Luego de que el presidente Gustavo Petro señalara al sector energético como posible responsable de las inundaciones en Córdoba, Chocó, Sucre y Bolívar, la presidenta de Acolgen, Natalia Gutiérrez, respondió con precisiones técnicas sobre la operación de los embalses.
Señalamientos del presidente Petro
El presidente Gustavo Petro aseguró que las inundaciones registradas en varios departamentos del país no obedecen únicamente a causas climáticas y pidió investigar a empresas generadoras de energía por el manejo de represas.
Según el mandatario, algunas centrales como Urrá e Hidroituango estaban por encima de los niveles permitidos, lo que habría obligado a realizar descargas de agua que agravaron la emergencia. Incluso, calificó lo ocurrido como un “delito ambiental” y pidió la renuncia del gerente de la hidroeléctrica Urrá.
Acolgen defiende la operación técnica de los embalses
Frente a estas declaraciones, la presidenta de Acolgen, Natalia Gutiérrez, afirmó que la operación de los embalses se rige por normas técnicas y no por decisiones arbitrarias.
“Los embalses destinados a la generación de energía no operan de forma arbitraria ni ‘botan agua gratuitamente’. Cumplen tres funciones esenciales: regular los ríos, generar energía y reducir riesgos de inundación, bajo reglas estrictas vigiladas por el Estado”, señaló.
Explicó que cada embalse funciona de manera autónoma, de acuerdo con sus condiciones hidrológicas y de seguridad, pero siempre bajo reglas oficiales y con planeación anticipada basada en pronósticos de lluvias y demanda energética.
Vertimientos obligatorios por seguridad
Gutiérrez indicó que verter agua no representa un beneficio económico para las empresas. “Verter agua implica dejar de generar energía y perder ingresos. No existe incentivo económico para hacerlo. Los vertimientos no son decisiones discrecionales, sino obligaciones técnicas”, afirmó.
Añadió que cuando un embalse llega a su nivel máximo, las descargas controladas son obligatorias para proteger la infraestructura y a las comunidades aguas abajo.
Según el gremio, la evidencia muestra que la operación de embalses puede reducir la frecuencia de inundaciones en cerca de un 8 % y la severidad de las crecidas hasta en un 38 %.
Embalses como amortiguadores de crecientes
La presidenta de Acolgen sostuvo que los embalses actúan como amortiguadores frente a las lluvias intensas. Indicó que en la cuenca del río Sinú, el embalse de Urrá ha controlado más del 96 % de las crecientes en los últimos 25 años, reduciendo el riesgo para la región.
También citó una investigación global publicada en Nature Communications, según la cual la regulación de caudales por represas puede reducir entre un 12 % y un 20 % la población expuesta a inundaciones hacia finales de siglo.
Precio de la energía y uso del recurso hídrico
Gutiérrez también respondió a los cuestionamientos sobre el uso del agua en el sistema eléctrico y el costo de la energía.
“En el contexto de mayores aportes hídricos, el precio de la energía en bolsa ha mostrado una tendencia a la baja, reflejando que el recurso disponible se está utilizando efectivamente para generar electricidad y reducir costos del sistema”, indicó.
Añadió que “no es cierto que se ‘bote agua para usar gas caro’”, pues el sistema eléctrico opera con criterios técnicos de confiabilidad donde la generación hidráulica y térmica son complementarias.
Según datos del gremio, en 2025 el precio promedio en bolsa fue de 245,8 pesos por kilovatio hora, por debajo del precio de los contratos durante el 78,6 % del tiempo. En lo corrido de 2026, el promedio en bolsa ha sido de 213,2 pesos por kilovatio hora, inferior al precio de contratos en el 86,2 % del tiempo.
Límites técnicos en la generación
La presidenta de Acolgen señaló que no toda el agua disponible puede transformarse en energía, debido a restricciones técnicas, ambientales y de seguridad.
Explicó que forzar la generación podría comprometer la estabilidad del sistema eléctrico y la atención de escenarios futuros.
Finalmente, el gremio expresó solidaridad con las comunidades afectadas por las inundaciones y reiteró que la operación segura de los embalses es una prioridad dentro de la gestión del riesgo.