¿Qué pensaría si le dijeran que el tiempo no es más que una ilusión? La física teórica y la filosofía física están intentando demostrar que el tiempo es ello: una ilusión. Desde hace siglos, científicos y filósofos han teorizado sobre el origen del tiempo y su naturaleza, pero no han logrado establecer qué tan distinto es a lo que creemos.
Nicole Yunger Halpern, física del instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Maryland, comentó a New Scientist que "el tiempo es el elemento discordante (...) parece más un componente de la teoría que introducimos manualmente a una propiedad natural".
Existen tres versiones del tiempo que la física no ha logrado hacer encajar; este tipo de medición es un problema que aparece en tres versiones complejas de unir. Y la física moderna ofrece un panorama que parece disonante.
Los tipos de tiempo en la física
El tiempo coordinado es una de las ecuaciones con las que se explican y describen los más básicos fenómenos físicos: la caída de una manzana o el movimiento de un objeto entre un punto A y un punto B. Entonces, el tiempo es visto como un parámetro matemático, una medición que permite indicar en qué momento ocurrió un hecho. En este punto de vista del tiempo, no fluye; solo es un parámetro de orden.
El tiempo relativista es una de las teorías de Albert Einstein. Este físico comentó que el "ahora"; es decir, el presente, no es universal. La relatividad, indica que, dos o más observadores que se mueven a velocidades distintas pueden encontrar diferencias en un mismo evento observado. El tiempo; por lo tanto, no es un reloj común para todos y es el tejido del espacio tiempo: una dimensión que se ve afectada por la gravedad y el movimiento.
Por su parte, el tiempo termodinámico, es para los físicos "la única pista clara" de que el tiempo avanza linealmente. Esta teoría aparece con la segunda ley de la termodinámica; por la cual se explica que la entropía (grado de desorden de un sistema) tiende a incrementar. Dos ejemplos sencillos: la caída de un vaso se dividirá en pedazos al chocar contra el suelo y el humo se dispersará en el aire.
En ambos casos es imposible que se devuelva la acción y aquí se demuestra que el tiempo es lineal, puesto que no hay posibilidad de que se una el vaso roto, ni que el humo se condense de nuevo.
Las teorías no encajan
Pero ninguna de estas versiones encajan con la perspectiva subjetiva del tiempo de cada humano; tampoco encajan entre ellas. Pero hay algo que desconcierta a los científicos: las ecuaciones fundamentales funcionan igual hacia adelante y hacia atrás. El filósofo Adrian Bardon sugirió que el tiempo es como una historia que nos contamos. Según explicó en Vice, "el cerebro construye una línea temporal para dar coherencia a la experiencia y, al igual que con el color, confundimos la construcción con una propiedad del mundo externo.
La relatividad refuerza la sospecha: los eventos no son iguales para dos personas. Siguiendo al filósofo, esta teoría destruyó "el último refugio seguro" de la percepción temporal. No hay un "ahora", sino una red de acontecimientos distribuidos en el espacio-tiempo. Por lo anterior, se concluye que pasado, presente y futuro, coexisten, pero solo como una ilusión.
El tiempo no se puede medir
Pero la teoría cuántica va más allá. A nivel cuántico no es posible medir el tiempo, como sí ocurre con otras propiedades físicas. De acuerdo con Yunger Halpern, "puedes medir donde está una partícula, pero nunca cuándo está". Por esto, el tiempo es menos una propiedad natural de los sistemas cuánticos y más un parámetro que introducimos para describirlos.
Todo esto llevó a los científicos a pensar en que es posible que el tiempo provenga de algo mucho más complejo que aún no comprendemos. Otro hallazgo en la línea de investigación es que medir el tiempo genera entropía, por lo que los relojes podrían producir calor. La conclusión es que la sensación de tiempo varía solo cuando interactuamos con los sistemas para medirla.
Próximos experimentos intentarán definir si es posible hacer una medición del tiempo en sí; o si, por el contrario, el tiempo seguirá siendo una incógnita aún por descubrir.