Científicos creen que la vía Láctea pudo consumir otra galaxia: ¿Por qué?

La formación de nuestro vecindario se originó hace unos 12.000 millones de años, tras la fusión de pequeñas galaxias.
La galaxia tiene más de 10.000 millones de años de antigüedad. Crédito: www.magnetic.com

Un grupo de científicos afirmó que la vía láctea, la galaxia en la que nos encontramos, nació a raíz de haber consumido a otra. Además, indican que tienen muestras de los vestigios de este suceso. El nacimiento de lo que hoy conocemos como nuestro hogar se remonta a más de 12.000 millones de años, cuando en realidad lo que había era una serie de pequeñas galaxias que convivían entre sí, y que se fusionaron con el pasar del tiempo.

A día de hoy, los científicos calculan que la extensión de la Vía Láctea es de 100.000 años luz, y que contiene entre 100.000 y 400.000 estrellas. Un año luz es, aproximadamente, 9.46 billones de kilómetros.

Los expertos han analizado una serie de estrellas que serían los vestigios de una galaxia enana a la que llamaron 'Loki', la cual habría sido consumida por la Vía Láctea en medio de su desarrollo. Ahora bien, el tamaño original de nuestra galaxia aún es desconocido, lo que ha llevado a los científicos a buscar pruebas que logren especificar el tamaño origen y así determinar su historia y evolución.

Científicos estudian estrellas para determinar si fueron parte de una galaxia consumida por la Vía Láctea

Los científicos consideran que la Vía Láctea pudo consumir pequeñas galaxias antiguas, que le habrían permitido crecer hasta su actual expansión. Las pruebas de esto, estaría en lo profundo de la galaxia.

Las estrellas pobres en metales estaban en galaxias antiguas

Los astrónomos, que publicaron su estudio en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, centraron su investigación en estrellas pobres en metales, detectadas relativamente cerca al disco galáctico (región aplanada y brillante que conforma las galaxias espirales, allí se concentra la mayor cantidad de estrellas jóvenes, gas y polvo interestelar). En este punto del espacio, las estrellas que estén cerca del disco están compuestas en su mayoría por hidrógeno y helio; elementos que se combinaron en sus núcleos para dar origen a elementos pesados que fueron liberados una vez las estrellas explotaron.

Hay todo tipo de estrellas en la galaxia, científicos estudian su composición.Crédito: www.magnetic.com

La Vía Láctea habría aprovechado las características de Loki para crecer

Al quedar en un estado sin fuerza, la Vía Láctea consumió a Loki, llenándose de los componentes que tuviera y esto habría ayudado al desarrollo de la misa. CNN consultó con Cara Battesbery, que aseguró que estas estrellas "han existido durante miles de millones de años y contienen en su interior, pistas sobre la formación de las primeras generaciones de estrellas del universo".

Ahora, el estudio se ha complicado, dado la cantidad de estrellas jóvenes y brillantes que abundan en la galaxia, según Federico Sestito, investigador posdoctoral del Centro de Investigación en Astrofísico de la Universidad de Hertfordshires, Inglaterra.

Con el telescopio Gaia de la Agencia Espacial Europea, cartografiaron la composición de 2.000 millones de estrellas a lo largo de la galaxia entre julio de 2014 y enero de 2025, centrándose en cuerpos celestes específicos.

Estrellas con más de 10.000 millones de años

Aunque es difícil determinar la edad exacta de estas estrellas, las encontradas superan los 10.000 millones de años, según Sestito. Estos planetas y cuerpos rocosos están a una distancia que ronda los 7.000 años luz de nuestro sistema solar. Además, tienen composiciones químicas similares, lo que sugiere que pueden provenir de la misma galaxia enana.

La galaxia tiene un sentido, pero hay planetas que avanzan hacia el sentido contrario.Crédito: www.magnetic.com

¿Por qué pueden hacer parte de otra galaxia?

De acuerdo a su comportamiento en el espacio, los científicos afirman que los cuerpos rocosos pueden venir de una galaxia diferente. Es que once de las estrellas avistadas tienen una órbita prograda (que se mueven a la misma dirección que el disco galáctico), mientras que nueve están en una órbita retrógrada (que se mueven en una dirección contraria).

El hecho de que tengan este comportamiento indica que pasaron por procesos de adaptación que pueden ser de 13.800 millones de años.

Los científicos continúan estudiando la galaxia para conocer su origen, como la edad de esta y su conformación.

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