Experto explica cómo diferenciar la tristeza de la depresión y cuándo pedir ayuda

Es común que las personas confundan la tristeza con la depresión, pero no tienen el mismo trato ni el impacto en las personas que padecen la segunda.
Las diferencias entre la tristeza y la depresión. Crédito: www.magnific.com

Hablar de salud mental sigue siendo un desafío para muchas personas, especialmente cuando persisten ideas que relacionan pedir ayuda psicológica con debilidad o falta de fortaleza. En una conversación en el espacio radial Sin Filtro de La FM, el psicólogo y PhD Efrén Martínez explicó cómo diferenciar una tristeza normal de una posible depresión y qué señales indican que es momento de buscar ayuda profesional.

Efrén Martínez y el estigma de la salud mental

Durante la entrevista, se destacó la importancia de hablar abiertamente sobre salud mental para mostrar que existen herramientas y profesionales disponibles. Martínez señaló que uno de los principales obstáculos continúa siendo el estigma que relaciona la vulnerabilidad emocional con la debilidad.

El experto explicó que, aunque esta percepción ha disminuido, todavía existe especialmente en algunos hombres, quienes pueden evitar consultar a un psicólogo por temor a ser considerados “locos” o poco fuertes.

¿Cómo diferenciar la tristeza de la depresión?

Una de las principales preguntas de la conversación fue cuándo una tristeza puede considerarse parte normal de la vida y cuándo puede convertirse en una señal de alerta.

Martínez explicó que la tristeza es una emoción natural que puede aparecer ante una pérdida, una ausencia o una situación que afecta algo que resulta valioso para una persona. Sin embargo, señaló que la depresión puede involucrar un conjunto más amplio de síntomas.

Entre las señales mencionadas están la pérdida importante de interés por actividades que antes generaban placer, cambios significativos en el peso o el apetito, dificultades para dormir o dormir demasiado, fatiga constante, problemas de concentración, sentimientos de inutilidad o culpa y pensamientos relacionados con la muerte.

El psicólogo aclaró que presentar alguno de estos síntomas de manera aislada no significa necesariamente tener depresión. La preocupación aumenta cuando varios aparecen junto con un estado de tristeza persistente durante la mayor parte del día y durante varios días.

Redes sociales: visibilidad y riesgos

Martínez también se refirió al papel de las redes sociales en la conversación sobre salud mental. A su juicio, tienen un doble efecto: han permitido visibilizar problemas que antes permanecían ocultos y han facilitado que muchas personas se animen a pedir ayuda.

Sin embargo, también pueden generar confusión cuando se utilizan contenidos no profesionales para diagnosticar emociones o trastornos. Además, comparar la propia vida con publicaciones que muestran únicamente felicidad, éxito, viajes o relaciones ideales puede aumentar el malestar de quienes atraviesan un momento difícil.

¿Cómo ayudar a una persona con depresión?

El especialista recomendó evitar frases destinadas a “animar” a la persona, como recordarle que tiene una familia, un trabajo o motivos suficientes para estar bien. Este tipo de comentarios puede aumentar la culpa.

En cambio, aconsejó acompañar, escuchar sin juzgar y ofrecer ayuda concreta, incluso buscando un profesional o acompañando a la persona a solicitar atención.

Ante expresiones como “no puedo más” o pensamientos relacionados con quitarse la vida, Martínez enfatizó que deben tomarse en serio. Si existen planes, despedidas, entrega de pertenencias o intención de hacerse daño, es fundamental buscar ayuda profesional y atención de emergencia de inmediato.

Pedir ayuda también es una forma de autocuidado

La conversación concluyó con un llamado a reconocer el sufrimiento emocional sin convertirlo automáticamente en una señal de debilidad. Dormir adecuadamente, mantener actividad física, cuidar la alimentación, fortalecer los vínculos y, especialmente, buscar acompañamiento profesional pueden formar parte del proceso de recuperación.

Más allá de la discusión sobre cómo conceptualizar la depresión, el mensaje central de la entrevista fue claro: pedir ayuda ante un sufrimiento emocional persistente no es una muestra de debilidad, sino una decisión de cuidado y prevención.


*Esta nota se realizó con apoyo de Inteligencia artificial.