Las emotivas palabras de Daniel Habif en Colombia: voces por la vida

El conferencista participó en el evento benéfico y sacó la lágrima a más de un asistente con sus palabras.
Daniel Habif intervino en el concierto por Colombia Crédito: Youtube: CANAL RCN

El evento benéfico Colombia: Voces por la vida, realizado en el Vive Claro Distrito Cultural de Bogotá con el propósito de recaudar fondos y apoyo humanitario para la reconstrucción tras el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto de 2026, congregó a diversos artistas y figuras públicas. Entre las intervenciones más destacadas de la jornada estuvo la del conferencista mexicano Daniel Habif, que subió al escenario para pronunciar un emotivo discurso centrado en la memoria colectiva y la resiliencia del pueblo colombiano frente a la catástrofe.

Durante su alocución, Habif comenzó por reconstruir el escenario previo al desastre natural. Detalló cómo transcurrían los minutos de un lunes cualquiera a las 7:34 de la mañana, momento en el que el país entero realizaba sus actividades habituales. Describió escenas cotidianas llenas de vida: madres peinando las trenzas de sus hijas con paciencia, niños repasando las tablas de multiplicar camino a la escuela convencidos de las certezas cotidianas, mascotas ocupando los hogares y abuelos escuchando las noticias matutinas en la radio, ignorando por completo que esa misma mañana marcaría un antes y un después en la historia nacional.

El impacto devastador del sismo y las regiones golpeadas

Adentrándose en el núcleo del suceso, el conferencista expuso la magnitud del movimiento telúrico que se originó a 100 kilómetros de profundidad y sacudió de manera violenta a 15 departamentos del país. Recordó que el fenómeno duró apenas unos segundos, pero dejó cifras desoladoras: más de 300 personas fallecidas que no volvieron a sus mesas y más de 4.000 heridos que cargan con las secuelas físicas del desastre. Asimismo, puso el foco en las familias que perdieron los hogares por los cuales trabajaron durante décadas, viéndose obligadas a pasar las noches posteriores en albergues provisionales con sus documentos resguardados en bolsas y su vida entera reducida a maletas prestadas.

Habif expresó un dolor particular por las zonas más vulnerables y olvidadas, mencionando específicamente a San José del Palmar en el Chocó, además de Pereira, Cali y Manizales. Al respecto, reflexionó sobre su propia condición de extranjero, explicando que al no haber nacido en territorio colombiano, ha tenido que recorrer un camino prolongado de más de dos décadas de visitas para aprender a merecer el afecto y la admiración por la forma terca y valiente en que los habitantes locales afrontan la adversidad.

La respuesta humanitaria y la fuerza de la reconstrucción

En la sección final de su mensaje, el ponente reflexionó sobre la solidaridad desplegada tras la tragedia, mencionando a los vecinos que removieron escombros con las manos desnudas, a las personas que prepararon alimentos para decenas de desconocidos y a los rescatistas que trabajaron sin descanso. Destacó el dato oficial de que 364 personas fueron rescatadas con vida de entre las estructuras colapsadas, un símbolo de que la esperanza logró imponerse en medio del colapso estructural.

Para cerrar su participación en el concierto, Habif declinó el tradicional minuto de silencio en favor de un 'rugido' colectivo que retumbara desde Bogotá hacia el Chocó. Su intervención concluyó con un llamado a la reconstrucción guiada por el amor y la unión de las comunidades, dejando un mensaje de aliento para las familias damnificadas.

Sobre la recaudación por donaciones del concierto

Colombia: voces por la vida ha recaudado más de más de seis mil ochocientos millones de pesos desde su inicio al medio día. Así como colombianos de a píe pusieron su granito de arena asistiendo al concierto, otros más realizaron donaciones a través de los espacios establecidos; todo tipo de empresas se avocaron a la convocatoria y ayudaron a aumentar las cifras recaudadas.

Todos estos recursos serán utilizados para la reconstrucción de viviendas destruidas tras el terremoto.