Así fue como la IA ayudó a extirpar un tumor cerebral con total éxito

Los cirujanos se asistieron con Inteligencia para evitar daños al paciente en medio del proceso.
La IA ya está siendo usada en procedimientos quirúrgicos. Crédito: www.magnific.com

Rhys Hibbert es un hombre que frisa los 50 años. Durante gran parte de su vida mantuvo una vida saludable. Realizando caminatas diarias de hasta 3 kilómetros. No obstante, en 2024 todo cambió para el gerente de atención al cliente. Según comentó a BBC, se encontraba en medio de una de sus caminatas cuando perdió el conocimiento y convulsionó.

Tras el suceso, decidió acceder con especialistas de la salud, quienes le ordenaron una tomografía cerebral. De este procedimiento se determinó que tenía un tumor benigno de 11 mm que crecía en la glándula pituitaria, órgano ubicado en la base del cráneo y del tamaño de una moneda.

La glándula, según MedlinePlus, produce y libera hormonas que controlan el crecimiento, metabolismo y el funcionamiento correcto de otros órganos. Pero su ubicación está en medio de las arterias carótidas, de donde el cerebro recibe la sangre, así como los nervios ópticos.

El tumor se expandió con el paso de tiempo y comenzó a generar impacto en la vida de Hibbert, impidiéndole ver con claridad, debido a que la masa presionaba sus nervios ópticos, la visión periférica se fue reduciendo.

También manifestó sentirse fatigado y mareado, llegando a chocarse con suma facilidad con objetos de su entorno. Al medio citado indicó que llegó a tener afectaciones psicológicas a causa de su enfermedad: "Durante mis 18 años de matrimonio, siempre me he levantado de la cama y le he preparado una taza de café a mi esposa (...) No iba a permitir que este tumor me lo impidiera". Asimismo comentó que no quería ser una carga para otros.

Una cirugía de alto riesgo

Con los escaneos cerebrales, los cirujanos le dieron una opción: ser la primera persona en probar una operación con asistencia de la inteligencia artificial. Rhys no lo pensó dos veces y accedió. Para BBC, dijo que era necesario ayudar a los profesionales de la salud a que aprendieran de forma práctica los avances tecnológicos: "si los pacientes no están dispuestos a participar en la investigación, ¿cómo van a aprender los médicos y cómo puede progresar la medicina?".

Así fue como una IA ayudó a extirpar un tumor cerebral

En medio de la intervención, a Rhys le introdujeron un endoscopio por la nariz. Existía una probabilidad del 25% al 50% de no extirpar en su totalidad el tumor, y que este volviera a crecer; mientras que existía una probabilidad del 0,5% al 2% de lesionar un vaso sanguíneo.

Para completar con éxito el procedimiento, una IA asistió a los cirujanos. Analizando la transmisión en directo, rastreaba los instrumentos quirúrgicos, marcando las zonas en las que había más probabilidad de la presencia de vasos sanguíneos: esos lugares debían ser evitados.

Funciona como una tecnología de reconocimiento facial. En Reino Unido se realizan hasta 20 operaciones al año. La IA fue alimentada con cientos de videos de extirpaciones de tumores hipofisarios, con el fin de que reconociera las estructuras más importantes.

De acuerdo con Hani Marcus, quien estuvo en el proceso para el medio citado: "Está entrenado en más operaciones de las que la mayoría de los cirujanos ven o realizan en toda su vida y puede actuar como un segundo par de ojos experto". Añadió que funciona en tiempo real.

Rhys Hibbert se fue recuperando progresivamente, observando mucho mejor a lo que hacía y dejando de sentirse fatigado con tanta facilidad. El ministro de Innovación en Salud dijo para BBC que esta satisfecho con el proceso y que la IA "necesita las salvaguardas adecuads y siempre nos aseguraremos de que la seguridad se tome en serio".