Los hábitos de sueño que podrían revelar un subtipo de depresión, según un estudio

Los cambios en el ritmo circadiano pueden coincidir con alteraciones del estado de ánimo.
Los hábitos de sueño podrían ayudar a reconocer un subtipo de depresión sobre el ritmo circadiano, el reloj interno del organismo que regula los ciclos de sueño y vigilia. Crédito: Diseñado por Magnific + www.magnific.com

Los hábitos de sueño podrían ayudar a reconocer un subtipo de depresión sobre el ritmo circadiano, el reloj interno del organismo que regula los ciclos de sueño y vigilia.

Una investigación publicada en el British Journal of Psychiatry propone el término depresión circadiana para describir un conjunto de características presentes en cerca de una cuarta parte de las personas con trastornos depresivos mayores.

La relación entre el descanso y la depresión es un punto de partida de esta investigación. Los cambios en el ritmo circadiano pueden coincidir con alteraciones del estado de ánimo, mientras que las variaciones en los horarios de sueño dejan ver algunos de los patrones que los investigadores buscan estudiar.

La reducción de las horas de luz durante el otoño y el invierno, por ejemplo, puede desencadenar el trastorno afectivo estacional (TAE). Sin embargo, Ian Hickie, profesor de psiquiatría del Centro de Cerebro y Mente de la Universidad de Sídney, Australia, considera que este fenómeno representa solo una parte de la relación entre los ciclos biológicos y la depresión. Según el investigador, el TAE es "solo la punta del iceberg".

A partir de esta perspectiva, Hickie y sus colaboradores plantearon una clasificación que no depende exclusivamente de los cambios estacionales. La propuesta busca identificar a las personas con depresión que también presentan determinados patrones sobre el descanso, los horarios de actividad y las variaciones en su comportamiento cotidiano.

¿Qué es la depresión circadiana y cuántas personas podría afectar?

Para desarrollar el estudio, los investigadores evaluaron a más de 11.000 australianos diagnosticados con depresión. Los resultados mostraron que más de 2.600 participantes cumplían los criterios establecidos para la depresión circadiana, una cifra que representa aproximadamente una de cada cuatro personas evaluadas.

La clasificación propuesta contempla características sobre el sueño y los cambios en la rutina diaria. Para cumplir con sus criterios, una persona debe presentar tres o más de los patrones identificados por los investigadores.

Entre las características consideradas figura despertarse con mucho cansancio, levantarse tarde e identificarse como una persona nocturna. También se incluye dormir hasta mucho más tarde durante los días libres en comparación con los días laborales.

La evaluación contempla, además, las variaciones estacionales en la duración del sueño, la actividad social, el estado de ánimo, el peso, el apetito y los niveles de energía. Otro de los criterios consiste en dormir más durante los periodos en los que los sentimientos de depresión alcanzan su mayor intensidad.

Los investigadores aclaran, mediante la naturaleza de su propuesta, que la depresión circadiana no constituye un diagnóstico formal. Se trata de un subtipo sugerido de depresión clínica que permite estudiar la coincidencia entre determinadas características del sueño y los trastornos depresivos mayores.

¿Qué relación existe entre los hábitos de sueño y los síntomas depresivos?

Los patrones de descanso ocupan un lugar central en la clasificación. Los investigadores tuvieron en cuenta tanto el cansancio al despertar como la tendencia a levantarse tarde y a mantener horarios distintos durante los días laborales y los días libres.

La identificación con un cronotipo nocturno también forma parte de los criterios. Este rasgo se refiere a la preferencia por horarios tardíos para dormir y realizar actividades, una característica que los investigadores incluyeron en su evaluación de las personas con depresión.

Otro aspecto corresponde a los cambios en la cantidad de sueño según el estado de ánimo. En particular, el estudio considera la tendencia a dormir más cuando los síntomas depresivos empeoran, junto con las variaciones en el apetito, el peso y la energía.

No obstante, presentar alguno de estos hábitos no confirma por sí solo la existencia de depresión circadiana. La propuesta contempla tres o más criterios, dentro de una clasificación que todavía no representa una categoría diagnóstica formal.

¿Qué diferencias encontraron entre los grupos evaluados?

Los investigadores identificaron diferencias entre las personas que cumplían los criterios de la depresión circadiana y aquellas que no reunían esas características.

Según los resultados, quienes cumplían los criterios informaron que la depresión comenzó a una edad más temprana en comparación con el grupo que no presentaba ese conjunto de patrones.

El estudio también encontró que estas personas tenían más probabilidades de aumentar de peso durante los episodios depresivos. Además, registraron una mayor probabilidad de presentar síntomas como alucinaciones breves y pensamientos suicidas.

Estos resultados describen diferencias entre los grupos evaluados, pero no significan que todas las personas con horarios de sueño tardíos o cansancio al despertar presenten esos síntomas. La clasificación propuesta reúne varias características y no establece una relación automática entre un hábito específico y la presencia de depresión.

¿Qué hábitos de sueño contempla el estudio?

Entre los criterios figuran despertarse con mucho cansancio, levantarse tarde, identificarse como una persona nocturna y dormir más durante los días libres que durante las jornadas laborales. También se consideran los cambios en el sueño, el estado de ánimo, el apetito, el peso, la energía y la actividad social según la época del año.

¿Cuántas personas cumplieron los criterios de depresión circadiana?

De los más de 11.000 australianos con diagnóstico de depresión que participaron en la evaluación, más de 2.600 cumplieron los criterios propuestos. La cifra equivale aproximadamente a una cuarta parte de las personas estudiadas.

¿La depresión circadiana es un diagnóstico formal?

No. La depresión circadiana es un subtipo propuesto por los investigadores, definido por la presencia de tres o más criterios relacionados con los hábitos de sueño y otros cambios en la rutina. La clasificación busca estudiar su relación con los trastornos depresivos mayores, pero no constituye un diagnóstico formal.

Temas relacionados