Colombia realizó 965 trasplantes de órganos en 2026, pero 4.117 personas siguen esperando

El Instituto Nacional de Salud (INS) informó que, entre enero y septiembre de 2026, se realizaron 965 trasplantes en el país, de los cuales 800 utilizaron órganos de donantes fallecidos y 165 de donantes vivos. Al 30 de septiembre, 4.117 personas esperaban un trasplante, la mayoría de riñón.
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Colombia registró 965 trasplantes de órganos entre enero y septiembre de 2026, según las cifras del Sistema Nacional de Información en Donación y Trasplantes del Instituto Nacional de Salud (INS).

Sin embargo, al cierre de septiembre, 4.117 personas permanecían en lista de espera para recibir un órgano, una situación que evidencia la importancia de promover la donación y fortalecer los procesos que permiten salvar vidas.

De acuerdo con la información reportada por el INS, de los trasplantes realizados durante los primeros nueve meses del año, 800 se efectuaron con órganos provenientes de donantes fallecidos y 165 con órganos de donantes vivos.

Las cifras reflejan el papel fundamental de la donación en la atención de pacientes que requieren un trasplante como alternativa terapéutica para mejorar su calidad de vida o prolongar su supervivencia.

No obstante, la cantidad de personas que continúa esperando un órgano representa un desafío para el sistema de salud colombiano y pone de relieve la necesidad de fortalecer la información ciudadana, la identificación de posibles donantes y la articulación entre las instituciones que participan en estos procedimientos.

Riñón, el órgano con mayor demanda en las listas de espera

El balance del INS muestra que el riñón concentra la mayor cantidad de pacientes que necesitan un trasplante en Colombia. Al 30 de septiembre de 2026, un total de 3.823 personas estaban a la espera de este órgano.

La lista también incluía a 176 pacientes que necesitaban un trasplante de hígado, 45 que esperaban un pulmón y 37 que requerían un corazón, además de personas que necesitaban otros órganos.

Estas cifras evidencian la diversidad de necesidades médicas que deben atenderse mediante los programas de donación y trasplante.

Para los pacientes que presentan enfermedades graves y requieren un órgano, la posibilidad de acceder a un trasplante depende de distintos factores, entre ellos la disponibilidad de donantes, la compatibilidad, las condiciones clínicas y los procedimientos de evaluación y asignación establecidos.

Por esta razón, fortalecer la cultura de la donación constituye una de las acciones necesarias para contribuir a que más personas tengan la posibilidad de recibir un trasplante.

Colombia registró 285 donantes reales de órganos

Entre enero y septiembre de 2026, Colombia registró 285 donantes reales de órganos bajo protocolo de muerte encefálica. Durante el mismo periodo, se reportaron 853 donantes de tejidos bajo protocolo de parada cardiorrespiratoria, de acuerdo con los datos suministrados por las coordinaciones regionales.

Estas cifras corresponden a categorías diferentes dentro de los procesos de donación y deben interpretarse de acuerdo con los protocolos aplicables a cada procedimiento.

La identificación de posibles donantes, la evaluación de las condiciones clínicas y la activación de las rutas institucionales son etapas fundamentales para que los órganos y tejidos puedan ser considerados para su utilización terapéutica.

En este proceso intervienen diferentes instituciones y profesionales de la salud, que deben actuar de manera coordinada para garantizar el cumplimiento de los procedimientos establecidos.

La donación, una oportunidad para salvar vidas

Los 965 trasplantes realizados entre enero y septiembre de 2026 muestran el alcance de los programas de donación en Colombia. Sin embargo, las 4.117 personas que continuaban en lista de espera al finalizar septiembre reflejan que todavía existen importantes necesidades por atender.

Frente a este panorama, el fortalecimiento de la cultura de la donación, la identificación oportuna de posibles donantes y la coordinación entre las instituciones sanitarias son elementos relevantes para el funcionamiento de la Red de Donación y Trasplantes.

El llamado del Instituto Nacional de Salud es a informarse, expresar la voluntad de donar y compartir esa decisión con la familia.

Cada conversación puede contribuir a una sociedad más consciente de la importancia de la donación de órganos y tejidos, una decisión solidaria que puede representar una nueva oportunidad para quienes esperan un trasplante en Colombia.

Segunda oportunidad

Recibir un órgano puede representar una segunda oportunidad de vida para miles de personas que enfrentan enfermedades graves. Sin embargo, el trasplante no marca el final del tratamiento, sino el comienzo de una etapa que exige cuidados permanentes, controles especializados y acceso continuo a los medicamentos necesarios para evitar complicaciones.

El 30 de agosto de 2004, Jorge Ernesto García Rojas recibió un riñón de su hermano Mauricio. Después de enfrentar una enfermedad renal avanzada, depender de la diálisis y vivir con la incertidumbre sobre su futuro, el procedimiento le permitió recuperar su autonomía, continuar con su familia y retomar su profesión.

Más de dos décadas después, su experiencia refleja una realidad fundamental para las personas trasplantadas: conservar el órgano requiere un compromiso diario con la salud y condiciones adecuadas para mantener el tratamiento.

«Recibir un órgano no significa dejar de ser paciente», afirma García, director ejecutivo de la Fundación Retorno Vital, quien lleva más de 22 años viviendo con un riñón trasplantado.

En el marco del Día Mundial de la Donación de Órganos y Tejidos, Astellas Farma Colombia destaca la importancia de la atención posterior al trasplante, una etapa determinante para preservar la función del órgano, prevenir complicaciones y mantener la calidad de vida de los pacientes.

¿Por qué es fundamental tomar los medicamentos después del trasplante?

Uno de los principales desafíos para las personas trasplantadas es cumplir de manera constante con el tratamiento inmunosupresor. Estos medicamentos ayudan a controlar la respuesta del sistema inmunitario, que puede reconocer el órgano recibido como un elemento extraño y atacarlo.

Hernando Andrés Olaya, médico y líder del Área Terapéutica de Oncología de Astellas Farma Colombia, explica que la cirugía constituye solo una parte del proceso y que el éxito del trasplante también depende de la continuidad del tratamiento y del seguimiento médico.

«La adherencia al tratamiento, es decir, cumplir de manera constante con los medicamentos y controles indicados por el equipo médico, es uno de los pilares fundamentales para el éxito de un trasplante», señala Olaya.

Los inmunosupresores deben tomarse de acuerdo con las dosis y los horarios prescritos por el equipo médico. Suspenderlos, modificar las cantidades o interrumpir su administración sin autorización profesional puede aumentar el riesgo de rechazo del órgano.

Esta complicación puede presentarse de manera aguda o crónica, afectar progresivamente la función del órgano, provocar nuevas hospitalizaciones y, en los casos más graves, ocasionar su pérdida.

Señales de alerta que requieren atención médica

El cuidado posterior al trasplante no se limita a la toma de medicamentos. También requiere asistir a las consultas programadas, realizarse los exámenes de laboratorio indicados y reconocer los cambios que podrían advertir sobre una complicación.

Según Olaya, entre las señales que requieren valoración médica se encuentran:

  • Fiebre.
  • Dificultad para respirar.
  • Dolor persistente.
  • Inflamación anormal.
  • Cansancio extremo.
  • Aumento brusco de peso.
  • Disminución de la cantidad de orina en personas con trasplante renal.

Estos síntomas no significan necesariamente que exista un rechazo del órgano, pues también pueden relacionarse con infecciones u otras complicaciones. Sin embargo, deben ser evaluados oportunamente por el equipo médico.

Ante la aparición de señales de alarma, se recomienda contactar al equipo de trasplantes o acudir a un servicio de urgencias cuando la condición lo requiera. La automedicación y la demora en solicitar atención pueden dificultar el manejo de algunas complicaciones.

La detección temprana de infecciones, efectos adversos de los medicamentos o posibles episodios de rechazo puede contribuir a proteger la función del órgano y reducir el riesgo de consecuencias graves.

Hábitos saludables y acompañamiento también protegen el órgano

Además del tratamiento farmacológico, las personas trasplantadas necesitan mantener hábitos que contribuyan a su recuperación y bienestar.

El especialista recomienda prevenir infecciones, realizar actividad física de acuerdo con las indicaciones médicas y contar con el acompañamiento de familiares y cuidadores. La alimentación y los demás hábitos cotidianos también deben ajustarse a las recomendaciones del equipo de salud, según las condiciones de cada paciente.

El seguimiento debe contemplar tanto los aspectos clínicos como las necesidades emocionales y sociales que pueden surgir después de una cirugía de esta complejidad.

Pacientes advierten sobre las barreras para acceder al tratamiento

Para Jorge Ernesto García, las recomendaciones médicas hacen parte de una rutina que ha mantenido durante más de dos décadas. Sin embargo, considera que la conservación de un órgano no puede depender únicamente de la disciplina individual.

«Nuestra responsabilidad como pacientes es cuidarnos. La responsabilidad del sistema es garantizar las condiciones para que podamos hacerlo», sostiene el director de la Fundación Retorno Vital.

Claves del tema en cuatro preguntas

¿Cuántos trasplantes de órganos se realizaron en Colombia entre enero y septiembre de 2026?

Según el Instituto Nacional de Salud (INS), durante los primeros nueve meses de 2026 se realizaron 965 trasplantes de órganos en Colombia. De estos, 800 se efectuaron con órganos provenientes de donantes fallecidos y 165 con órganos de donantes vivos.

¿Cuántas personas se encontraban en lista de espera para recibir un trasplante en Colombia?

Al 30 de septiembre de 2026, un total de 4.117 personas estaban en lista de espera para recibir un trasplante. La mayor demanda correspondía al riñón, con 3.823 pacientes, seguido del hígado, con 176; el pulmón, con 45, y el corazón, con 37. También había personas que esperaban otros órganos.

¿Qué papel cumplen las unidades de cuidado intensivo en la donación de órganos?

Las unidades de cuidado intensivo (UCI) son fundamentales para identificar oportunamente a posibles donantes y activar las rutas institucionales de donación. En estos procesos participan médicos, enfermeras, especialistas y otros profesionales de la salud, quienes deben garantizar una atención humanizada y actuar de manera coordinada con las entidades de la Red de Donación y Trasplantes.