Qué pasa con la Green Card si está fuera de EE. UU. más de seis meses y qué problemas podría enfrentar al regresar

Las salidas menores a seis meses se consideran temporales, aunque no se descarta una revisión si hay viajes constantes u otras situaciones.
Cuando la ausencia supera el límite anteriormente mencionado, puede haber un control más detallado en la entrada. Crédito: Freepik

Permanecer fuera de Estados Unidos por más de seis meses puede poner en riesgo el estatus migratorio de quienes tienen residencia permanente o Green Card. Así lo han reiterado el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, las entidades encargadas de vigilar los ingresos y la permanencia en el país.

La advertencia es para los extranjeros que, por motivos personales o de trabajo, planean pasar un tiempo largo fuera del territorio estadounidense.

Según el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, una ausencia mayor a 180 días genera dudas sobre si la persona mantiene a Estados Unidos como su lugar de residencia principal. En esos casos, los funcionarios pueden pedir algunos documentos que respalden esa permanencia.

Si la persona permanece más de 12 meses fuera sin ese permiso, la Green Card deja de ser válida para ingresarCrédito: Freepik

Qué pasa cuando se supera el tiempo fuera del país

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza explica que cada situación se revisa individualmente. Se hace una inspección sobre el tiempo de ausencia, la frecuencia de los viajes y los vínculos con Estados Unidos, factores que influyen en la decisión.

Las salidas menores a seis meses se consideran temporales, aunque no se descarta una revisión si hay viajes constantes u otras situaciones.

Cuando la ausencia supera el límite anteriormente mencionado, puede haber un control más detallado en la entrada. En ese momento, el residente debe demostrar que su salida fue temporal.

Por ese motivo, pueden llegar a solicitar documentos como contratos de vivienda, certificados laborales, registros escolares o declaraciones de impuestos presentadas en Estados Unidos.

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos afirman que no basta con tener la Green Card vigente. Lo importante es comprobar que el país sigue siendo el lugar principal de residencia. Si hay dudas, los oficiales pueden iniciar un proceso, aunque solo un juez de inmigración tiene la facultad de retirar formalmente el estatus.

Las autoridades recomiendan planear los viajes con anticipación y guardar pruebas que demuestren los vínculos con Estados Unidos. Crédito: fREEPIK

Qué hacer si la ausencia será más larga

Para quienes planean estar fuera más de un año, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos dan como recomendación solicitar antes de viajar un permiso de reingreso mediante el Formulario I-131. Este documento permite regresar hasta dos años después sin que se asuma abandono de la residencia.

Si la persona permanece más de 12 meses fuera sin ese permiso, la Green Card deja de ser válida para ingresar. En ese sentido, se debe tramitar una visa SB-1 como residente que vuelve y se debe hacer en una embajada o un consulado. Para obtenerla, es necesario demostrar que la estadía prolongada por fuera del país se dio por temas de fuerza mayor, como problemas de salud o situaciones familiares.

Las autoridades recomiendan planear los viajes con anticipación y guardar pruebas que demuestren los vínculos con Estados Unidos. También sugieren evitar establecer residencia fiscal o domicilio permanente en otro país si se quiere conservar la residencia.

Tanto el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos como la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza han reiterado la información para que los residentes conozcan estas condiciones antes de salir del país.