Alejandro Bedoya Escobar, de 50 años, residente en el municipio de El Retiro, ubicado en el departamento de Antioquia, donde vive una carrera contrarreloj por su salud. Padece inmunodeficiencia común variable y bronquiectasias, dos patologías de alto impacto que comprometen de manera severa su sistema respiratorio y lo mantienen actualmente en proceso de evaluación para trasplante pulmonar.
Relató que enfrenta dificultades porque no está recibiendo de manera completa los medicamentos ordenados para su tratamiento por parte de Nueva EPS, por lo que se encuentra muy preocupado.
“No me están suministrando todos los medicamentos: la inmunoglobulina humana, los inhaladores. Estoy en lista de trasplante y necesito desplazarme constantemente a Medellín y a Rionegro para citas con neumología y exámenes especializados”, explicó.
Dependencia de oxígeno suplementario
Aseguró que la situación se complica aún más por su dependencia de oxígeno suplementario.
Dice que debe trasladarse con una bala de oxígeno, lo que hace extremadamente difícil movilizarse para asistir a controles médicos en los diferentes municipios de Antioquia.
“Ha sido muy complicado el traslado con la bala de oxígeno para arriba y para abajo. Por eso estoy solicitando el apoyo para un oxígeno portátil, porque lo necesito para poder ir a los exámenes y a las citas médicas, al estar en una lista de espera para poder acceder al trasplante”, señala.
Requiere sus medicamentos
El paciente insiste en que el acceso continuo a sus medicamentos —especialmente la inmunoglobulina— es fundamental para evitar infecciones graves y complicaciones que puedan afectar su permanencia en lista de trasplante, que se convierte en estos momentos en su mayor prioridad.
“Ojalá con la ayuda de ustedes pueda lograr que me entreguen lo que necesito, porque no sé a quién más recurrir en busca de ayuda”, concluye.
El caso de Alejandro se suma a las denuncias de pacientes con enfermedades huérfanas y crónicas, que aseguran enfrentar barreras en la entrega de medicamentos y tecnologías en salud, situación que podría agravar su estado clínico y poner en riesgo su vida.
Afirmó que sus medicamentos son vitales para poder mantener la esperanza de vida con el trasplante que está esperando y anhela con todas las fuerzas de su corazón.
Miedo de los pacientes trasplantados
Momentos de angustia por la falta de medicamentos son los que vive Ana María Cuchimba, la madre de Esteban, un niño de tres años que recibió un trasplante de riñón que ella misma le donó, tras nacer con sus órganos gravemente afectados.
Con la voz entrecortada afirmó a la FM que la Nueva EPS no le entrega los medicamentos que mantienen con vida a su hijo.
Desde hace varios meses, según denuncia, no recibe la entrega completa de los medicamentos inmunosupresores que evitan el rechazo del órgano.
“No me han hecho entrega ni la de noviembre ni la de diciembre. Tengo acumulada la de enero y órdenes pendientes, y nada que me llega medicamento para él. Me preocupa bastante porque él puede perder su riñón. No sé qué hacer. Ya hice derechos de petición, tutela, ya hay orden por desacato y nada, nadie me responde”, afirmó
Respuesta: medicamento no ha llegado y que siga esperando
Ana María relata que constantemente acude a la farmacia y a la Nueva EPS en el municipio de la Plata en el occidente del Huila, en busca de respuestas, pero siempre le dicen lo mismo: que el medicamento no ha llegado y que siga esperando. Pero su preocupación es mayor al ver el deterioro del estado de salud de su hijo.
“Voy, pregunto, escribo y me dicen que no ha llegado. Todo el tiempo es lo mismo. Eso se vuelve desesperante porque me preocupa la salud de mi hijo. No sé a quién acudir”, señaló
Afirmó que la última entrega que recibió fue el 30 de diciembre, tras la denuncia de la FM, cuando le suministraron 90 pastillas que estaban pendientes de octubre.
“Desde entonces, asegura que no ha vuelto a recibir medicamentos. Están pendientes los correspondientes a noviembre, diciembre y enero”, explicó.
Medicamentos pendientes de entrega
Además, denunció que el medicamento micofenolato formulado en noviembre no ha sido autorizado. El tacrolimus no aparece. El valganciclovir, otro medicamento esencial, ha tenido que comprarlo cuando logra reunir más de 300.000 pesos mientras que la orden de diciembre la han “tenido de un lado para otro” sin respuesta concreta.