La Nasa no es la única agencia espacial que ha enviado sondas al espacio con el fin de estudiar el espacio. A lo largo del mundo, y aunque a veces trabajan en conjunto, otras entidades realizan sus propios experimentos en el universo. la JAXA acrónimo de la Agencia Japonesa de Exploración Espacial, envió el 3 de diciembre de 2014 la sonda Hayabusa 2; más reconocida por haber traído a la Tierra muestras del asteroide Ryugu en 2020.
En esta ocasión esta sonda realizó un sobrevuelo al asteroide Torifune, una roca que tiene de diámetro 450 metros y que se encuentra a una distancia de 100 millones de kilómetros por hora. Una vez lanzada, los científicos esperaban que fuera una de las misiones a más velocidad realizadas por la humanidad.
En medio de su viaje, este satélite tomó diferentes imágenes, en las que captó formas que sorprendieron a los científicos, especialmente por la forma de las decenas de asteroides que captaron.
La imagen puede denotar que el objeto está unido en los extremos de cada cabeza. Y aunque la sonda captó datos de este asteroide, la Jaxa indicó que publicará los resultados en el futuro. Hayabusa 2 cuenta con varios tipos de cámara en su armazón, por lo que la publicación de la agencia nipona publicó imágenes del cuerpo rocoso en diferentes formatos.
Uno de ellos es una imagen en infrarrojo, con la que lograron medir su temperatura y descubrieron que es mucho más frío de lo que consideraban; aunque mantiene temperaturas normales en la cara que apunta hacia el sol.
El encuentro con el asteroide de dos cabezas, una casualidad
El equipo japonés ronda el sol cada 383 días y rota cada 5 horas. Es parte del grupo Apolo y su función principal es clasificar asteroides cercanos a la Tierra cuyas órbitas pasan entre el sol y nuestro hogar.
El satélite se encontraba realizando otra misión cuando se cruzó con el cuerpo rocoso, llamando la atención de los científicos. Estos le ordenaron que se dirigiera hacia el asteroide. Cabe destacar que han utilizado a la sonda con el fin de que tome muestras que den luces de cómo se formó el sistema solar y de detalles de otros recursos que existan alrededor de nuestra existencia, y que la principal misión de la sonda es sobrevolar el asteroide 1998 KY26.
Una vez logre llegar a este punto, se convertirá en la primera sonda en estudiar un asteroide tan pequeño. En comparación con el asteroide de dos cabezas hallado, 1998 KY26 solo tiene 11 metros de diámetro, similar al asteroide que explotó en Rusia en 2013.
Gracias a esta sonda, los científicos descubrieron que el asteroide Ryugu tiene las cinco nucleobases que están en nuestro ADN y ARN.
De acuerdo con las declaraciones de Yuya Mimasu, científico de la agencia, a medios de comunicación: "En el momento en que vi realmente esta imagen y los datos científicos, de verdad se me puso la piel de gallina".
Asimismo, el científico indicó que se encontraba emocionado por captar una imagen como la que tomó, dado que era impensable: "En realidad se pueden ver las rocas... De verdad no esperaba poder tomar una foto como esta, así que estoy absolutamente en las nubes."
¿Cuáles son los asteroides más sorprendentes?
Este asteroide se une lista de otros cuerpos rocosos que son curiosos para los científicos. Cada uno de ellos tiene características diferentes y son recordados por los astrónomos siempre que se da el tema.
16 Psyche
Es un asteroide gigante rico en metales ubicado en el cinturón de asteroides, considerado el núcleo expuesto de un antiguo protoplaneta. Se cree que su valor en metales supera la economía global de la Tierra.
Chariklo
El asteroide más grande de la clase Centauro (órbita entre Saturno y Urano). Sorprendió a los astrónomos en 2013 al descubrirse que posee sus propios anillos, algo único para un cuerpo de este tamaño.
Kleopatra
Conocido popularmente como el asteroide "hueso de perro" por su extraña forma alargada con dos lóbulos unidos por un centro más estrecho.
Itokawa
Es una "pila de escombros" flotante, una aglomeración de rocas sueltas unidas únicamente por su propia gravedad mutua en lugar de ser un cuerpo sólido.
Oumuamua
El primer objeto interestelar confirmado que cruzó nuestro sistema solar. Su forma extremadamente alargada y su trayectoria desconcertaron a los científicos, asemejándolo a una nave de exploración.