Hablar del superior en su ausencia suele verse como una práctica negativa en el entorno laboral. Sin embargo, una investigación académica encontró que el “chisme sobre el jefe” también puede tener efectos en la relación entre compañeros y en la cooperación dentro de los equipos.
El estudio “A espaldas del jefe: entender las consecuencias emocionales y relacionales del chisme negativo dirigido al supervisor”, publicado en la revista Journal of Business Ethics, analizó cómo reaccionan los empleados cuando comentan sobre su superior con otros colegas en el trabajo.
Los investigadores señalan que este tipo de conversaciones forma parte de la interacción social cotidiana. En el artículo explican que “las personas tienden a hablar de otros en casa, en el trabajo o en espacios de ocio”, lo que muestra que estas conversaciones son comunes en la vida diaria.
“Chisme sobre el jefe” puede aumentar la cooperación entre empleados
Uno de los hallazgos principales es que el “chisme sobre el jefe” puede influir en la relación entre compañeros de trabajo. Cuando los empleados comparten opiniones sobre un superior, se produce una interacción que puede aumentar el sentido de pertenencia dentro del grupo.
Ese sentimiento de conexión influye en el comportamiento dentro del equipo. El estudio encontró que cuando los trabajadores se sienten más integrados con sus colegas, aumenta la cooperación entre compañeros de trabajo.
Los autores explican que este tipo de conversaciones puede funcionar como un mecanismo social. Según el estudio, compartir información sobre otras personas puede “ayudar a crear y mantener relaciones sociales importantes para la supervivencia social”.
Este resultado sugiere que las conversaciones informales dentro de la oficina pueden influir en la forma en que los empleados colaboran y se relacionan durante la jornada laboral.
Las emociones que se generan al “chisme sobre el jefe”
El estudio también encontró que estas conversaciones pueden generar reacciones emocionales en quien participa. En algunos casos, los trabajadores experimentan emociones vinculadas con normas sociales, como culpa o vergüenza.
Los investigadores explican que estas emociones aparecen cuando una persona percibe que su comportamiento puede afectar la relación con una figura de autoridad dentro de la organización.
En el artículo se señala que hablar de un superior puede percibirse como una conducta que implica riesgos dentro de una relación jerárquica. Por esa razón, algunos empleados pueden optar por evitar al supervisor después de haber participado en este tipo de conversaciones.
¿Cómo se realizó el estudio?
La investigación se basó en dos estudios con trabajadores de tiempo completo. En el primero participaron más de 200 empleados que respondieron encuestas diarias durante dos semanas sobre sus conversaciones, emociones y comportamientos en el trabajo.
El segundo estudio incluyó a 111 trabajadores y a sus compañeros. Durante tres semanas los participantes registraron cuándo ocurría el “chisme sobre el jefe”, qué emociones experimentaban y cómo interactuaban con otros colegas.
Este método permitió observar cambios diarios en la dinámica laboral, especialmente en la cooperación entre compañeros.
Conversaciones informales en la oficina
Los autores concluyen que el “chisme sobre el jefe” forma parte de las conversaciones informales que ocurren dentro de las organizaciones. Aunque puede generar reacciones emocionales, también puede influir en la relación entre empleados.
El estudio indica que estas conversaciones pueden reforzar la conexión entre compañeros y favorecer comportamientos cooperativos dentro de los equipos.
Los investigadores señalan que analizar estas interacciones permite comprender mejor cómo se construyen las relaciones laborales y cómo influyen las conversaciones cotidianas en el funcionamiento de los equipos de trabajo.