“Por qué las personas cada vez más evitan hablar de política para no pelear”: expertos responden

Más del 50% de las personas asegura que esas conversaciones pueden terminar en fuertes discusiones y rupturas.
Personas evitan hablar de política para evitar peleas: estudio Crédito: www.magnific.com

Las conversaciones sobre política dejaron de ser un simple intercambio de opiniones y se han convertido en una fuente de tensión emocional y conflictos personales en Colombia, según advierten los expertos.

Un estudio hecho en el país evidenció cómo el ambiente electoral y la creciente polarización están afectando las relaciones familiares, sociales y laborales.

¿Ya no se habla de política dentro de los hogares?

El análisis encontró que una parte importante de las personas prefiere evitar cualquier conversación política dentro de sus hogares, para impedir discusiones o rupturas.

Aunque el 45,3 % de los encuestados aseguró que en su familia se habla de política “sin problema”, el resto reconoció que el tema suele generar incomodidad, estrés o confrontaciones.

Según los resultados, el 25,7 % afirmó que en su casa “a veces se evita” hablar de política, mientras que el 21,6 % señaló que el tema se evita la mayoría de las veces.

Incluso, un 7,4 % aseguró que prácticamente existe una regla implícita de no tocar asuntos políticos dentro del hogar.

En diálogo con Bienestar FM, María Clara Betancourt, directora del Programa de Psicología de la Universidad Manuela Beltrán, institución que hizo el análisis, dijo que ese comportamiento refleja mecanismos emocionales de protección.

“Desde la psicología de la comunicación, evitar ciertos temas sensibles suele funcionar como mecanismo de protección emocional, cuando las personas perciben que el desacuerdo podría deteriorar los vínculos afectivos”, explicó.

Otras cifras

Las cifras también muestran que el debate político ya está teniendo efectos emocionales concretos en muchas personas.

El 10,8 % de los participantes aseguró que ese tipo de conversaciones le incomodan o alteran emocionalmente, mientras que un 8,8 % manifestó que hablar de política le genera estrés, ansiedad o rabia.

Además, el 23,6 % indicó que alguna conversación política terminó en una discusión fuerte dentro de su entorno cercano y un 14,2 % afirmó que este tipo de conflictos ha ocurrido en varias ocasiones.

Las tensiones no solo aparecen en espacios familiares. Los encuestados señalaron que las diferencias ideológicas también están afectando relaciones de pareja, grupos de amigos, ambientes universitarios y espacios laborales.

Sensación de juicio y rechazo

Otro de los hallazgos más preocupantes tiene que ver con la sensación de juicio y rechazo por las opiniones políticas.

El 27,7 % de los consultados aseguró haberse sentido juzgado en algunas ocasiones por su forma de pensar, mientras que un 14,2 % afirmó sentirse cuestionado frecuentemente por sus posiciones ideológicas.

Incluso, algunas relaciones personales ya se habrían deteriorado por este motivo. Aunque el 64,2 % dijo no haberse alejado de nadie por diferencias políticas, un 12,2 % reconoció haber tomado distancia emocional o personal y un 10,1 % aseguró haberse alejado claramente de alguien por discusiones relacionadas con política.

La encuesta también reveló que el 12,2 % evita reuniones para no enfrentarse a discusiones políticas, mientras que el 8,1 % reportó conflictos familiares relacionados directamente con temas ideológicos.

Pese a este panorama, muchas personas consideran que aún es posible convivir en medio de las diferencias. El 28,4 % cree que las posiciones políticas no afectan realmente las relaciones personales y otro 27 % considera que, aunque generan incomodidad, son situaciones manejables.

Sin embargo, un 29,7 % percibe que las diferencias ideológicas generan tensión constante y un 14,9 % considera que incluso pueden romper vínculos personales.

Consejos para hablar de política

Frente a este escenario, los expertos advierten sobre la necesidad de fortalecer herramientas de diálogo, manejo del conflicto y educación socioemocional, especialmente en un contexto electoral cada vez más polarizado.

“Los resultados evidencian la importancia de promover espacios de diálogo respetuoso, pensamiento crítico y educación socioemocional que fortalezcan la capacidad de convivencia en contextos de diferencia ideológica”, concluyó Betancourt.

En entrevista con Bienestar FM, el docente de Psicología de la Universidad de San Buenaventura, Vladimir Bernal, entregó una serie de consejos para hablar de política sin pelear con la familia, la pareja o los amigos.

El experto indicó que ese fenómeno se ha intensificado globalmente, convirtiendo las afiliaciones ideológicas en un "punto de inflexión" para las relaciones cercanas.

La detección temprana: El "frenado" emocional

Uno de los mayores retos en una discusión es identificar el momento justo antes de perder el control. Bernal aseguró que "es más fácil detener un automóvil cuando está arrancando, que cuando va a 300 kilómetros por hora".

En ese sentido, enfatizó que la mayoría de los individuos pueden detectar, por su propia historia y costumbres, cuándo un tema se vuelve "sensible".

Por ello, recomienda utilizar señales de seguridad o frases salvavidas en los momentos iniciales de la conversación.

"Identifique esos primeros momentos y comprométase a emitir una acción... ya sea retirándose o colocando sobre la mesa que de aquí en adelante vamos a terminar peleados", agregó.

Separar la identidad de la ideología

El especialista dijo que un error recurrente en el debate público es la personalización de las diferencias.

"Olvidamos mucho que las ideas no son lo mismo que las personas", indicó.

El psicólogo clínico agregó que "valdría la pena también preguntarse si vale la pena sacrificar la relación por un tema, que aunque nos afecta a todos, no necesariamente es lo que caracteriza esa dinámica que se da entre dos personas".