La Luna pudo haberse formado en apenas 5 horas tras el impacto con la Tierra, esto dicen científicos

La formación de la Luna permitió que en la Tierra hubiera vida tal y como la conocemos.
En la Tierra es posible la vida, gracias a la Luna. Crédito: www.magnific.com

Un nuevo estudio científico plantea que la Luna pudo haber quedado configurada como un cuerpo prácticamente intacto pocas horas después del impacto entre la Tierra primitiva y Theia. Las simulaciones sugieren que la resistencia y la temperatura de las rocas fueron factores decisivos.

La formación de la Luna podría haber sido mucho más rápida de lo que se pensaba. Una nueva investigación publicada en The Astrophysical Journal Letters plantea que, bajo determinadas condiciones, nuestro satélite natural pudo quedar configurado en una órbita alrededor de la Tierra apenas cinco horas después del impacto gigante que habría dado origen al sistema Tierra-Luna.

La investigación, liderada por C. Adeene Denton junto con Erik Asphaug, Namya Baijal y R. Melikyan, revisa uno de los principales escenarios para explicar el origen de la Luna: la colisión entre la Tierra primitiva y Theia, un cuerpo planetario que habría tenido aproximadamente el tamaño de Marte.

Una nueva mirada al origen de la Luna

La hipótesis del impacto gigante sostiene que Theia chocó con la Tierra hace unos 4.500 millones de años. Como consecuencia de aquella colisión, enormes cantidades de material habrían sido expulsadas alrededor de nuestro planeta y posteriormente se habrían unido para formar la Luna.

El nuevo estudio no descarta esta hipótesis, pero propone un escenario diferente sobre lo que ocurrió inmediatamente después del impacto. Los investigadores utilizaron simulaciones informáticas de la colisión y analizaron especialmente un factor que puede resultar decisivo: la resistencia mecánica de los materiales.

La Luna es el resultado de un choque entre nuestro hogar y un gran asteroide.Crédito: www.magnific.com

Los resultados indican que la temperatura y las propiedades físicas de las rocas pueden modificar de manera importante el resultado de una colisión planetaria de estas dimensiones.

En determinadas condiciones, una parte importante del material involucrado en el impacto podría conservar su estructura. En lugar de producir únicamente un disco de escombros que posteriormente tendría que acumularse para formar la Luna, la colisión podría generar directamente un cuerpo de tamaño lunar capaz de quedar atrapado gravitacionalmente alrededor de la Tierra.

¿La Luna realmente se formó en cinco horas?

La afirmación necesita una precisión importante. El estudio no demuestra que todos los procesos que dieron lugar a la Luna terminaran en cinco horas. Lo que muestran las simulaciones es que un cuerpo lunar prácticamente intacto podría haber quedado en una configuración orbital alrededor de la Tierra aproximadamente cinco horas después de la colisión. Por eso, afirmar que “la Luna se formó en cinco horas” puede resultar simplificado.

Una cosa es que un cuerpo de tamaño lunar quede situado en una órbita alrededor de la Tierra pocas horas después del impacto y otra, muy diferente, que la Luna haya completado en ese momento toda su evolución física, térmica, química y orbital.

Después de su aparición, nuestro satélite habría continuado experimentando importantes transformaciones durante miles de millones de años.

La resistencia de las rocas cambia el escenario

Uno de los aspectos más interesantes del estudio es la importancia que adquiere la resistencia de los materiales.

En una colisión planetaria de enorme energía, las rocas pueden comportarse de manera muy diferente dependiendo de su temperatura y de sus propiedades mecánicas. Si los cuerpos están suficientemente calientes y deformables, el impacto puede destruirlos y generar grandes cantidades de material alrededor de la Tierra.

Pero si determinados materiales mantienen suficiente resistencia, pueden sobrevivir a la colisión en estructuras mucho mayores.

Según las simulaciones, esto abre la posibilidad de que un objeto de tamaño lunar haya sobrevivido al impacto y terminado rápidamente en órbita terrestre.

Esta posibilidad modifica la imagen tradicional de la formación lunar como un proceso necesariamente dominado por la acumulación gradual de pequeños fragmentos.

La Tierra solo tiene un satélite natural, que se mantiene en su posición gracias a la fuerza gravitacional de otro planeta.Crédito: www.magnific.com

Un misterio que todavía permanece

El nuevo escenario tampoco resuelve todos los interrogantes sobre el origen de la Luna. Uno de los mayores problemas científicos continúa siendo la extraordinaria similitud entre la composición de la Tierra y la de la Luna.

Si Theia era un cuerpo diferente de la Tierra, los investigadores necesitan explicar por qué ambos presentan características isotópicas tan parecidas. El nuevo modelo ofrece una posible pieza del rompecabezas, pero no constituye por sí mismo una prueba definitiva de que la Luna se formó exactamente de esta manera.

¿Qué dice realmente el nuevo estudio?

La principal conclusión de la investigación es que la formación de un cuerpo lunar puede ser mucho más rápida de lo que algunos modelos anteriores sugerían. El resultado más llamativo es que, en determinadas simulaciones, un cuerpo lunar prácticamente intacto puede quedar capturado alrededor de la Tierra en aproximadamente cinco horas después del impacto.

Sin embargo, esto no significa que la Luna, tal como la conocemos hoy, haya terminado de formarse en ese intervalo.

La investigación ayuda a comprender mejor las primeras horas posteriores al gigantesco impacto que pudo originar nuestro satélite y demuestra que las propiedades físicas de la Tierra y Theia pueden cambiar radicalmente el resultado de la colisión.