El psicólogo Pablo Tovar afirmó en el programa 'Siempre Contigo' de La FM, dirigido por Silvia Corzo, que la adaptación ante situaciones adversas parte de la consciencia emocional y del reconocimiento de las emociones como eje del bienestar personal.
Durante la entrevista, explicó cómo las personas enfrentan pérdidas, traumas y cambios inesperados, y detalló las fases que atraviesan en esos procesos, así como su experiencia personal tras un accidente que transformó su vida.
¿Cómo se logra el bienestar a través de la consciencia emocional?
Durante la conversación, Pablo Tovar sostuvo que una de las principales claves del bienestar es “ser consciente de lo que estamos sintiendo”. Señaló que las emociones son el canal mediante el cual las personas interactúan con el entorno, y que incluso aquellas consideradas difíciles, como la tristeza o la frustración, cumplen una función dentro del proceso de adaptación. “Son esas emociones las que abren la puerta a esa adaptación”, afirmó.
El entrevistado indicó que evitar o suprimir emociones no contribuye al bienestar. Por el contrario, explicó que reconocerlas permite “ir digiriendo y lidiando” con las dificultades.
En ese sentido, planteó que el equilibrio no se encuentra en extremos, sino en un punto medio: “Ni triste totalmente, ni hiperactivo totalmente”. Según dijo, el bienestar se construye a partir de ese equilibrio emocional, que requiere atención interna constante.
En relación con las conductas asociadas a la evasión emocional, mencionó que pueden manifestarse en distintas formas, como “adicciones al móvil, al trabajo” o a otras actividades. Estas, según explicó, reflejan intentos de evitar lo que se siente. Por ello, insistió en que la consciencia emocional es una herramienta central para afrontar las experiencias que afectan el estado personal.
¿Cuáles son las fases del duelo y cómo influyen en la adaptación?
Al abordar el proceso de adaptación, Pablo Tovar describió las etapas que atraviesan las personas frente a una pérdida. Explicó que este proceso incluye cinco fases: “negación, ira, negociación, depresión y aceptación”, aunque aclaró que no siempre ocurren en un orden específico. “No es un manual de instrucciones”, indicó, al señalar que cada individuo puede transitar estas etapas de manera distinta.
El psicólogo destacó que estas fases no solo se presentan ante pérdidas mayores, sino también en situaciones cotidianas. “También se producen pequeñas pérdidas”, afirmó, al referirse a cambios como la cancelación de planes o la pérdida de un empleo. En todos los casos, señaló que existe un proceso interno que requiere ser transitado.
Dentro de estas etapas, identificó la tristeza como un elemento clave. “La tristeza es la que te da la llave”, explicó, al señalar que permite integrar lo ocurrido y avanzar hacia la aceptación. Según indicó, este proceso facilita la reorganización de la experiencia y la incorporación de lo vivido en la historia personal.
En la entrevista, también compartió su experiencia tras un accidente de tráfico ocurrido cuando tenía 21 años, que le provocó una paraplejia. Relató que su primera reacción fue la negación: “Esto no puede ser”. Posteriormente, atravesó etapas de ira y cuestionamientos, expresados en pensamientos como “por qué a mí” o “y si hubiera hecho otra cosa”.
Con el paso del tiempo, explicó que entró en una fase de tristeza prolongada, que describió como necesaria para el proceso. “Tuve mucho tiempo muy triste”, afirmó. A partir de esa etapa, comenzó a reorganizar su vida bajo nuevas condiciones, enfocándose en que su realidad sería “diferente”.
El entrevistado subrayó que el factor determinante en este proceso es el tiempo. “Las personas para aceptar una pérdida necesitan tiempo”, señaló. En su caso, indicó que la adaptación no fue inmediata y que cada fase implicó un periodo distinto de elaboración.
Asimismo, explicó que el proceso no se detiene completamente. “Es un proceso que no para nunca”, afirmó, al señalar que las personas continúan enfrentando situaciones que requieren ajustes emocionales a lo largo de la vida. En ese sentido, indicó que la adaptación es una dinámica constante.
En cuanto a su ejercicio profesional, Pablo Tovar señaló que trabaja principalmente en el abordaje del trauma, incluyendo casos de abusos psicológicos y físicos. Explicó que enfrentar estos eventos implica “mirarlo a la cara” y reconocer las emociones asociadas para poder reorganizar la experiencia y proyectarse en el presente.
Finalmente, indicó que su decisión de estudiar psicología surgió tras su proceso personal y su interés por comprender el funcionamiento de la mente. “Tienes esa inquietud de estudiarte a ti mismo”, afirmó, al explicar que este conocimiento también le permitió desarrollar herramientas para acompañar a otras personas en procesos similares.