La transición hacia fuentes limpias de energía comienza a consolidarse como uno de los pilares del futuro energético del Caribe colombiano. En ese escenario, Air-e anunció el desarrollo e impulso de diversos proyectos de generación solar fotovoltaica que apuntan a reducir la dependencia de fuentes tradicionales, ampliar la cobertura del servicio eléctrico y generar impactos positivos tanto ambientales como económicos, especialmente en comunidades vulnerables.
Apuesta por una matriz más limpia y sostenible
De acuerdo con la compañía, estas iniciativas hacen parte de una estrategia integral de modernización de la matriz eléctrica regional, orientada a disminuir las emisiones contaminantes, fortalecer la sostenibilidad del sistema y mejorar el acceso a la energía en zonas con limitaciones históricas en la prestación del servicio.
Uno de los componentes clave de esta estrategia es la autogeneración distribuida, un modelo que permite a los usuarios producir su propia energía a partir de fuentes renovables. Según Air-e Intervenida, este esquema puede traducirse en ahorros de hasta un 60 % en la factura del servicio eléctrico, lo que representa un alivio económico significativo para hogares, comercios e instituciones.
Proyectos en Atlántico, Magdalena y La Guajira
Actualmente, la empresa participa en proyectos de energía solar fotovoltaica ubicados en los departamentos de Atlántico, Magdalena y La Guajira, los cuales suman una potencia instalada de 1,2 megavatios (MW). De acuerdo con los cálculos técnicos, estas iniciativas permitirían una reducción de hasta 12 toneladas de dióxido de carbono (CO₂) frente a los esquemas tradicionales de generación de energía.
A estos desarrollos se suman otros proyectos que ya se encuentran en etapa de implementación y que, en conjunto, alcanzarían una capacidad instalada total de 10,8 MW. De ese total, 9 MW estarían localizados en el Atlántico, 1 MW en el Magdalena y 0,8 MW en La Guajira, mediante la puesta en marcha de granjas solares fotovoltaicas.
Democratización energética y participación comunitaria
Air-e Intervenida explicó que estos proyectos están alineados con la política de democratización energética impulsada por el Gobierno nacional, cuyo objetivo es que el servicio de energía sea más accesible, participativo y gestionable por parte de comunidades, ciudadanos, empresas e instituciones locales.
Este enfoque busca no solo diversificar las fuentes de generación, sino también fomentar la participación activa de los usuarios en el sistema energético, promoviendo modelos más justos y sostenibles que respondan a las necesidades territoriales.
Respuesta al crecimiento de la demanda en la región
Según la compañía, el impulso a la energía solar también permitirá responder al crecimiento sostenido de la demanda eléctrica en el Caribe colombiano, mejorar la capacidad del sistema y ofrecer un servicio más confiable y estable para los distintos sectores productivos de la región.
La implementación de estas iniciativas, señalaron, contribuirá a fortalecer la infraestructura energética, reducir riesgos asociados a la generación convencional y mejorar la calidad del servicio para hogares, comercios e industrias.
Energías limpias como motor de desarrollo
En el marco del Día Internacional de las Energías Limpias, Air-e Intervenida reiteró que el trabajo articulado entre el sector público, el sector privado y las comunidades resulta fundamental para avanzar en la transición energética y consolidar un modelo de desarrollo económico y social más sostenible para el Caribe colombiano.
La empresa destacó que la expansión de la energía solar no solo representa un avance ambiental, sino también una oportunidad para impulsar la competitividad regional y mejorar la calidad de vida de miles de usuarios.