La hemofilia requiere protocolos médicos específicos cuando un paciente necesita cirugía. La magíster en Genética Humana, Yolima Andrea Parrado Jara, explicó en La FM que estos procedimientos deben planearse “estrictamente dentro de programas integrales”, garantizando profilaxis y disponibilidad de factores de reemplazo antes, durante y después de la intervención.
La especialista indicó que la enfermedad se origina por la deficiencia del factor VIII o del factor IX, lo que da lugar a hemofilia A y hemofilia B. Recordó que la clasificación en leve, moderada o grave depende de las unidades internacionales del factor presentes en sangre, medición que determina la intensidad del tratamiento.
¿Cómo se manejan los procedimientos quirúrgicos en personas con hemofilia y qué protocolos deben seguir?
Parrado Jara explicó que cualquier intervención quirúrgica requiere coordinación de equipos interdisciplinarios. “Los eventos quirúrgicos deben ser estrictamente planeados dentro de programas integrales”, reiteró. Esto implica confirmar niveles de factor, programar la reposición adecuada y asegurar el suministro continuo del concentrado durante el periodo perioperatorio.
De acuerdo con el artículo “Hemofilia: abordaje diagnóstico y terapéutico. Revisión bibliográfica”, publicado en 2018 en la Revista Facultad Nacional de Salud Pública de la Universidad de Antioquia, el estándar en hemofilia grave se basa en la reposición profiláctica del factor faltante. Allí se señala que el factor VIII puede administrarse cada 8 a 12 horas y el factor IX cada 12 a 24 horas, según la necesidad clínica. También se advierte que los esquemas deben individualizarse de acuerdo con la edad, el acceso venoso y el patrón de sangrado.
La publicación académica además menciona que uno de los principales desafíos es el desarrollo de inhibidores, anticuerpos que neutralizan el factor administrado y que pueden obligar a utilizar agentes bypass o estrategias de inducción de tolerancia inmunológica. En el contexto quirúrgico, la detección previa de estos anticuerpos modifica la planificación terapéutica.
¿Es cierto que cualquier herida puede ser mortal en una persona con hemofilia?
Frente a esa creencia, la especialista respondió: “Depende de la gravedad y de si el paciente está en tratamiento”. Explicó que sin profilaxis adecuada pueden presentarse hemorragias intraarticulares incapacitantes o incluso una hemorragia craneal mortal. Sin embargo, aclaró que con tratamiento oportuno los niveles de factor permiten que la coagulación funcione de forma similar a la de una persona sin la enfermedad.
Parrado Jara indicó que uno de los mitos más comunes es pensar que toda persona con hemofilia sangra de forma incontrolable ante cualquier corte. La severidad depende del porcentaje de actividad del factor. Según la publicación de la Universidad de Antioquia, la enfermedad se clasifica como severa cuando el nivel es menor al 1 %, moderada entre 1 y 5 % y leve por encima de 5 %. Los casos leves pueden pasar desapercibidos y diagnosticarse solo después de un procedimiento quirúrgico.
¿Qué tratamientos existen actualmente para la hemofilia en Colombia y en el exterior?
Sobre los tratamientos disponibles, la especialista mencionó factores recombinantes de vida media prolongada, que reducen la frecuencia de aplicación en esquemas de profilaxis. También señaló la desmopresina en casos específicos y el Emicizumab para hemofilia A, un anticuerpo subcutáneo que promueve la coagulación sin ser un factor.
La revisión publicada en la Revista Facultad Nacional de Salud Pública de la Universidad de Antioquia describe además agentes bypass, como el factor VIIa recombinante y el complejo protrombínico activado, así como avances en terapia génica y nuevas moléculas en evaluación internacional. Estos desarrollos buscan mejorar la adherencia y disminuir complicaciones asociadas al tratamiento.
En cuanto al uso de terapias complementarias, el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos advierte que la medicina complementaria y alternativa no debe reemplazar la atención médica estándar y que “natural no quiere decir seguro”. La entidad señala que algunos suplementos pueden interferir con tratamientos médicos y generar riesgos adicionales. En el caso de la hemofilia, esto implica que cualquier práctica adicional debe ser consultada con el equipo tratante.
Parrado Jara concluyó que la adherencia al tratamiento es determinante para el pronóstico. “Con la terapia adecuada, los niveles de factor permiten que el proceso de coagulación funcione de manera similar al de una persona normal”, afirmó.