En una entrevista de Siempre Contigo, emitida por La FM, Ángela María Muñoz y Diana Marcela Ortiz abordaron el duelo gestacional y neonatal, describiendo su impacto en padres y familias, así como las respuestas emocionales, sociales y legales frente a la pérdida de un hijo en etapa de gestación o en los primeros días de vida. Ambas coincidieron en que se trata de un proceso complejo que requiere acompañamiento y reconocimiento.
¿Qué es el duelo gestacional y por qué es diferente?
Diana Marcela Ortiz explicó que el duelo gestacional es la respuesta ante la pérdida de un bebé esperado o recién nacido. Señaló que “es la respuesta biológica y emocional que tenemos los individuos ante la pérdida” y precisó que en este caso se relaciona con la muerte de un hijo durante el embarazo, el parto o los primeros días. Indicó que “es un duelo muy incomprendido” y que existe desconocimiento sobre cómo acompañarlo.
Según la psicóloga, el proceso implica la ruptura de expectativas y proyectos. “El simple hecho de tener la esperanza de un sueño… genera unas expectativas y un cariño”, afirmó, al tiempo que subrayó que incluso pérdidas tempranas representan un vínculo significativo. También advirtió que “no quiere decir que ese dolor no sea válido”, cuestionando percepciones que minimizan estas experiencias.
¿Cómo enfrentan las familias la pérdida de un hijo?
Ángela María Muñoz relató que su experiencia personal motivó la creación de la fundación y la promoción de la Ley Brazos Vacíos. “Fue una experiencia que me partió la vida en dos”, afirmó sobre la muerte de su hijo. Explicó que identificó la ausencia de espacios de apoyo y señaló que “no había ningún espacio de contención”, lo que impulsó acciones de acompañamiento y formación.
En relación con el entorno familiar, indicó que “este es un duelo que toca toda la estructura familiar” y destacó diferencias en la forma de afrontarlo. Señaló que “los hombres tienen una manera distinta” y que muchos expresan que deben sostener a sus parejas, mientras las mujeres buscan expresar emociones. Añadió que existe “un postparto de brazos vacíos” que incluye cambios físicos y sensación de soledad.
Sobre las reacciones sociales, Muñoz mencionó frases que reciben las madres y cuestionó su impacto. “Cada hijo tiene un lugar porque es único”, afirmó, al referirse a comentarios que sugieren reemplazo. También señaló que el duelo se extiende a otros miembros de la familia y que “todos necesitamos acompañamiento”.
Las herramientas en el proceso del duelo
En cuanto a herramientas, Ortiz recomendó permitir las emociones y abrir espacios de diálogo. “Darse la oportunidad de sentir lo que está sintiendo”, indicó, y destacó la importancia de hablar en pareja. También mencionó prácticas simbólicas como nombrar al bebé o generar representaciones que permitan resignificar la pérdida.
Respecto a la culpa, Ortiz afirmó que “es parte del proceso más complejo”, mientras Muñoz aseguró que “en el 98% de los casos… las mujeres sienten culpa”. Ambas coincidieron en la necesidad de apoyo profesional para abordar estas emociones.
Sobre el marco legal, Muñoz explicó que la ley establece lineamientos de atención y reconoce derechos. Indicó que antes “no se les brindaba acompañamiento psicológico” ni se permitían decisiones sobre el cuerpo del bebé. También mencionó la creación de un día nacional de concienciación y la existencia de licencias diferenciadas, señalando que “no es suficiente el tiempo” otorgado para la recuperación.
Finalmente, ambas destacaron la importancia de validar todas las experiencias. Muñoz afirmó que “la identidad como madre no te la da el número de semanas”, mientras Ortiz señaló que es necesario “abrazar esa historia” y buscar redes de apoyo que permitan transitar el proceso.