El uso de disfraces visibles, la supervisión de niños y adolescentes durante los recorridos y la revisión de los dulces hacen parte de las medidas que deben tener en cuenta las familias durante la celebración de Halloween. El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), junto con la Policía Nacional, dio a conocer diez recomendaciones dirigidas a prevenir accidentes y situaciones que puedan poner en riesgo a los menores de edad durante las actividades de este 31 de octubre.
Las indicaciones están relacionadas con la elección de los disfraces, los lugares por los que transitan los niños, el acompañamiento de los adultos y el cuidado de los productos que reciben durante la jornada. También incluyen pautas sobre el uso de pólvora, la exposición de información personal en redes sociales y los canales disponibles para informar sobre posibles situaciones de peligro.
Disfraces, recorridos y acompañamiento a los niños
Una de las primeras recomendaciones está relacionada con la ropa que utilizan los niños durante la celebración. El ICBF y la Policía Nacional plantean que los disfraces deben ser cómodos, seguros y permitir que los menores sean identificados con facilidad. Para ello, se recomienda utilizar prendas con colores llamativos o elementos reflectivos, que faciliten su visibilidad cuando caminen por las calles, especialmente durante la noche.
La planeación de los recorridos también hace parte de las medidas. Las familias deben preferir calles iluminadas y evitar los sectores solitarios, con el propósito de reducir la exposición de los menores a situaciones de riesgo. La recomendación contempla tener en cuenta los lugares por los que pasarán durante la actividad y procurar que los desplazamientos se realicen por zonas conocidas y con presencia de otras personas.
El acompañamiento es otro de los puntos centrales del decálogo. Los niños deben permanecer bajo la supervisión de un adulto durante las salidas para pedir dulces o participar en actividades de Halloween. En el caso de los adolescentes, las autoridades plantean establecer acuerdos que permitan mantener la comunicación y conocer sus desplazamientos. La idea es que los menores tengan claridad sobre cómo comunicarse con sus familiares y qué hacer si llegan a separarse de su grupo.
Además, se recomienda explicarles que no deben ingresar a viviendas de personas desconocidas ni aceptar dulces de extraños. Esta indicación busca que los niños identifiquen situaciones que pueden representar un peligro y sepan que deben permanecer con sus acompañantes durante los recorridos.
Revisión de dulces y prevención de accidentes
La inspección de los productos que reciben los menores es otra de las recomendaciones para esta fecha. Antes de consumirlos, los adultos deben revisar que los dulces estén empacados, que sus envolturas permanezcan cerradas y que no presenten señales de alteración. Esta verificación permite identificar productos cuyo estado o empaque genere dudas antes de que sean ingeridos.
En cuanto a los elementos que se utilizan durante la celebración, el ICBF y la Policía Nacional recomiendan evitar la pólvora, las velas y otros objetos que impliquen el uso de fuego. Como alternativa, sugieren utilizar linternas o luces LED para acompañar los disfraces y las actividades nocturnas. La advertencia se concentra en evitar que los menores estén expuestos a elementos que puedan ocasionar quemaduras o accidentes.
Las recomendaciones también están dirigidas a los adultos responsables del cuidado de los niños. Entre ellas se encuentra evitar el consumo de bebidas alcohólicas durante las actividades de acompañamiento. La indicación busca que quienes estén a cargo de los menores puedan mantener la atención sobre ellos y responder ante cualquier eventualidad durante los desplazamientos.
Otro de los aspectos incluidos en el decálogo tiene que ver con la información que se comparte en internet. Las autoridades recomiendan no publicar fotografías ni ubicaciones en tiempo real de los niños y adolescentes durante la celebración. La medida apunta a limitar la exposición de datos personales y de información sobre los lugares en los que se encuentran los menores.
Líneas para reportar situaciones de riesgo
El decálogo también contempla la importancia de mantener una comunicación cercana con niños y adolescentes. Por eso, se recomienda que los adultos hablen con ellos, escuchen sus inquietudes y promuevan un ambiente de confianza en el que puedan contar si algo les genera temor o incomodidad.
El ICBF y la Policía Nacional recuerdan que cualquier situación sospechosa o que pueda comprometer la integridad de un menor debe ser reportada a las autoridades. Para estos casos están habilitadas la línea 123 de la Policía Nacional y la línea 141 del ICBF, que funciona las 24 horas.
De esta manera, las diez recomendaciones abarcan tanto las actividades que se realizan en las calles como las medidas de cuidado dentro de las familias y el manejo de la información personal. El llamado está dirigido a padres, cuidadores y adultos responsables para que tengan en cuenta estas pautas durante los recorridos y encuentros de Halloween, y sepan a qué líneas acudir si identifican una situación que afecte a un niño, niña o adolescente.
Claves de este tema, en cuatro preguntas:
¿Cuáles son las recomendaciones del ICBF para celebrar Halloween de forma segura?
El ICBF recomienda que los niños usen disfraces cómodos y visibles, recorran calles iluminadas y estén acompañados por adultos. También aconseja revisar los dulces, evitar la pólvora y no aceptar alimentos de desconocidos.
¿Cómo deben ser los disfraces de los niños durante Halloween?
Los disfraces de Halloween deben ser cómodos y contar con colores llamativos o elementos reflectivos para que los menores puedan ser vistos por conductores y peatones, especialmente durante los recorridos nocturnos.
¿Qué precauciones deben tener los padres con los dulces de Halloween?
Los dulces de Halloween deben revisarse antes de que los niños los consuman. Es importante comprobar que los empaques estén cerrados y en buen estado, y enseñarles a no recibir golosinas de personas desconocidas.
¿A qué líneas se puede llamar para reportar riesgos para los niños durante Halloween?
Las líneas 123 y 141 permiten reportar situaciones que pongan en riesgo a niños, niñas y adolescentes. La primera corresponde a la Policía Nacional y la segunda al ICBF, que presta atención las 24 horas.