Las historias de quienes han vivido las consecuencias del conflicto armado en el Catatumbo llega a las tablas de Bogotá con Ishtana: Río, Trueno y Memoria, una propuesta teatral que reconstruye, desde los testimonios y la expresión artística, las huellas de la violencia, el desplazamiento, la desaparición y la resistencia de las comunidades de esta región de Norte de Santander.
La obra, dirigida por Felipe Hernández, tendrá dos funciones los próximos 6 y 7 de noviembre de 2026, a las 7:00 de la noche, en la Sala Gaitán del Teatro Jorge Eliécer Gaitán. Su propósito es acercar al público capitalino a una realidad que, pese a su impacto en el país, sigue siendo desconocida para muchos colombianos.
¿Qué se sabe sobre el Catatumbo?
La investigación que dio origen al montaje comenzó hace dos años. Según explicó su director, el interés por el Catatumbo surgió a partir de un episodio en Bogotá relacionado con la eliminación de grafitis que hacían referencia a las víctimas del conflicto.
“En uno de esos grafitis, ubicado en la calle 45, aparecía la palabra Catatumbo. Yo, como artista e investigador, no sabía dónde quedaba ni tenía mayor conocimiento sobre esta región. Eso me llevó a investigar y buscar testimonios sobre lo que sucedía allí”, relató Hernández en conversación con La FM.
A partir de esa búsqueda, el dramaturgo recopiló crónicas y relatos relacionados con campesinos, excombatientes, madres buscadoras y víctimas de la violencia. Parte fundamental de la documentación provino de los informes y testimonios recopilados por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), que sirvieron como insumo para construir la narrativa de la obra.
Narrativa de la obra
El resultado es una puesta en escena de 11 momentos que combina teatro documental, poesía, música en vivo, movimiento, interpretación y recursos visuales. La historia tiene como protagonista a Rosalba, una madre buscadora que representa las experiencias de las mujeres que han tenido que enfrentar la desaparición de sus hijos y la incertidumbre de no conocer su paradero.
Uno de los elementos simbólicos del montaje es el personaje del Niño Trueno, una figura que representa a los menores que desaparecen en medio de la guerra. A través de este recurso, la obra construye una historia sobre la búsqueda, la ausencia y el anhelo de miles de familias que esperan respuestas.
“Nos llamó mucho la atención preguntarnos en qué se convierte un hijo que desaparece. En nuestra obra se transforma en un Niño Trueno, que finalmente guía a su mamá hasta que ella logra encontrarlo. Es muy triste que ese personaje tenga que decirle: aquí estoy, ya me encontraste, ya puedes descansar”, explicó el director.
Respeto hacia las comunidades del Catatumbo
La experiencia también representa un desafío para los intérpretes, quienes deben aproximarse a testimonios de situaciones que no han vivido directamente. Natalia Andrea Argüello, una de las actrices principales, aseguró que el proceso ha estado marcado por el respeto hacia las comunidades y el reconocimiento de sus experiencias.
“Partimos del respeto absoluto y de la humildad de reconocer que, por más que hayamos escuchado sobre el Catatumbo y realizado investigaciones, no hemos vivido en carne propia esa situación. Son personas que tienen necesidades, emociones, sentimientos y vidas que se han vuelto muy complejas por cuenta del conflicto”, señaló la actriz.
Natalia Andrea Argüello explicó que uno de los mayores retos consistió en encontrar una manera de interpretar estos relatos sin exagerar el sufrimiento de las víctimas ni convertir sus historias en una representación melodramática.
“Siempre tuvimos una premisa: no hagamos drama de más sobre lo que ya es naturalmente dramático. Buscamos representar esas situaciones desde la cotidianidad, porque lo que más nos impactó fue entender que para muchas de estas comunidades la violencia terminó convirtiéndose en parte de su día a día”, agregó.
Descubrir una región de Colombia
Más allá de representar las consecuencias de la guerra, Ishtana: Río, Trueno y Memoria busca abrir una conversación sobre la memoria histórica, la responsabilidad social y el papel del arte en la construcción de paz. Para la actriz, resulta necesario seguir contando estas historias, especialmente cuando todavía existen familias buscando a sus seres queridos.
“Me llama la atención que, después de la firma del Acuerdo de Paz, sigamos construyendo historias sobre madres que pierden a sus hijos y que continúen apareciendo mujeres que tienen que salir a buscarlos. Como artistas tenemos la responsabilidad de contar estas realidades y movilizar el pensamiento”, afirmó.
El director también destacó que el montaje le permitió descubrir una región que antes conocía poco y reconocerla a través de sus habitantes, sus paisajes y sus sonidos.
“Esta obra me ha permitido reconocer al Catatumbo desde sus voces, sus paisajes y sus sonidos. Es una creación al servicio de la reflexión y de la posibilidad de conocer nuestros territorios”, expresó.
Ishtana: Río, Trueno y Memoria fue ganadora de la Beca de Creación en Teatro Sala 2026. La producción invita a los bogotanos a acercarse a las historias de una región que busca preservar su memoria y reivindicar la resistencia de sus habitantes.
Las funciones serán el 6 y 7 de noviembre, a las 7:00 p.m., en la Sala Gaitán del Teatro Jorge Eliécer Gaitán. Las entradas se pueden adquirir a través de Tuboleta.
Clave del tema en cuatro preguntas
¿De qué trata la obra Ishtana: Río, Trueno y Memoria?
Es una propuesta teatral que aborda las consecuencias del conflicto armado en el Catatumbo, el despojo, el desplazamiento y la resistencia de las comunidades afectadas por la violencia.
¿Qué historias se presentan en la puesta en escena?
A través de 11 escenas, reúne testimonios y relatos de campesinos, excombatientes, madres buscadoras, niños, niñas y líderes sociales, con especial atención a las experiencias de las mujeres.
¿Qué elementos artísticos utiliza la obra?
Combina teatro documental, poesía escénica, música, artes visuales, movimiento y paisajes sonoros para reconstruir las memorias individuales y colectivas del territorio.
¿Cuándo y dónde podrá verse en Bogotá?
Tendrá dos funciones el 6 y 7 de noviembre de 2026, a las 7:00 p.m., en la Sala Gaitán del Teatro Jorge Eliécer Gaitán. Las entradas están disponibles en Tuboleta.