Con ocasión del Día Mundial del Corazón, que se conmemora cada 29 de septiembre, especialistas llaman la atención sobre una conexión que puede pasar inadvertida para muchos pacientes: el vínculo entre el corazón y los riñones.
En Colombia, más de 1,5 millones de personas viven con enfermedad renal crónica, una condición que también puede incrementar el riesgo de complicaciones cardiovasculares. La diabetes, por su parte, es una de las principales causas de daño renal y afecta a cerca de dos millones de personas en el país, de acuerdo con las cifras citadas en el documento.
Con la campaña del “hilo rojo”, Bayer busca visibilizar esta relación bajo el concepto de conversaciones #cardiorrenalmenteimportantes, recordando que el deterioro de uno de estos órganos puede repercutir directamente sobre el otro.
“Es un error seguir pensando en el corazón y el riñón como órganos independientes del cuerpo. Comparten circulación, comparten señales hormonales y, en la práctica clínica, comparten pronóstico: cuando uno se deteriora, el otro rara vez permanece intacto”, explicó la doctora Silvia Rey, asesora médica de Bayer para temas cardiorrenales.
Corazón y riñones: dos órganos conectados
El corazón y los riñones trabajan de manera estrechamente relacionada. Entre el 20 % y el 25 % del volumen de sangre que bombea el corazón llega cada minuto a los riñones para ser filtrado, convirtiendo a ambos órganos en componentes de un mismo circuito.
Cuando la función renal se deteriora, el organismo puede retener líquidos y sodio y aumentar la presión arterial. Además, se activan mecanismos hormonales, entre ellos el sistema renina-angiotensina-aldosterona y el sistema nervioso simpático, que pueden aumentar la carga de trabajo del corazón.
El proceso también puede ocurrir en sentido contrario. Cuando el corazón bombea menos sangre, disminuye el flujo que llega a los riñones, lo que puede acelerar su deterioro.
Esta interacción es descrita en la literatura médica mediante el concepto de síndrome cardiorrenal, que hace referencia a la disfunción de uno de estos órganos que desencadena, de manera aguda o crónica, el deterioro del otro.
La comunidad científica también ha desarrollado el concepto de síndrome cardiovascular-renal-metabólico, que busca integrar el abordaje de las enfermedades cardiovasculares, renales y metabólicas debido a la relación que existe entre ellas.
La diabetes, uno de los principales puntos de conexión
La diabetes constituye uno de los principales factores relacionados con el daño renal.
Cerca de dos millones de colombianos viven con esta enfermedad y más de 1,5 millones tienen enfermedad renal crónica.
El deterioro de la función renal puede avanzar durante años sin producir síntomas evidentes. Por ello, la detección temprana resulta fundamental para identificar alteraciones antes de que el daño sea avanzado.
“En el paciente con diabetes, el riñón suele dar señales de alarma mucho antes de que aparezcan síntomas cardiovasculares evidentes. Por eso insistimos en que la medición de albuminuria debe ser parte de la rutina de control, y no una prueba reservada para cuando ya hay sospecha de daño avanzado”, señaló la doctora Rey.
La enfermedad renal asociada a la diabetes puede reducir la esperanza de vida hasta en 16 años cuando existe compromiso renal temprano.
Una insuficiencia cardíaca que puede pasar inadvertida
La conexión cardiorrenal también puede observarse en la insuficiencia cardíaca. Cuando el corazón no logra bombear adecuadamente la sangre, puede disminuir el flujo hacia los riñones y contribuir a su deterioro.
Sin embargo, destaca que no todas las formas de insuficiencia cardíaca funcionan de la misma manera.
En la insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada (ICFEp), el corazón puede conservar una capacidad aparentemente normal para bombear sangre, pero sus paredes se vuelven rígidas y pierden capacidad para relajarse y llenarse adecuadamente.
Esto significa que el corazón puede mantener una fuerza de bombeo aparentemente normal y, aun así, no funcionar de manera eficiente.
La ICFEp puede desarrollarse progresivamente y permanecer sin ser identificada durante un periodo prolongado. Entre los factores asociados se encuentran la hipertensión, la diabetes, la obesidad, la edad avanzada, el sexo femenino y la fibrilación auricular.
Además, varios de estos factores también están relacionados con el deterioro de la función renal, lo que puede reforzar el círculo de afectación entre ambos órganos.
La ICFEp representa más de la mitad de los casos de insuficiencia cardíaca y afecta entre el 1 % y el 2 % de la población adulta. Su identificación puede ser compleja porque síntomas como la falta de aire, el cansancio y la hinchazón pueden confundirse con otras condiciones.
El diagnóstico temprano puede cambiar el abordaje
Para los especialistas, uno de los principales desafíos está en detectar las alteraciones antes de que el deterioro de alguno de los órganos sea avanzado.
Un diagnóstico tardío de enfermedad renal puede llevar al paciente a requerir terapias de alta complejidad, como la diálisis, cuando una intervención temprana podría haber contribuido a preservar durante más tiempo la función renal y cardiovascular.
Por esta razón, el texto plantea la necesidad de integrar la atención de los pacientes, especialmente de quienes viven con diabetes, para que especialidades como endocrinología, nefrología y cardiología puedan intervenir de manera coordinada.
“El reto no es solo diagnosticar a tiempo, sino cambiar la forma en que pensamos el cuidado de estos pacientes: proteger el riñón es, al mismo tiempo, proteger el corazón. Esa mirada integral es la que necesita hoy nuestro sistema de salud”, concluyó la doctora Rey.
Un llamado en el Día Mundial del Corazón
La relación entre las enfermedades cardiovasculares, renales y metabólicas representa un desafío para la salud pública, particularmente en un contexto en el que la diabetes y la hipertensión continúan siendo factores relevantes de riesgo.
El mensaje de los especialistas para este 29 de septiembre se centra en reconocer que corazón y riñones no deben abordarse como órganos independientes. La vigilancia de factores de riesgo, la detección temprana y el seguimiento integral pueden ser determinantes para identificar alteraciones antes de que evolucionen hacia complicaciones mayores.
La campaña del “hilo rojo” busca precisamente poner en evidencia esa conexión: aunque el vínculo entre ambos órganos no sea visible, las consecuencias del deterioro de uno pueden terminar afectando al otro.
Claves del tema en cuatro preguntas
¿Por qué están relacionados el corazón y los riñones?
El corazón y los riñones funcionan como parte de un mismo circuito. Entre el 20 % y el 25 % de la sangre que bombea el corazón llega cada minuto a los riñones para ser filtrada. Cuando uno de estos órganos se deteriora, puede afectar el funcionamiento del otro y generar un círculo de daño cardiorrenal.
¿Cuántos colombianos viven con enfermedad renal crónica?
De acuerdo con las cifras citadas en el texto, más de 1,5 millones de colombianos viven con enfermedad renal crónica. La diabetes es señalada como una de las principales causas de daño renal y afecta a cerca de dos millones de personas en el país.
¿Qué es la insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada?
Es una forma de insuficiencia cardíaca en la que el corazón conserva una capacidad aparentemente normal para bombear sangre, pero sus paredes se vuelven rígidas y no logran relajarse ni llenarse adecuadamente. Puede desarrollarse progresivamente y pasar inadvertida porque síntomas como falta de aire, cansancio e hinchazón pueden confundirse con otras condiciones.
¿Por qué es importante detectar a tiempo las enfermedades cardiorrenales?
La detección temprana permite identificar alteraciones antes de que el deterioro de alguno de los órganos avance y requiera tratamientos de mayor complejidad. Los especialistas plantean un abordaje integral, especialmente en pacientes con diabetes, en el que endocrinología, nefrología y cardiología trabajen de manera coordinada. Proteger la función renal también contribuye a proteger la salud cardiovascular.