Pasivos de las EPS llegan a $40,35 billones y el déficit patrimonial alcanza $18,7 billones

Según el informe del Centro de Pensamiento Así Vamos en Salud, el déficit patrimonial de las EPS aumentó 63 % en un año y legó a $18,7 billones.
Plan de contingencia en salud en Valle del Cauca Crédito: Gobernación del Valle

La situación financiera de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) continúa deteriorándose. A junio de 2026, las 23 entidades que reportaron información financiera acumularon $21,65 billones en activos y $40,35 billones en pasivos, una diferencia que dejó un déficit patrimonial conjunto de $18,7 billones.

De acuerdo con el más reciente informe del Centro de Pensamiento Así Vamos en Salud, los pasivos de las EPS analizadas superan en aproximadamente 86 % el valor de sus activos.

El desequilibrio se amplió durante el último año: mientras los activos crecieron 20 % frente a junio de 2025, las obligaciones aumentaron 36 %.

El análisis toma como referencia la información financiera reportada por las EPS ante la Superintendencia Nacional de Salud durante el primer semestre de los años 2022 a 2026.

El déficit patrimonial creció 63 % en un año

Uno de los principales indicadores de alerta es el deterioro del patrimonio. El déficit conjunto pasó de $11,5 billones en junio de 2025 a $18,7 billones en junio de 2026, lo que representa un incremento cercano al 63 % en términos nominales.

EPS patrimonio negativo

De las 23 EPS incluidas en el análisis, 15 presentan patrimonio negativo, mientras que únicamente ocho registran resultados positivos. Entre las entidades con mayores pérdidas patrimoniales se encuentran Coosalud, Famisanar, Sanitas, Emssanar y Savia Salud, que en conjunto concentran el 72 % del total correspondiente a las EPS con patrimonio negativo.

Coosalud registra el mayor déficit, con cerca de $4,2 billones, seguida de Famisanar, con $3,1 billones; Sanitas, con $3,05 billones; Emssanar, con $2,1 billones, y Savia Salud, con aproximadamente $1,6 billones.

Las EPS intervenidas también profundizan su desequilibrio

El informe advierte que las EPS que se encuentran bajo intervención continúan mostrando un deterioro financiero. El aumento de los pasivos y la profundización del patrimonio negativo evidencian que las medidas adoptadas hasta ahora no han conseguido revertir el desequilibrio.

Durante el primer semestre de 2026, las entidades intervenidas acumularon un déficit patrimonial de $12,78 billones, reflejando una brecha considerable entre los recursos registrados como activos y las obligaciones que deben asumir.

El comportamiento financiero de este grupo también se refleja en sus indicadores de operación y siniestralidad, que muestran una presión mayor frente al conjunto de entidades analizadas.

Las cuentas por pagar prácticamente se duplicaron

Otro de los factores que genera preocupación es el crecimiento de las cuentas por pagar. Según Así Vamos en Salud, estas obligaciones pasaron de $10,97 billones en junio de 2022 a $19 billones en junio de 2026, lo que significa que prácticamente se duplicaron en cuatro años.

Solo entre junio de 2025 y junio de 2026, las cuentas por pagar aumentaron cerca de un 39 %.

Actualmente, este rubro representa aproximadamente 47 % de los pasivos reportados por las EPS. A su vez, las provisiones alcanzan $20,4 billones, equivalentes al 51 % de las obligaciones.

En conjunto, las cuentas por pagar y las provisiones representan cerca del 98 % de los pasivos analizados.

Ante este panorama, Así Vamos en Salud considera necesario profundizar en la naturaleza de las obligaciones y establecer con mayor precisión a quiénes se adeudan los $19 billones registrados como cuentas por pagar, debido al posible impacto de este crecimiento sobre hospitales, clínicas, proveedores y otros actores del sistema de salud.

Cerca de la mitad de los activos depende de recursos por recuperar

La situación también presenta dificultades desde el lado de los activos. Las cuentas por cobrar de las EPS llegaron a $10,81 billones, equivalentes a cerca de la mitad de los activos reportados.

Antes de descontar los $2,3 billones reconocidos como deterioro, las cuentas por cobrar alcanzan $13,17 billones. De este total, aproximadamente $7,9 billones corresponden a deudores del sistema de salud y $4,9 billones a anticipos.

Esto significa que una proporción importante de los activos registrados por las EPS está vinculada a recursos cuya disponibilidad efectiva depende de que sean recuperados.

La operación de las EPS continúa generando pérdidas

El deterioro financiero también se evidencia en los resultados operacionales. El informe señala que las EPS registraron pérdidas operacionales durante todos los periodos analizados.

La pérdida pasó de $1,27 billones en 2022 a $3,10 billones en 2026, por lo que actualmente es 2,4 veces superior a la registrada cuatro años atrás.

El resultado final del ejercicio también se mantuvo en terreno negativo. Durante el primer semestre de 2026, las EPS acumularon pérdidas por $1,68 billones.

A este panorama se suma una siniestralidad global del 104 %, indicador que muestra que los costos relacionados con la atención en salud superan los ingresos operacionales de las entidades.

La situación es todavía más crítica entre las EPS intervenidas, donde la siniestralidad global alcanza 111 %, convirtiendo a este grupo en el de mayor afectación.

Nueva EPS no está incluida en el análisis

Uno de los elementos que podría hacer que el panorama financiero sea aún más complejo es la ausencia de información de Nueva EPS en los catálogos financieros oficiales utilizados para el estudio.

Según Así Vamos en Salud, la entidad no aparece en dichos reportes desde 2024, por lo que sus cifras no hacen parte de los resultados consolidados de las 23 EPS analizadas.

Esta ausencia limita la posibilidad de dimensionar completamente la situación del aseguramiento en Colombia, especialmente debido al tamaño de Nueva EPS y al número de personas afiliadas.

De acuerdo con cifras publicadas recientemente por la propia entidad, Nueva EPS habría registrado un patrimonio negativo de $11,9 billones, además de pérdidas operacionales de $6,5 billones en 2023 y $4,8 billones en 2024.

Estas cifras corresponden a vigencias anteriores y no fueron incorporadas al consolidado del informe. Sin embargo, sirven como referencia para advertir que el deterioro financiero del sector podría ser incluso mayor al reflejado en los reportes oficiales disponibles.

Para Así Vamos en Salud, este escenario requiere medidas oportunas de estabilización, mayor transparencia en la información financiera y un seguimiento riguroso de las obligaciones de las entidades.

El objetivo, según el análisis, debe ser evitar que el deterioro financiero termine afectando la capacidad de las EPS para responder por sus obligaciones con prestadores y proveedores y, en última instancia, comprometa la continuidad de la atención en salud de los afiliados.

Claves del tema, en cuatro preguntas:

¿A cuánto ascienden los pasivos de las EPS analizadas?

A junio de 2026, las 23 EPS que reportaron información financiera acumulaban $40,35 billones en pasivos, frente a $21,65 billones en activos. Esto significa que las obligaciones superan aproximadamente en 86 % el valor de los activos y dejan un déficit patrimonial de $18,7 billones.

¿Cuántas EPS presentan patrimonio negativo?

De las 23 EPS analizadas, 15 registran patrimonio negativo y solo ocho presentan resultados positivos. Entre las entidades con mayores pérdidas patrimoniales se encuentran Coosalud, Famisanar, Sanitas, Emssanar y Savia Salud.

¿Cómo han evolucionado las cuentas por pagar de las EPS?

Las cuentas por pagar aumentaron de $10,97 billones en junio de 2022 a $19 billones en junio de 2026, por lo que prácticamente se duplicaron en cuatro años. Solo entre junio de 2025 y junio de 2026 crecieron cerca de 39 % y actualmente representan el 47 % de los pasivos reportados.

¿Por qué la situación financiera podría ser aún más grave?

El análisis no incluye la información financiera de Nueva EPS, debido a que la entidad no aparece en los catálogos financieros oficiales utilizados desde 2024. Cifras publicadas por la propia entidad señalan un patrimonio negativo de $11,9 billones y pérdidas operacionales de $6,5 billones en 2023 y $4,8 billones en 2024, aunque estos datos no hacen parte del consolidado del informe.