunación para adultos.

La primera consiste en aprovechar el proceso de construcción del próximo Plan Nacional de Desarrollo para incluir la vacunación de adultos como una prioridad de política pública.

La segunda es fortalecer el trabajo conjunto con sociedades científicas y líderes de opinión en salud, con el propósito de contar con recomendaciones sustentadas en evidencia científica que permitan modernizar el programa público de inmunización.

El tercer punto está relacionado con la necesidad de garantizar un financiamiento sostenible para las estrategias de prevención.

Aunque reconoció las dificultades financieras que enfrenta actualmente el sistema de salud colombiano, Estrada destacó que la inversión en prevención puede representar un ahorro futuro al evitar enfermedades, complicaciones y atenciones de mayor complejidad.

“Cualquier peso que se invierta en prevención es un ahorro para el futuro”, sostuvo.

Adultos mayores, una población especialmente vulnerable

Uno de los principales argumentos para fortalecer la vacunación está relacionado con el impacto que las enfermedades respiratorias pueden tener sobre las personas mayores.

Estrada mencionó entre los principales riesgos al virus sincitial respiratorio, el neumococo, la covid-19 y la influenza, enfermedades que pueden generar complicaciones importantes en esta población.

El director de Políticas Públicas de Pfizer para Latinoamérica Norte señaló además que las infecciones respiratorias pueden tener consecuencias cardiovasculares en los adultos mayores y que algunas hospitalizaciones pueden derivar en complicaciones cardíacas e incluso en falla cardíaca.

Por esta razón, planteó la necesidad de revisar el esquema y calendario de vacunación dirigido a esta población.

Colombia tiene 7 millones de personas mayores de 60 años

La dimensión del reto también está relacionada con el crecimiento de la población adulta mayor.

De acuerdo con las cifras del DANE citadas durante la conversación, actualmente alrededor de 7 millones de personas en Colombia tienen más de 60 años, lo que representa cerca del 14 % de la población.

La proyección hacia las próximas décadas muestra un cambio aún más significativo. Según lo señalado por Estrada, para 2070 este grupo podría representar aproximadamente el 32 % de la población colombiana.

Esto significa que una proporción cada vez mayor de los habitantes del país estará en edades en las que aumenta la vulnerabilidad frente a determinadas enfermedades y las necesidades de atención sanitaria.

“El país debe reconocer esa realidad, prepararse e invertir en prevención”, afirmó.

¿Desde qué edad debería fortalecerse la vacunación?

Ante la pregunta sobre la edad a partir de la cual debería priorizarse esta estrategia, Estrada señaló los 60 años como referencia.

Sin embargo, explicó que los esquemas de vacunación dependen de las condiciones epidemiológicas y de las decisiones de política pública de cada país.

En ese sentido, mencionó como referentes a países de la región como Panamá, Argentina, Brasil y El Salvador, que cuentan con calendarios de vacunación que incluyen a población adulta y grupos considerados de riesgo.

La propuesta para Colombia, por tanto, no necesariamente consiste en replicar de manera automática los modelos de otros países, sino en analizar la situación epidemiológica nacional y definir las intervenciones más adecuadas.

Una estrategia de equidad para llegar a población vulnerable

Otro de los aspectos destacados es que la vacunación de adultos debería contemplar tanto a hombres como a mujeres y tener en cuenta las diferencias territoriales.

Estrada consideró que la estrategia puede convertirse en un instrumento de equidad poblacional y territorial si las autoridades identifican dónde están las comunidades con mayores riesgos y dificultades de acceso.

“Precisamente el país debe salir y buscar las personas en función del análisis y situación epidemiológica que sucede en cada uno de los departamentos de Colombia”, planteó.

Esto implicaría fortalecer las estrategias de búsqueda activa y acercar los servicios preventivos a las poblaciones vulnerables, especialmente en territorios donde existen mayores barreras para acceder a los servicios de salud.

El reto: anticiparse al envejecimiento

El crecimiento de la población mayor representa uno de los cambios estructurales más importantes que deberá enfrentar el sistema sanitario colombiano durante las próximas décadas.

Para los actores que promueven una mayor inversión en prevención, el desafío consiste en anticiparse a ese escenario y no esperar a que aumenten las enfermedades y las hospitalizaciones para actuar.

La discusión sobre la vacunación de adultos se inscribe así en una transformación más amplia de las políticas sanitarias: pasar de un modelo concentrado en atender la enfermedad a uno que fortalezca la prevención durante todo el curso de vida.

Con una población mayor que seguirá creciendo, las decisiones que se adopten en materia de vacunación, prevención y financiamiento podrían ser determinantes para reducir la carga futura de enfermedad y contribuir a la sostenibilidad del sistema de salud.

La propuesta puesta sobre la mesa es que el envejecimiento deje de verse únicamente como un desafío futuro y sea incorporado desde ahora en la planeación de las políticas públicas de salud.

Claves del tema en cuatro preguntas

¿Por qué Colombia debe fortalecer la vacunación de los adultos mayores?

Porque el país atraviesa una transición demográfica que está aumentando rápidamente la población mayor de 60 años. Actualmente, cerca de 7 millones de colombianos pertenecen a este grupo, equivalente al 14 % de la población, y la cifra podría llegar a representar alrededor del 32 % en 2070. Este cambio implica una mayor carga de enfermedad y presión sobre el sistema de salud, por lo que la prevención y la vacunación pueden contribuir a reducir complicaciones y hospitalizaciones.

¿Qué enfermedades representan un mayor riesgo para los adultos mayores?

Las personas mayores tienen especial vulnerabilidad frente a enfermedades respiratorias como el virus sincitial respiratorio, el neumococo, la covid-19 y la influenza. Estas infecciones pueden generar complicaciones graves y afectar también la salud cardiovascular, aumentando el riesgo de hospitalización y de problemas cardíacos.

¿Desde qué edad se plantea priorizar la vacunación de los adultos?

La propuesta toma como referencia los 60 años. Sin embargo, los esquemas de vacunación deben definirse de acuerdo con la situación epidemiológica y las decisiones de política pública de cada país. La recomendación es que Colombia analice sus propias necesidades para determinar qué vacunas y grupos de riesgo deben ser priorizados.

¿Qué acciones se proponen para fortalecer la vacunación de adultos en Colombia?

Se plantean tres acciones principales: incluir la vacunación de adultos como una prioridad dentro del próximo Plan Nacional de Desarrollo; trabajar con sociedades científicas y expertos para actualizar el programa público de inmunización con base en evidencia científica; y garantizar un financiamiento sostenible que permita invertir en prevención. También se propone fortalecer la búsqueda activa de población vulnerable en los diferentes territorios del país.