Huracán Polo: ¿hacia dónde se dirige en México desde que se declaró en grado 5?

El evento natural alcanzó su máximo potencial en tiempo récord y se dirige hacia el sur del territorio mexicano.
El huracán se intensificó en tiempo récord y se dirige hacia el sur de México. Crédito: www.magnific.com

El huracán Polo mantiene su desplazamiento sobre el océano Pacífico frente a las costas de México y continúa como un ciclón de categoría 5, de acuerdo con el último reporte del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC). El sistema se intensificó rápidamente desde el domingo 20 de septiembre de 2026 y permanece mar adentro, aunque su cercanía a la costa mantiene bajo vigilancia a varios estados del Pacífico mexicano.

¿Dónde está el huracán Polo?

Durante la tarde del martes 22 de septiembre, información obtenida por un avión 'cazahuracanes' de la NOAA indicó que Polo presentaba vientos máximos sostenidos de 285 kilómetros por hora y una presión central mínima de 892 milibares.

El centro del huracán se ubicaba aproximadamente en los 14.6 grados de latitud norte y 101.5 grados de longitud oeste, a unos 335 kilómetros al sur de Zihuatanejo, Guerrero, y 575 kilómetros al sur-sureste de Manzanillo, Colima, según el Centro Nacional de Huracanes.

En ese momento, Polo se desplazaba muy lentamente. El organismo estadounidense señaló que el sistema comenzaría a moverse gradualmente hacia el oeste-noroeste durante los siguientes días.

¿Hacia dónde se dirige el huracán Polo?

El pronóstico oficial indica que el centro de Polo permanecerá sobre el océano Pacífico y se desplazará de forma paralela a la costa del suroeste de México. Aunque el escenario previsto no contempla un impacto directo del ojo del huracán sobre territorio mexicano, su cercanía puede generar condiciones peligrosas en zonas costeras.

Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco permanecen bajo vigilancia debido a los efectos asociados con el ciclón. La trayectoria puede modificarse conforme ingresen nuevos datos meteorológicos, por lo que las autoridades mantienen un monitoreo permanente.

La evolución de Polo ha sido rápida. El sistema se formó como la depresión tropical Diecisiete-E y se convirtió en tormenta tropical el 20 de septiembre. Posteriormente se fortaleció hasta alcanzar la categoría de huracán y, durante el 22 de septiembre, llegó a categoría 5.

¿Qué efectos puede provocar el huracán Polo?

Aunque el centro del huracán permanece mar adentro, sus bandas nubosas ya generan condiciones de lluvia, viento y oleaje en sectores del litoral mexicano.

El Centro Nacional de Huracanes pronostica acumulados de entre 76 y 152 milímetros de lluvia, con máximos aislados de hasta 203 milímetros, en zonas de Guerrero y Michoacán. Para sectores de Oaxaca, Colima y Jalisco se estiman entre 51 y 102 milímetros.

Estas precipitaciones pueden provocar inundaciones, desbordamientos de ríos y arroyos y deslaves, especialmente en zonas montañosas y terrenos vulnerables.

En Guerrero, las autoridades estatales también alertaron por el incremento del oleaje. Se prevén olas de entre 4 y 5 metros en algunos sectores de la costa, además de corrientes de resaca que pueden representar un peligro para quienes ingresen al mar.

¿Cuándo comenzó el huracán Polo?

Polo se originó como la depresión tropical Diecisiete-E en el océano Pacífico. De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua, el sistema se intensificó a tormenta tropical a las 21:00 horas del 20 de septiembre.

A partir de entonces comenzó una intensificación acelerada. Durante el 21 de septiembre alcanzó la categoría de huracán y posteriormente se convirtió en un huracán mayor. El 22 de septiembre llegó a categoría 5.

El Centro Nacional de Huracanes continúa actualizando la trayectoria, intensidad y zona de posibles impactos de Polo. Las autoridades mexicanas recomiendan mantenerse atentos a los comunicados oficiales, especialmente en las zonas costeras de Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco.

La principal amenaza no depende únicamente de que el centro del huracán toque tierra. Las lluvias intensas, el oleaje elevado, las corrientes marinas y los posibles deslaves pueden generar afectaciones aun cuando Polo permanezca sobre el océano.