Hallan planeta potencialmente habitable para los humanos a 146 años luz pero con temperaturas de -70°C

El planeta es ligeramente más grande que la Tierra; un año serían 355 días.
Este documento, obtenido el 3 de diciembre de 2025 de la NASA, muestra una imagen que simula cómo la luz de los satélites contamina las imágenes del universo tomadas por telescopios espaciales. Crédito: AFP

Astrónomos identificaron un nuevo planeta potencialmente habitable a unos 146 años luz de la Tierra, con un tamaño muy similar al de nuestro planeta y condiciones superficiales comparables a las de Marte. El objeto, aún considerado un planeta candidato, fue bautizado como HD 137010 b y orbita una estrella parecida al Sol. El estudio fue publicado esta semana en la revista científica Astrophysical Journal Letters.

De acuerdo con los investigadores, HD 137010 b es aproximadamente un 6 % más grande que la Tierra y describe una órbita de unos 355 días, muy cercana a la duración del año terrestre. “Tiene una órbita similar a la de la Tierra”, explicó la doctora Chelsea Huang, investigadora de la Universidad del Sur de Queensland (USQ), en Australia, y una de las autoras del estudio.

El descubrimiento fue realizado por un equipo internacional de científicos de Australia, Reino Unido, Estados Unidos y Dinamarca, a partir de datos recogidos en 2017 por la misión K2, la extensión del telescopio espacial Kepler de la NASA. Los análisis sugieren que el planeta tiene “alrededor del 50 % de posibilidades de residir en la zona habitable” de su estrella, la región donde podrían darse condiciones para la existencia de agua líquida.

“Lo más emocionante de este planeta en particular, del tamaño de la Tierra, es que su estrella está a solo unos 150 años luz de nuestro sistema solar”, señaló Huang. Comparó además su cercanía con otros mundos similares ya conocidos: “El siguiente mejor planeta alrededor de una estrella similar al Sol, en una zona habitable, Kepler-186f, está aproximadamente cuatro veces más lejos y es 20 veces más débil”.

¿Cómo lo hallaron?

HD 137010 b fue detectado mediante el método del tránsito, cuando pasó brevemente frente a su estrella y provocó una leve disminución de brillo. Esa señal extremadamente débil fue identificada inicialmente por un grupo de científicos ciudadanos del proyecto Planet Hunters, entre ellos el primer autor del estudio, el doctor Alexander Venner, quien en ese momento era estudiante de secundaria.

“Contribuí a este proyecto de ciencia ciudadana cuando estaba en la escuela secundaria, y fue en gran parte lo que me llevó a dedicarme a la investigación”, explicó Venner, quien posteriormente completó su doctorado en la USQ. “Fue una experiencia increíble volver a este trabajo y desenterrar un descubrimiento tan importante”.

"Esto no puede ser cierto"

El equipo científico reaccionó con cautela ante el hallazgo. “Nuestra primera reacción fue que esto no podía ser cierto”, relató Huang. “Pero lo comprobamos todo dos veces y tres veces y… es un ejemplo clásico de tránsito planetario”.

Los investigadores destacan que la cercanía y el brillo relativo de la estrella hacen que el planeta esté al alcance de la próxima generación de telescopios. “Estoy seguro de que este será el primer objetivo que se observará cuando la tecnología lo permita”, afirmó Huang.

La estrella anfitriona es más fría y menos luminosa que el Sol, lo que implica que la temperatura estimada en la superficie del planeta sería más cercana a la de Marte y podría situarse por debajo de los -70 grados centígrados.

La doctora Sara Webb, astrofísica de la Universidad de Swinburne que no participó en el estudio, calificó el hallazgo como “muy emocionante”, aunque subrayó que aún se necesitan más observaciones para confirmar oficialmente el planeta. “Solo hay un tránsito detectado, y normalmente en la ciencia planetaria hablamos de un estándar de oro de tres”, explicó.

Webb advirtió además que, aunque el planeta podría ser similar a la Tierra, también existe la posibilidad de que se trate de una “superbola de nieve”, un mundo grande y extremadamente frío que podría contener abundante agua, pero mayoritariamente congelada. Aunque se encuentra “muy cerca en el gran esquema de nuestra galaxia”, añadió que viajar hasta allí con la tecnología actual llevaría decenas de miles, o incluso cientos de miles de años.