Jericó (Antioquia) consolida su vocación cultural con la octava edición del Hay Festival

40 participantes de 7 países y más de 17 mil visitantes se encuentran en Jericó para vivir el Hay Festival.
Hay Festival en Jericó. Crédito: La FM/ Medellín

La octava edición del Hay Festival en Jericó se consolida no solo como un éxito de asistencia, sino como un motor de transformación territorial. Con la participación de 40 invitados de siete países y una afluencia superior a los 17 000 visitantes, el evento logra lo que sus organizadores definen como la confluencia entre "lo mejor del mundo y de Colombia".

Paola Mejía, responsable de Cultura en Comfama, destacó que la magia del encuentro reside en la hospitalidad local y el impacto tangible en la región. En sus ocho años de trayectoria, el festival acumula 70 000 asistentes y generó, solo en la edición anterior, una derrama económica de 3 500 millones de pesos.

Crecimiento estructural: del mapa cultural al emocional

El balance del impacto estructural es contundente. Juan David Jaramillo, gerente regional de Comfama, explicó que la elección de Jericó como sede se debió a su identidad como pueblo patrimonial y su potencial turístico. Las cifras respaldan la visión: la asistencia pasó de 7 000 personas en la primera edición a más de 16 000 en la versión anterior. Asimismo, la capacidad hotelera experimentó un salto monumental, pasando de 600 a más de 3 500 habitaciones disponibles.

Tras este crecimiento exponencial, el festival entra en una fase de madurez. "Llega el momento de echar raíces profundas. No se trata tanto de crecer en número, sino de consolidar y fortalecer", señaló Jaramillo, quien advirtió que la capacidad de soporte del municipio ha llegado a su límite actual. Como parte de esta consolidación, la programación incluyó este año a grupos locales de danza y música mediante convocatoria pública.

La mirada internacional: cercanía y calidez

Los invitados extranjeros coinciden en elogiar el formato íntimo de la edición jericoana. José Carlos Cueto, corresponsal de BBC Mundo, resaltó la familiaridad del encuentro: "Al ser más pequeño que el de Cartagena, todos estamos más juntos y se comparte más; la gente de Jericó es excepcional". Por su parte, la escritora danesa Janne Teller calificó al municipio como un escenario "encantador y tranquilo", destacando la sensación de seguridad que ofrece a los visitantes.

Cultura como resistencia

Para la periodista Yolanda Ruiz, el festival trasciende lo literario para convertirse en un espacio de significado profundo. "Que un lugar con tanta tradición albergue un escenario cultural de este nivel es muy especial", afirmó Ruiz. Durante la presentación de su libro Los que quedan, enfatizó que el arte y la literatura son formas de resistencia: "Es una manera de decir 'aquí estamos y seguimos vivos a pesar de todo'".

El Hay Festival Jericó, que este año aborda temáticas desde la inteligencia artificial hasta el patrimonio natural, se ratifica como un tejido social donde la hospitalidad antioqueña es el componente esencial de su éxito.

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