Historia tras crimen de la psicóloga del ICBF, asesinada por menores a los que ayudaba

Karely Merlano, trabajadora de un hogar del ICBF en Barrancabermeja, fue asesinada presuntamente por cuatro menores durante un intento de fuga.
Karely Merlano, psicóloga de un centro de protección del ICBF en Barrancabermeja. Crédito: Tomada del Instagram de Karely Merlano @karelymerlano

La muerte de Karely Yenissa Merlano Viana no solo enluta a Barrancabermeja. También deja una historia humana: la de una mujer que dedicó su vida a servir y a cuidar a otros, incluso en los contextos más difíciles.

Karely tenía 48 años. Era madre, hija, compañera y amiga. Quienes la conocieron coinciden en algo: era una mujer cercana, trabajadora y con una vocación de servicio que la llevó, durante cerca de nueve años, a trabajar con adolescentes en conflicto con la ley.

Era pareja del periodista Alejandro Cabarcas, corresponsal de RCN Televisión, y madre de dos hijos, quienes hoy enfrentan una pérdida irreparable.

Su labor como cuidadora en un hogar de paso del ICBF no era sencilla. Según su esposo, Alejandro Cabarcas, “día a día debía enfrentar situaciones complejas, acompañando a jóvenes con historias marcadas por la violencia, el abandono y la falta de oportunidades”, y, aun así, Karely apostaba por el diálogo, la orientación y la posibilidad de que esos menores pudieran reconstruir sus vidas.

Además de su trabajo en el centro de protección, también se desempeñaba como instrumentista en la Clínica San José de Barrancabermeja, lo que reflejaba su esfuerzo constante por salir adelante y sostener a su familia.

Sin embargo, detrás de su compromiso también había preocupación. Versiones conocidas tras su muerte indican que, días antes del crimen, habría recibido amenazas por parte de algunos de los adolescentes bajo su cuidado. Karely habría informado esta situación a sus superiores e incluso solicitado apoyo, pero, presuntamente, no obtuvo una respuesta oportuna.

El desenlace fue trágico. Karely murió dentro del mismo lugar donde trabajaba por proteger a otros. Según las autoridades, fue asesinada, presuntamente, por cuatro menores durante un intento de fuga.

Hoy, su historia no solo genera dolor, sino también preguntas incómodas: ¿quién cuida a quienes cuidan?, ¿están realmente protegidos los trabajadores de estos centros?, ¿se están tomando las medidas necesarias frente a casos de riesgo?

La muerte de Karely Merlano es una alerta sobre las fallas de un sistema que, en su misión de resocializar, también debe garantizar la seguridad de quienes hacen posible ese proceso, asegura su esposo en medio de este episodio tan doloroso para él y sus hijos.

*Noticia redactada por: Lizeth Delgado.

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