Con camisas y globos blancos, entre lágrimas y silencios largos, familiares y amigos despidieron a Kevin Arley Acosta Pico en Charalá. La misa se celebró en la Parroquia Nuestra Señora de Monguí, donde todo el pueblo arropó a su madre con abrazos y mensajes de fortaleza. Fue una ceremonia marcada por el dolor, pero también por la cercanía.
En medio de la eucaristía, el sacerdote hizo una pausa que estremeció a los presentes: se sentó frente al pequeño féretro y habló de la paciencia que nace de una fe auténtica. No fue un discurso lejano, fue una conversación íntima con una comunidad que intentaba entender una pérdida tan difícil. Al final, los familiares agradecieron el tiempo que pudieron compartir con Kevin. “Nos quedamos con sus abrazos y con los recuerdos que hoy son nuestro mayor tesoro”, dijeron antes de acompañarlo hasta el cementerio municipal.
Detrás del sepelio quedó una historia que hoy genera preguntas. Kevin, de siete años, tenía diagnóstico de Hemofilia A, una enfermedad que exige tratamiento permanente. Según su madre, Yudy Katherine Pico, desde diciembre de 2025 el medicamento dejó de ser entregado por la EPS, pese a las solicitudes reiteradas. La respuesta, asegura, siempre fue la misma: trámites administrativos pendientes.
El ocho de febrero, una caída en bicicleta complicó su estado de salud. Fue llevado primero a un centro asistencial cercano y luego remitido a Pitalito, donde permaneció más de 24 horas a la espera de un traslado a un hospital de mayor complejidad en Bogotá. “Cada segundo era vital”, le habrían dicho los médicos, mientras la familia esperaba una cama en UCI.
El traslado, según relata la madre, solo se logró después de insistir públicamente con llamadas y mensajes. Kevin falleció días después. Ahora, además del duelo, su familia pide que se investiguen las demoras en la atención médica y también en la entrega del cuerpo, que permaneció tres días en Medicina Legal.
“Mientras yo entierro a mi hijo, dicen que hicieron lo correcto. Yo solo pido que se investigue y que esto no quede impune”, expresó su madre.