¿Contrabando técnico? La fuerte acusación contra el negocio de TEMU y SHEIN en Colombia

La presidenta de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico indicó que esta situación no se limita a una ciudad. Según afirmó, se presenta en ciudades intermedias y también en Bogotá.

María Fernanda Quiñones, presidenta de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, pidió revisar las condiciones tributarias bajo las cuales ingresan al país los productos adquiridos en plataformas como Temu y Shein.

En entrevista con el Noticiero de La FM de la mañana, explicó que el uso del tráfico postal y los envíos urgentes para abastecer establecimientos comerciales genera diferencias frente a los negocios que importan mercancías por las vías regulares y pagan el impuesto al valor agregado (IVA).

La discusión es por la interpretación del tratado de libre comercio entre Colombia y Estados Unidos, según la cual los bienes con un valor inferior a 200 dólares que ingresan mediante tráfico postal y envíos urgentes no pagan arancel ni IVA. Quiñones dijo que esta situación afecta las condiciones de competencia para las empresas que producen en Colombia y aquellas que importan productos y cumplen con las obligaciones tributarias.

“Es imposible diferenciarse con un 19 por ciento de diferencia”, afirmó la presidenta del gremio al explicar las dificultades que enfrentan los comercios que deben incluir el IVA en sus operaciones.

Según la dirigente, el mecanismo de envíos urgentes estaba pensado para atender necesidades puntuales, como la compra de medicamentos de emergencia o repuestos necesarios para evitar la interrupción de una operación. Sin embargo, aseguró que su utilización cambió y que ahora también funciona como una vía de abastecimiento para negocios que comercializan mercancías en el mercado colombiano.

¿Por qué piden revisar el IVA para los productos de Temu y Shein?

Quiñones explicó que el tráfico postal y los envíos urgentes permiten el ingreso de paquetes bajo determinadas condiciones, pero advirtió que algunos comerciantes utilizan esa modalidad para abastecer sus inventarios y vender los productos en Colombia.

“Lo normal, no lo episódico, es que se hagan intercambios comerciales a través de paquetes”, señaló durante la entrevista radial.

La presidenta de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico indicó que esta situación no se limita a una ciudad. Según afirmó, se presenta en ciudades intermedias y también en Bogotá, donde mencionó establecimientos que comercializan productos de plataformas como Temu y Shein.

La preocupación del gremio se centra en que los negocios que importan mediante los procedimientos regulares deben pagar los impuestos correspondientes, mientras que otros comerciantes pueden utilizar el mecanismo de los paquetes para ingresar mercancías sin asumir las mismas obligaciones tributarias.

Quiñones sostuvo que esta diferencia repercute en la industria nacional y en las empresas que generan empleo en el país. También advirtió sobre la entrada de productos respecto de los cuales, según su planteamiento, no siempre existe suficiente control sobre su origen y calidad.

La dirigente aclaró que su propuesta no consiste en impedir las compras por Internet. El objetivo, explicó, es evitar que una modalidad destinada a envíos personales se convierta en una ruta de abastecimiento comercial que permita a determinados establecimientos competir sin pagar los mismos impuestos que sus rivales.

“El abuso de una figura que está contemplada en un tratado de libre comercio” es, según Quiñones, uno de los elementos que explica las diferencias actuales. Recordó que el acuerdo al que se refiere es el suscrito entre Colombia y Estados Unidos, no entre Colombia y China.

¿Los compradores tendrán que pagar más por comprar en plataformas internacionales?

Durante la conversación, los periodistas preguntaron si el cobro del IVA a las plataformas internacionales terminaría trasladándose al consumidor final mediante un aumento en los precios de los productos.

Quiñones respondió que la propuesta no busca crear un nuevo impuesto, sino garantizar el recaudo de una obligación tributaria que, según explicó, ya se causa, pero no se cobra en determinadas operaciones.

“No es cargar más unos bienes, sino es darle el mismo tratamiento que tienen todos los demás”, manifestó.

La presidenta del gremio señaló que los consumidores pagan IVA cuando compran productos en establecimientos nacionales y que, por esa razón, considera necesario aplicar condiciones equivalentes a las mercancías que ingresan mediante plataformas internacionales.

Durante la entrevista, los periodistas insistieron en que la inclusión de ese impuesto podría representar un costo adicional para los compradores. Quiñones reconoció que las personas tendrían que pagar el porcentaje correspondiente, aunque defendió la necesidad de corregir las diferencias entre los canales de comercialización.

La dirigente también sostuvo que el precio no debería ser el único factor para competir en el mercado. En su explicación, aspectos como la calidad y el diseño permitirían establecer diferencias entre los productos, siempre que los negocios operen bajo condiciones tributarias equivalentes.

Además, advirtió que algunos comerciantes utilizan el ingreso de paquetes individuales para acumular inventarios y vender mercancías sin pagar los impuestos que corresponden a las importaciones regulares.

“Eso sí genera una distorsión dentro de la economía que sí puede llegar a ser muy delicada”, afirmó Quiñones al referirse a las consecuencias de esta práctica.

¿Cómo proponen controlar las importaciones por paquetes?

Como alternativa, Quiñones planteó que las plataformas internacionales se registren ante las autoridades tributarias de los países en los que venden productos, incluso cuando no tengan domicilio en esos territorios. Según explicó, este mecanismo permitiría establecer controles sobre la liquidación y el pago del IVA.

La representante gremial también cuestionó que la responsabilidad de liquidar el impuesto recaiga actualmente en los operadores de mensajería o couriers. A su juicio, existen dificultades relacionadas con la facturación de estas operaciones.

“Hoy la liquidación del IVA la hacen los couriers, y tenemos una problemática importante en términos de su facturación”, afirmó durante la entrevista.

Por esa razón, propuso trasladar esa responsabilidad a las plataformas, con el fin de que gestionen el impuesto correspondiente a las compras realizadas por los usuarios. Explicó que la implementación de este mecanismo requeriría una iniciativa en el Congreso y una reglamentación del Gobierno nacional.

La propuesta busca que los comerciantes que importan productos y las empresas que fabrican mercancías en Colombia compitan bajo las mismas condiciones tributarias. Para Quiñones, las diferencias entre los negocios deberían responder a sus estrategias comerciales y no a la posibilidad de evitar el pago de impuestos.

Al cierre de la entrevista, el periodista le preguntó por el mensaje de un oyente que comparó la defensa de las plataformas sin impuestos con la defensa de los contrabandistas que venden a precios más bajos.

La presidenta de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico estuvo de acuerdo con la comparación y afirmó: “Esto es un tipo de contrabando técnico”.

¿Qué propone la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico?

La entidad propone revisar el tratamiento tributario de los productos que ingresan por tráfico postal, fortalecer el control sobre el IVA y establecer mecanismos para que las plataformas internacionales respondan por la liquidación del impuesto.

¿Por qué cuestionan el uso del tráfico postal?

Según María Fernanda Quiñones, esta modalidad se utiliza para abastecer inventarios de establecimientos comerciales, aunque estaba destinada a envíos personales y urgentes. A su juicio, esa práctica genera diferencias frente a los negocios que importan por las vías regulares.

¿El cobro del IVA impediría comprar en Temu y Shein?

No. Quiñones aclaró que las compras por Internet no se limitarían. La propuesta consiste en que los productos adquiridos en estas plataformas reciban el tratamiento tributario correspondiente y que los comercios compitan bajo condiciones equivalentes.