Instituto Nacional de Cancerología avanza en la producción de medicamentos contra el cáncer

El proyecto busca garantizar la soberanía sanitaria, mediante el fortalecimiento de la producción nacional de medicamentos y otros tratamientos contra el cáncer.
La Defensora del Pueblo, Iris Marín, presentó el informe “Medicamentos inaccesibles, derechos vulnerados”, en el que advierte fallas en la entrega de fármacos por el canal institucional. Crédito: Freepik

El Instituto Nacional de Cancerología (INC) anunció que Colombia producirá por primera vez medicamentos contra el cáncer con financiación pública, tras desarrollar desde cero un anticuerpo monoclonal biosimilar para el tratamiento del cáncer.

La entidad señaló que este trabajo realizado a lo largo de ocho años, marca un punto importante en la política de soberanía farmacéutica del país.

“Los anticuerpos monoclonales son terapias altamente especializadas utilizadas para tratar distintos tipos de cáncer y enfermedades autoinmunes. En este caso, se trata de un biosimilar, es decir, un medicamento biológico con la misma eficacia, seguridad y calidad que uno de referencia ya aprobado internacionalmente”, explicó la entidad.

El INC señaló que el anuncio implica que Colombia dejaría de depender exclusivamente de la importación de algunos de los medicamentos más costosos del sistema de salud: los biotecnológicos oncológicos.

Producción nacional

El Instituto Nacional de Cancerología trabaja en esta iniciativa, ante la necesidad que se tiene de mejorar los tratamientos de los colombianos.

“El proyecto, que se viene estructurando desde hace ocho años, y recibió asignación formal de recursos en 2025, ya inició la adecuación de infraestructura que hace parte de la modernización del Instituto Nacional de Cancerología (INC) para duplicar su capacidad de fabricación de sueros hiperinmunes y montar una planta de producción a pequeña escala”, señala un comunicado de la entidad.

El INC destacó que el objetivo es que allí se fabrique la materia prima de medicamentos estratégicos destinados inicialmente a los pacientes del Instituto.

“La iniciativa contempla el desarrollo progresivo de cuatro medicamentos oncológicos estratégicos que hasta 2025 fue financiada exclusivamente con recursos del Instituto. Posteriormente, en el marco de la política de soberanía farmacéutica, el Ministerio de Salud respaldó el proyecto mediante un documento CONPES 4170 del mismo año, que busca garantizar la soberanía sanitaria, indicó.

Inversión económica

El Instituto de Cancerología precisó que la inversión fue de $85.000.100.000 (2026-2035), con el objetivo de potenciar la infraestructura pública/mixta y el desarrollo tecnológico.

“Producir estos medicamentos en el país permitirá reducir costos frente a la compra internacional, cuyos precios incluyen fabricación, intermediación y distribución. En un sistema de salud donde los biológicos representan uno de los mayores rubros de gasto, el impacto podría ser significativo”, dijo.

Transferencia tecnológica

El Instituto Nacional de Cancerología anunció que firmó un contrato con la compañía internacional 3PBIOVIAN, especializada en desarrollo y manufactura biotecnológica, con el fin de crear la línea celular que permitirá producir el anticuerpo monoclonal.

“El acuerdo no consiste en comprar una fórmula terminada. Incluye la creación de la línea celular, la base biotecnológica capaz de “fabricar” el medicamento, el desarrollo de métodos analíticos, el escalamiento industrial y la transferencia completa de conocimiento al país”, subrayó.

La entidad aseguró que esto le permitirá a Colombia adquirir la capacidad técnica para desarrollar y producir este tipo de medicamentos de manera autónoma.

Garantía de acceso en tiempos de crisis

Recalcó que más allá del impacto económico, la producción local busca garantizar continuidad terapéutica para pacientes con cáncer, especialmente en escenarios de crisis global de suministro, como ocurrió durante la pandemia.

“Con esta apuesta, Colombia se suma a los países que avanzan hacia la biomanufactura pública de medicamentos de alta complejidad, fortaleciendo su capacidad científica y reduciendo la dependencia externa en un sector clave para la salud pública”, apuntó.

Añadió que desde su creación en 1934, el Instituto Nacional de Cancerología ha sido hospital de alta complejidad, centro docente e investigador y organismo asesor del Ministerio de Salud, lo que lo consolida como referente nacional y regional en el control integral del cáncer.

“Hoy se da un paso que transforma estructuralmente el modelo de acceso a terapias oncológicas en el país”, puntualizó.