Coviandina alerta por riesgo inminente en la vía Bogotá–Villavicencio: intervenciones irregulares amenazan quebrada en el K15

Intervenciones irregulares sobre una quebrada encendieron las alertas por posibles afectaciones a la comunidad y a la infraestructura vial.
Secretaría de Movilidad de Cundinamarca anuncia plan de retorno y reversibles en principales vía Crédito: Cortesía: Coviandes

Una situación de riesgo ambiental y de seguridad fue identificada en un punto específico de la vía Bogotá–Villavicencio, luego de que se detectaran intervenciones no autorizadas sobre el recurso hídrico en la quebrada Munar, a la altura del kilómetro 15+940. La alerta fue emitida por Coviandina, concesionaria encargada de la operación del corredor vial, tras una inspección técnica realizada a finales de enero.

Durante la visita, se evidenciaron acciones continuas que estarían alterando el cauce natural de la quebrada, entre ellas presuntas captaciones ilegales de agua, desvíos mediante canales artesanales, así como la instalación de mangueras y tuberías. También se observaron posibles vertimientos y acumulación de material particulado en el área intervenida.

Alteraciones al cauce y presuntas infracciones

Las intervenciones detectadas modificarían de forma irregular la dinámica hídrica del sector, incrementando el nivel de amenaza tanto para el entorno natural como para quienes transitan por el corredor vial. De acuerdo con la información recopilada, estas acciones habrían sido realizadas por particulares o habitantes cercanos al sector, sin autorización.

Coviandina señaló que este tipo de situaciones no sería un hecho aislado, ya que se han registrado antecedentes similares en otros puntos del mismo corredor vial, como en los sectores ubicados en los kilómetros 58 y 18. En esos casos, las alteraciones también estuvieron relacionadas con el manejo irregular de fuentes hídricas cercanas a la infraestructura vial.

Posibles impactos sobre la seguridad y el entorno

La variación artificial del cauce y el manejo inadecuado de los caudales podrían generar efectos súbitos, como aumentos repentinos del nivel del agua, reboses, procesos de erosión acelerada y arrastre de material. Estas condiciones, según lo advertido, pueden derivar en inestabilidad de taludes y comprometer la seguridad vial.

Además de los riesgos para la infraestructura, las afectaciones podrían extenderse a las comunidades aledañas, teniendo en cuenta que los cambios en el comportamiento de la quebrada pueden presentarse de manera inesperada y con consecuencias difíciles de controlar.

Llamado a las autoridades competentes

Coviandina informó que las autoridades ambientales y territoriales ya habrían sido notificadas sobre esta situación, aunque manifestó preocupación por la falta de acciones concretas frente a las intervenciones irregulares detectadas. Según la concesionaria, la continuidad de estas prácticas mantiene activo un riesgo que podría ser evitable.

La empresa indicó la necesidad de una actuación urgente y coordinada por parte de las entidades con competencia en el territorio, con el fin de frenar las intervenciones irregulares, reducir los riesgos existentes y evitar que la situación escale a un evento de mayor magnitud con posibles daños a la infraestructura vial y al entorno natural.