“Puede perder el riñón”: madre que donó órgano a su hijo insiste que no tiene medicamentos un mes después

El niño de tres años fue trasplantado y la Nueva EPS le tiene medicamentos pendientes de noviembre, diciembre y enero.
La madre de Esteban, un niño de tres años que recibió un trasplante de riñón que ella misma le donó Crédito: Imagen de referencia creada con IA

Momentos de angustia por la falta de medicamentos son los que vive Ana María Cuchimba, la madre de Esteban, un niño de tres años que recibió un trasplante de riñón que ella misma le donó, tras nacer con sus órganos gravemente afectados.

Con la voz entrecortada afirmó a la FM que la Nueva EPS no le entrega los medicamentos que mantienen con vida a su hijo.

Desde hace varios meses, según denuncia, no recibe la entrega completa de los medicamentos inmunosupresores que evitan el rechazo del órgano.

“No me han hecho entrega ni la de noviembre ni la de diciembre. Tengo acumulada la de enero y órdenes pendientes, y nada que me llega medicamento para él. Me preocupa bastante porque él puede perder su riñón. No sé qué hacer. Ya hice derechos de petición, tutela, ya hay orden por desacato y nada, nadie me responde”, afirmó

Respuesta: medicamento no ha llegado y que siga esperando

Ana María relata que constantemente acude a la farmacia y a la Nueva EPS en el municipio de la Plata en el occidente del Huila, en busca de respuestas, pero siempre le dicen lo mismo: que el medicamento no ha llegado y que siga esperando. Pero su preocupación es mayor al ver el deterioro del estado de salud de su hijo.

“Voy, pregunto, escribo y me dicen que no ha llegado. Todo el tiempo es lo mismo. Eso se vuelve desesperante porque me preocupa la salud de mi hijo. No sé a quién acudir”, señaló

Afirmó que la última entrega que recibió fue el 30 de diciembre, tras la denuncia de la FM, cuando le suministraron 90 pastillas que estaban pendientes de octubre.

“Desde entonces, asegura que no ha vuelto a recibir medicamentos. Están pendientes los correspondientes a noviembre, diciembre y enero”, explicó.

Medicamentos pendientes de entrega

Además, denunció que el medicamento micofenolato formulado en noviembre no ha sido autorizado. El tacrolimus no aparece. El valganciclovir, otro medicamento esencial, ha tenido que comprarlo cuando logra reunir más de 300.000 pesos mientras que la orden de diciembre la han “tenido de un lado para otro” sin respuesta concreta.

“Hay personas que me han donado dos o tres sobres que alcanzan para uno o dos días, pero la gente también se cansa o no tiene más para ayudar. En este momento mi hijo no tiene medicamento”, dice con preocupación.

Miedo al rechazo del órgano

Subrayó que durante los meses que la Nueva EPS no le ha entregado los medicamentos ha sido la colaboración de la comunidad y de las personas las que le han permitido mantener con vida a su hijo.

“Para un paciente trasplantado, la suspensión o reducción de inmunosupresores puede significar el rechazo del órgano y poner en riesgo la vida. Por eso, la incertidumbre que tengo es muy grande y crece con cada día que pasa sin la entrega oportuna de los tratamientos”, manifestó.

Mientras espera una respuesta institucional, Ana María enfrenta sola la angustia de saber que la estabilidad del riñón de su hijo depende de unas pastillas que, aunque están ordenadas y autorizadas, no llegan, sin tener una respuesta de la Nueva EPS.

Reducir la dosis para que alcance

Esteban necesita cuatro pastillas de tacrolimus en la mañana y cuatro en la noche, un inmunosupresor vital para evitar que su cuerpo rechace el órgano que su propia madre le donó.

Pero ante la escasez, Ana María ha tenido que tomar una decisión devastadora: reducir la dosis para que las pocas tabletas alcancen más días.

“¿Usted sabe lo que es decidir si le doy la dosis completa o si le reduzco para que alcance? Eso no es vida… A veces ni puedo dormir, ni comer”, confiesa entre lágrimas.

“Mi mayor preocupación es que el niño pueda perder el riñón porque no le pueda dar los medicamentos como lo ordena el médico”.

¿Cómo sobreviven las familias ante la falta de entrega de medicamentos?

La situación es tan grave que su mayor preocupación es que pueda perder el riñón que ella misma le donó.

“Mi mayor preocupación es que el niño pueda perder el riñón, porque no le pueda dar los medicamentos como lo ordena el médico”.

Para llegar a las citas en Bogotá, a nueve horas de camino, e intentar comprar los medicamentos, Ana María y su familia han tenido que recurrir a lo que esté a su alcance.

“Tengo pollitos de engorde para criarlos y venderlos, porque como vivo en el campo, la situación económica es difícil especialmente para la compra de los medicamentos de mi hijo”, señaló.

Vende empanadas, papas rellenas, colada de achira

Afirmó que además hace empanadas, papas rellenas, colada de achira muy conocida en el Huila, y chorizos que saca para vender los domingos, pensando en tener el dinero para la compra de los medicamentos de su hijo.

“Cuando la gente baja a la cancha a jugar fútbol en el pueblo, la comunidad nos compra y nos ayuda, además también hacemos rifas y todo lo que podemos porque nos toca así, para mantener al niño y garantizar que él pueda tener sus citas médicas y su tratamiento así sea a medias”, dijo al confesar que ha tenido que reducir la dosis.

“En una ocasión, vecinas y familiares se reunieron para preparar 200 tamales y venderlos en la vereda. Esa fue la única forma de reunir dinero para comprar el valganciclovir, un medicamento que la EPS tampoco entregaba y cuyo precio superaba los 300.000 pesos… cuando aparece”, sostuvo.

La EPS no entrega los medicamentos

Aunque el niño sigue activo, recientemente le han aparecido placas en la boca, posiblemente por las defensas bajas.

“Gracias a un grupo de pacientes trasplantados y una fundación, un hombre nos donó 40 tabletas de tacrolimus. Le alcanzan solo para dos semanas… La EPS no me entrega los medicamentos. Estos días fui nuevamente a la farmacia y me dijeron que el medicamento llegó, pero que se lo dieron a otra señora”, relató.

Recalcó que la vida del niño depende de la próxima caja de medicamentos: “Yo temo que pierda el riñón. Mi hijo está vivo porque toma esas pastillas”.

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Salud (INS), en lo corrido de 2024 se realizaron 1.358 trasplantes a partir de 388 donantes, mientras más de 4.300 pacientes siguen esperando un órgano.