Comprar moto es cada vez más fácil, ¿pero es recomendable? esto dicen expertos

Las motocicletas resultan atractivas por el espacio que ocupan y su costo en el mercado.
La calidad de los conductores debe mejorar en las vías del país. Crédito: Freepik

En los últimos años, el paisaje urbano de Colombia ha cambiado drásticamente. Las vitrinas de motocicletas se han multiplicado y, con ellas, las facilidades para acceder a una. Hoy, estrenar vehículo es tan sencillo como presentar la cédula de ciudadanía; pero, ¿es recomendable hacerlo?.

Esta democratización del transporte ha encendido las alarmas de los expertos. Daniel Otero, editor de la Revista Motor, plantea una pregunta necesaria en su columna: ¿estamos preparados para la responsabilidad que viene tras firmar el crédito? en la que desarrolla cómo el fenómeno detrás del "boom" de las dos ruedas se ha transformado y por qué la facilidad de compra podría ser una trampa para los conductores inexpertos.

El auge de las dos ruedas: ¿Necesidad o facilidad?

El crecimiento del parque automotor de motocicletas no es gratuito. Factores como el deficiente sistema de transporte público en las principales ciudades y el alto costo de mantenimiento de un carro han volcado a los colombianos hacia la moto.

Las empresas venden con facilidad las motos.Crédito: Freepik

La motocicleta dejó de ser un 'lujo' para convertirse en una herramienta de supervivencia económica. Las entidades financieras y concesionarios han entendido esto, eliminando barreras como la cuota inicial o el historial crediticio riguroso. No obstante, esta accesibilidad tiene un doble filo, para Otero. El mercado se está llenando de usuarios que, si bien tienen la capacidad financiera para pagar una cuota mensual, carecen de la formación técnica para enfrentar el tráfico agresivo de ciudades como Bogotá o Medellín.

La advertencia de los expertos: Más allá de la cuota mensual

Daniel Otero enfatiza que el costo real de una moto no termina en el concesionario. Una de las grandes críticas del experto radica en la desconexión entre la compra y la seguridad. Además, habla de las circunstancias que rodean a los conductores:

  • Costos de protección: Muchos compradores destinan todo su presupuesto a la moto, olvidando que un casco certificado, guantes y chaqueta son elementos no negociables.
  • Seguridad Vial: Existe una correlación preocupante entre la facilidad de adquisición y el aumento de la siniestralidad. La falta de pericia de los "nuevos pilotos" se traduce en cifras de accidentes que saturan el sistema de salud.
  • Mantenimiento y SOAT: La moto requiere un cuidado preventivo que el crédito fácil no menciona. Un conductor sin presupuesto para frenos o llantas es un peligro latente en la vía.
Los colombianos deberán mejorar su calidad en la conducción para evitar sinistros.Crédito: Freepik

Desafíos para el 2026: Educación y Regulación

Mirando hacia el futuro cercano, el reto de Colombia no es frenar las ventas, sino regular la calidad de los conductores. La noticia no es solo que se venden más motos, sino quiénes las manejan. La entrega de la llave debería estar condicionada a una formación mucho más estricta.

Para el usuario, la recomendación es clara según Otero: antes de dejarse seducir por el "estrene hoy y pague después", es vital realizar un curso de conducción avanzado y entender que, en la moto, la carrocería es el propio cuerpo. La facilidad de compra debe ir acompañada de una madurez civil que parece ir rezagada frente a las ventas.