Así puede detectar y evitar la fiebre amarilla: tiene dos fases de acción

Las autoridades hacen llamados a la ciudadanía para que se vacune y evite la enfermedad.
La fiebre amarilla ha acabado con la vida de más de 80 personas entre 2024 y 2026 en Colombia. Crédito: www.magnific.com

La fiebre amarilla es una enfermedad vírica aguda e infecciosa transmitida por la picadura de mosquitos infectados. En Colombia, la prevención y la identificación temprana son fundamentales para mitigar los riesgos de contagio y evitar complicaciones graves de salud en zonas endémicas y urbanas.

¿Qué es la fiebre amarilla y cómo se transmite?

Esta enfermedad es causada por un virus transmitido principalmente por mosquitos de los géneros Aedes (en zonas urbanas) y Haemagogus o Sabethes (en áreas selváticas). La población no vacunada es la más susceptible de contraer el virus. Por ello, las autoridades sanitarias, como el Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia, mantienen vigilancia epidemiológica constante en las regiones de mayor riesgo.

Las dos fases de la fiebre amarilla: identificación de síntomas

Para actuar a tiempo, es esencial reconocer la evolución clínica de la enfermedad, la cual se desarrolla en dos fases diferenciales:

Primera fase (aguda)

Los síntomas iniciales suelen aparecer tras el periodo de incubación. En esta etapa se presentan:

  • Fiebre y escalofríos.
  • Náuseas o vómitos.
  • Dolores musculares, especialmente en la espalda, y cefalea (dolor de cabeza).
  • Pérdida de apetito.

La mayoría de los pacientes mejoran y sus síntomas desaparecen al cabo de 3 a 4 días.

Segunda fase (tóxica)

Pero, el 15% de los infectados dentro de las 24 horas siguientes a la remisión inicial pueden sufrir consecuencias. Esta fase es más grave e incluye síntomas como:

  • Fiebre elevada persistente e ictericia (coloración amarillenta de la piel y ojos).
  • Dolor abdominal acompañado de vómitos.
  • Deterioro progresivo de la función renal.
  • Hemorragias bucales, nasales, oculares o gástricas, con presencia de sangre en los vómitos o en las heces.

Estrategias clave para prevenir y evitar el contagio

La prevención de la fiebre amarilla se basa en dos pilares fundamentales que las autoridades impulsan: la inmunización y el control del mosquito vector.

La vacunación es gratuita y es efectiva. En los humanos puede aplicarse desde los nueve meses de edad y es recomendable aplicarla 10 días antes de viajar.

Asimismo, las autoridades plantean algunos controles y autocuidados como la eliminación de criaderos de agua estancada y el constante uso de repelente y ropa cubierta.

La vacunación: la medida más eficaz

La vacuna es la herramienta principal para combatir la fiebre amarilla. Los avances en la ciencia ha permitido que solo una dosis arantiza inmunidad de por vida, sin necesidad de refuerzos.

Control ambiental y protección personal

Reducir la presencia del mosquito transmisor en la vivienda y la comunidad es una tarea colectiva. Según la información que Salud Total EPS-S ha compartido al respecto, se recomiendan las siguientes acciones clave:

  • Tapar herméticamente los recipientes donde se almacena agua.
  • Lavar y cepillar periódicamente tanques, barriles y tinas.
  • Cambiar con frecuencia el agua de los bebederos de las mascotas.
  • Reemplazar el agua de floreros por arena húmeda.
  • Limpiar espacios comunitarios u hogares donde pueda acumularse agua estancada.
  • Usar ropa de manga larga y pantalones para cubrir la piel.
  • Aplicar repelente de mosquitos en las zonas expuestas y utilizar mosquiteros al dormir.

¿Cuántos casos de fiebre amarilla se han reportado en Colombia?

Según los datos epidemiológicos oficiales de las autoridades sanitarias y el seguimiento de Global Risk Atlas, Colombia enfrenta un monitoreo debido a la reactivación de brotes de fiebre amarilla en diversas regiones del país.

Desde 2024 se han confirmado más de 200 casos en todo el territorio nacional y cerca de 89 fallecimientos, con una tasa de letalidad que ronda el 40%. Las zonas rurales y de selva tropical continúan siendo los principales focos de transmisión del virus.

El departamento del Tolima concentra la mayor carga epidemiológica del país, registrando más del 80% de los contagios confirmados y afectando municipios como Chaparral, Icononzo, Cunday, Melgar y Ortega. Asimismo, la vigilancia del Instituto Nacional de Salud (INS) mantiene alertas activas en otros departamentos como Cundinamarca, Meta, Putumayo, Caquetá y Huila, sumado al rastreo de la circulación viral en primates no humanos para contener a tiempo posibles focos de transmisión hacia la población urbana.

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