Estrés y cortisol: efectos de relacionarse con personas tóxicas, según especialista

En relaciones de pareja, el especialista planteó dos rutas: “terapias” o la toma de decisiones cuando la situación no tenga solución.
Estos vínculos producen efectos medibles en el organismo, lo que respalda estudios que relacionan estas dinámicas con el deterioro del bienestar y posibles cambios en procesos biológicos asociados al envejecimiento. Crédito: Freepik

El psicólogo Carlos Enrique Garavito Ariza afirmó en entrevista con La FM, en el programa Habla con Ella, que la interacción con personas consideradas tóxicas puede incidir directamente en el estado emocional y físico de quienes las rodean, al punto de generar estrés, ansiedad y alteraciones que impactan la salud.

Según explicó, estos vínculos producen efectos medibles en el organismo, lo que respalda estudios que relacionan estas dinámicas con el deterioro del bienestar y posibles cambios en procesos biológicos asociados al envejecimiento. También señaló que estos efectos se presentan en distintos contextos como el laboral, familiar y social, donde la exposición puede ser constante y acumulativa.

¿Cómo afectan las personas tóxicas la salud?

Garavito explicó que “cuando una persona se vincula con otra” se comparten contextos históricos, simbólicos y lingüísticos que influyen en el comportamiento y en el estado emocional. Indicó que el estudio citado “es completamente cierto” y que la exposición a interacciones negativas puede activar respuestas de estrés en el cuerpo.

Según dijo, ese proceso incrementa el cortisol y genera condiciones que pueden derivar en enfermedad, debido a fenómenos como la inmunosupresión y alteraciones en el funcionamiento psico metabólico del organismo humano y también afectar sistemas relacionados con la regulación del equilibrio general corporal.

El especialista señaló que las afectaciones no se limitan al plano emocional. “Se pueden ver afectaciones a nivel sexual y a nivel laboral”, afirmó, al indicar que el impacto es proporcional a la intensidad de la interacción. Añadió que el cuerpo responde ante estímulos negativos de forma sostenida, lo que puede alterar ciclos metabólicos, de sueño y de alimentación.

También mencionó que estas condiciones pueden convertirse en factores de riesgo, debido a que el organismo entra en estados de tensión prolongados que afectan su funcionamiento y generan desgaste en diferentes sistemas del cuerpo en el tiempo de manera continua general.

¿Cómo identificar y manejar personas tóxicas?

Frente a la identificación, el psicólogo indicó que “el cuerpo anuncia” cuando una interacción genera malestar, estrés o ansiedad. Explicó que las respuestas desproporcionadas y los ambientes de hostilidad son señales que deben ser atendidas. “Protéjanse”, afirmó, al recomendar acciones de alejamiento o reducción del contacto. Señaló que también es posible disminuir el valor psicológico de la relación para limitar su impacto.

Según dijo, estas medidas buscan evitar afectaciones emocionales y conductuales que puedan intensificarse con el tiempo y afectar el bienestar general en distintos contextos sociales y laborales donde se presenten estas dinámicas.

Finalmente, Garavito abordó los casos en los que no es posible evitar el contacto con estas personas. Señaló que el autocuidado emocional y afectivo es clave para reducir el impacto. “Tenemos que ser proactivos con nuestra salud mental”, afirmó, al indicar que cada persona puede establecer mecanismos de protección.

En relaciones de pareja, planteó dos rutas: “terapias” o la toma de decisiones cuando la situación no tenga solución. Indicó que, de mantenerse estas dinámicas, pueden generarse afectaciones físicas, psicológicas y económicas que inciden en la vida cotidiana y en el desarrollo personal de individuo frente a este tipo de situaciones.