¿Un evento astronómico único?: solo doce personas lo pudieron ver en todo el planeta

Un equipo científico ubicado en la Antártida, fue el único testigo de un efecto lunar raro. Improvisaron para poder capturarlo en imágenes.
Solo doce personas pudieron evidenciar el fenómeno. Crédito: ESA

En la semana del 13 de abril 2026, los tripulantes del Artemis II fueron testigos de un eclipse solar total desde el espacio. Esto fue posible dado a que la nave espacial Orion pasó durante 40 minutos a la sombra de la Luna. Sin embargo, no han sido los únicos humanos que han observado fenómenos peculiares que no hay oportunidad de que sean observados por alguien más.

Un equipo de la Estación de Investigación Concordia franco-italiana, que se encuentra en el sur del planeta Tierra, en la Antártida. Específicamente se encuentran en la Estación de Investigación Concordia, ubicada a 1.207 kilómetros hacia el centro del continente, a una altura de 3.230 metros. Allí, pese a que es un territorio inhóspito (la temperatura es de -50 grados celsius generalmente y no hay luz solar durante 4 meses), Concordia, como se conoce este lugar, es un lugar ideal para una amplia gama de investigaciones como las ciencias atmosféricas, astronomía, medicina espacial y glaciología.

Pues bien. Este equipo, que trabaja bajo condiciones complejas, ha sido testigo de un efecto astronómico único en la historia registrada del planeta: un eclipse solar anular. El evento ocurrió el 17 de febrero de 2026 y los científicos debieron recurrir a la improvisación para poder capturarlo en imágenes y darlo a conocer al resto de la humanidad.

Los científicos no estaban preparados para el fenómeno.Crédito: ESA

Un evento para doce personas: el eclipse que dibujó un anillo en la Antártida

A este tipo de eventos se les llama comúnmente "anillo de fuego". Ocurren cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol en un punto orbital en el que se ve grande, dada la cercanía con el planeta. Pero no bloquea al Sol en su totalidad y se genera una 'dona' o anillo. Este fenómeno requiere protección para los ojos, dado que puede generar daños.

En esta ocasión, la Estación de la Investigación Concordia y la Estación Mirny, base rusa, fueron los únicos puntos habitados en los que se pudo ver este fenómeno, de acuerdo con la documentación de Space.com. No obstante, el medio citado indicó que en Mirny había nubosidad, por lo que no pudo captarse de manera efectiva el eclipse, caso contrario el de la base franco-italiana.

El medio citado consultó con una de las 12 personas que fueron testigos del evento. Andrea Traverso llegó en noviembre de 2025 a esta base y su función es supervisar experimentos científicos de la estación. Estará hasta noviembre de 2026 y es su tercera ocasión allá.

El fenómeno es único y nadie más pudo verlo.Crédito: Freepik

Él vivió el fenómeno desde una ventana de la estación, decidió que tomaría imágenes del suceso, pero el reflejo le impedía capturarlo con exactitud. Por lo que decidió abrir el ventanal y capturar, en el frío intenso, el "anillo de fuego" que tenía ante sí.

La Agencia Espacial Europea difundió imágenes del fenómeno, pero los científicos no se dieron cuenta de que se había captado algo excepcional.

Un anillo de fuego único

Traverso se comunicó con "muchas" estaciones antárticas, con el fin de conocer las condiciones meteorológicas; la mayoría estaban nubladas y nadie hablaba de un eclipse: entonces "tomé conciencia de la singularidad de mi observación", dijo el científico a Space.com.

Nadie en el equipo sabía que esto ocurriría, por lo que los tomó por sorpresa. Traverso indicó que "no estaba al tanto de antemano sobre el eclipse ni sobre la posibilidad de observarlo desde Concordia". Por esta razón, nadie tenía a la mano protección ocular. El científico tomó láminas de película almacenadas en la base y construyó un filtro con velocidad.

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