Este alimento barato y común es el verdadero superalimento y no es el brócoli

El endocrino Oscar Rosero Olarte reveló los mitos y verdades del huevo y los lácteos.

El inicio de año se convierte en una fecha especial para que muchos busquen alternativas que les permitan tener mejores hábitos saludables y bajar de peso los kilitos de más que dejaron las fiestas decembrinas.

Las dietas estrictas, el ejercicio acelerado y las restricciones se convierten en el día a día de muchas personas que esperan bajar de peso de manera rápida; no obstante, especialistas en salud han destacado que hay algunos súperalimentos que pueden acelerar el metabolismo y permitir la reducción de peso de manera eficaz y saludable.

En diálogo con ‘Tarde, pero llego’, de La FM, el endocrinólogo Óscar Rosero reveló uno de los alimentos que debe estar en la alimentación diaria y que está por encima de productos como el brócoli, ya que su consumo es adecuado tanto para niños, adultos y personas mayores, sin riesgos que duren años.

¿Por qué el huevo es considerado el verdadero superalimento?

Para el endocrino, el huevo es un alimento “imprescindible a cualquier nivel”; incluso aseguró que los temores asociados al colesterol ya fueron reevaluados por la ciencia.

“Ese cuentico de que el huevo da colesterol y produce infartos ya no funciona”, dijo Rosero, quien explicó que se puede consumir sin restricción en la mayoría de las personas, siempre y cuando no cuenten con alteraciones genéticas del colesterol.

Huevos, el superalimento que ayuda a adelgazar, según endocrinoCrédito: Freepik

Aunque muchos piensan que el origen del huevo es importante, el especialista aseguró que su valor nutricional se mantiene sin importar el manejo animal, pues cuenta con una fuente relevante de nutrición.

¿Huevo, el ozempic Natural?

Para el experto en endocrinología, el huevo también hace parte fundamental de la alimentación de quienes están buscando bajar de peso.

Este alimento, a través de sus péptidos derivados de la digestión, puede estimular la secreción de GLP-1 y contribuir al efecto saciante, mecanismo que está respaldado tanto por estudios in vitro como por ensayos clínicos con alimentos ricos en proteínas.

De acuerdo con Rosero, el consumo de dos huevos cocinados en ayunas le permitirá a las personas sentir el efecto Ozempic, ya que, al estar bien cocidos, producen saciedad y son altos en proteína.

¿Qué pasa con la leche y los lácteos?

En cuanto a los lácteos, el endocrinólogo asegura que la leche hoy tiene una alta concentración de azúcares, lo que, en adultos con resistencia a la insulina, diabetes, obesidad y sobrepeso, “deja de ser un alimento tan inocente”.
En ese caso, la lactosa se descompone en galactosa y glucosa, lo que eleva el azúcar en sangre y la insulina.

En cuanto al proceso de fermentación, se transforma el perfil nutricional de los lácteos, por lo que en el yogur y el queso los microorganismos consumen los azúcares, lo que reduce la lactosa. “El queso es naturalmente bajo en lactosa”, afirmó.

De allí que muchas personas intolerantes no presenten síntomas al consumir estos productos lácteos.

Incluso, el médico calificó como un mito la idea de que la leche sea indispensable para prevenir la osteoporosis, ya que existen otras fuentes de calcio y estudios recientes revelan que los fermentos lácteos pueden dar mejores resultados. “La leche como elemento preventivo de la descalcificación está reevaluada”, dijo.