La lista completa de mujeres que recibieron el premio Nobel de literatura

A lo largo de la historia, algunas mujeres han sido galardonadas con el medallón; pero la disparidad es evidente.
En la historia, 19 mujeres han sido galardonadas con un premio Nobel. Crédito: Realizado con IA, basado en el estilo de Niklas Elmehed para Nobel.

Anne Carson es la decimo novena mujer en recibir el premio Nobel de Literatura. La poeta canadiense hace parte de una lista exclusiva, porque en general, la Academia solo ha entregado algún galardón a 69 mujeres diferentes, siendo 70 premios en total, porque Marie Curie es la única mujer en recibir en dos ocasiones esta distinción (física,1903; y química, 1911).

El Nobel de paz ha sido el que más veces ha sido entregado al género femenino, con 21 ocasiones contabilizadas: Navanethem Pillay y María Corina Machado son las más recientes. Luego viene el de literatura, le sigue el de medicina, con 14; Química, con 8; Física, con 5 galardones; y economía, con 3.

Pero este artículo trata sobre el Nobel de literatura, que se ha entregado en 119 ocasiones entre 1901 y 2026. Es decir, 100 medallas de Nobel se le han otorgado a hombres. A lo largo de la historia siempre se ha premiado a alguna mujer, pero es en la actualidad cuando se encuentran la mayoría de las galardonadas.

Las mujeres que han sido premiadas con el Nobel de literatura

Los primeros premios

En 1909, Selma Ottilia Lovisa Lagerlof fue la primera mujer en recibir un Nobel de Literatura. Fue maestra antes de dedicarse a escribir. Su obra combinaba la imaginación, la espiritualidad, los paisajes de Suecia (su país) y las leyendas locales. Aunque su nombre hoy no es recordado tanto como otras autoras, obras como 'Jerusalén', 'El Maravilloso viaje de Nils Holgersson' o 'La Saga de Gosta Berling' son de relevancia en el norte de Europa. Vivió entre 1858 y 1940 y, de acuerdo con la Academia, se le entregó el premio "en reconocimiento al elevado idealismo, la vívida imaginación y la percepción espiritual que caracterizan sus escritos".

La italiana Grazia Deledda (1871-1936) fue reconocida por la Academia Nobel en 1926. Oslo consideró que debía otorgársele el premio literario "por sus escritos de inspiración idealista que, con plástica claridad, describen la vida en su isla natal y, con profundidad y simpatía, abordan los problemas humanos en general". Ella recibió su premio un año más tarde. Se le conoce por obras como 'Cañas al viento', 'Elias Portolu' o 'La madre'.

Europa seguía siendo el centro de los premios y Sigrid Undset (1882-1949) se vio congraciada por la Academia en 1928. La nacida en Noruega, reconocida por obras como la trilogía 'Kristin Lavransdatter', 'Olava Audunsson' o 'La zarza ardiente', fue distinguida "principalmente por sus poderosas descripciones de la vida nórdica durante la Edad Media".

Los primeros premios fuera de Europa

Casi una década más tarde, la estadounidense Pearl Sydenstricker Buck recibió la moneda dorada. Ella creció en China y en sus textos abordó la vida campesina y los encuentros culturales. Su labor también se destaca por aportar en acciones humanitarias a favor de los niños. La motivación de la Academia reza a su favor: "Por sus descripciones ricas y verdaderamente épicas de la vida campesina en China y por sus obras maestras biográficas".

"Por su poesía lírica, inspirada por poderosas emociones, que ha convertido su nombre en símbolo de las aspiraciones idealistas de todo el mundo latinoamericano". Así fue como La academia describió las razones por las que Gabriela Mistral fue condecorada con el Nobel de Literatura. La chilena, que fue profesora e impulsó cambios en la educación de la región, vivió entre 1889 y 1957.

El premio de la poeta Nelly Sachas, con nacionalidad alemana y sueca, llegó en 1966. La también dramaturga con raíces judías escribió sobre el holocausto en la segunda guerra mundial. Y fue esto lo que le mereció el Nobel literario: "Por su sobresaliente escritura lírica y dramática, que interpreta el destino de Israel con una fuerza conmovedora". Ella vivió entre 1891 y 1970.

Sudáfrica también gozó de una Nobel de literatura. Nadine Gordimer levantó la medalla dorada en 1991. La novelista escribió sobre las consecuencias del apartheid: el racismo, la censura, la desigualdad y los dilemas de la sociedad. Ha sido una de las pocas personas a las que se les ha reseñado con la frase del propio Alfred Nobel: "quien, a través de su magnífica escritura épica, ha sido —en palabras de Alfred Nobel— de gran beneficio para la humanidad", publicó en su momento la Adademia.

Por esta misma línea, Toni Morrison logró el galardón en 1993. La novelista y docente universitaria habló sobre la esclavitud, el racismo y la importancia de la memoria colectiva. Ella también ganó el premio Pullitzer, en 1988. Sus obras más reconocidas son 'Ojos azules', 'La canción de Salomón' y 'Jazz'. La academia escribió al respecto: "Quien, en novelas caracterizadas por su fuerza visionaria y su importancia poética, da vida a un aspecto esencial de la realidad estadounidense".

Para finalizar el siglo XX, la polaca Wilslawa Szimborska (1923-2012), fue meritoria del premio Nobel de literatura por "una poesía que, con precisión irónica, permite que el contexto histórico y biológico salga a la luz en fragmentos de la realidad humana". Su galardón fue otorgado en 1996.

El nuevo milenio

En 2004 sería Elfriede Jelinek la ganadora. La austriaca, nacida en 1946 cuestionó las estructuras de poder y el consumismo en la sociedad. Obras como 'Las amantes', 'La pianista' y 'Deseo' le merecieron el premio "por su flujo musical de voces y contravoces en novelas y obras de teatro que, con extraordinario fervor lingüístico, revelan lo absurdo de los clichés sociales y su poder de sometimiento".

Tres años más tarde, Doris Lessing recibió el premio Nobel. Nació en 1919 en Persia (hoy Irán) habló sobre el colonialismo, las desigualdades raciales y de género. El milenio otorgó en 2007 la medalla Nobel por "esa épica de la experiencia femenina que, con escepticismo, pasión y poder visionario, ha sometido a examen una civilización dividida".

Le siguió la rumano alemana Herta Muller. En 2009, la autora de 'En tierras bajas', 'La bestia del corazón' o 'Todo lo que tengo lo llevo conmigo', recibió el premio por "quien, con la concentración de la poesía y la franqueza de la prosa, describe el paisaje de los desposeídos", según indica la academia.

2013 sería también femenino. La canadiense Alice Munro, fue una cuentista de relevancia para su país. La academia fue escueta, al indicar la razón de su premio: "Maestra del cuento contemporáneo".

En 2015, sería para Svetlana Alexiévich el nobel literario. Siendo periodista, se lanzó a la literatura sin olvidar sus raíces realistas. Habló sobre la guerra, el desastre de Chernóbil y la Unión Soviética. La academia escribió sobre ella: "Por sus escritos polifónicos, un monumento al sufrimiento y al valor de nuestro tiempo".

Olga Tokarczuk, nacida en Polonia, recibió el premio en 2019; pero se le otorgó en 2018. Novelista y ensayista, en su obra combina narraciones de reflexión filosófica. La academia inscribió en su acta que le otorgó el premio "por una imaginación narrativa que, con pasión enciclopédica, representa el cruce de fronteras como una forma de vida".

En 2020 fue para Lousie Gluck, nacida en Estados Unidos. "Por su inconfundible voz poética que, con austera belleza, hace universal la existencia individual", escribió la academia sobre la poeta. La francesa Annie Ernaux recibió su Nobel por obras como 'El lugar', 'Una mujer' o 'Los años'. Estas se referían a la clase social, el género, el aborto y los cambios de la cultura francesa. En el registro de la academia se lee: "Por el valor y la agudeza clínica con los que descubre las raíces, los extrañamientos y las restricciones colectivas de la memoria personal".

La primera surcoreana en recibir un Nobel de literatura fue Han Kang. La novelista y poetisa ha explorado en su obra sobre la memoria, la violencia y la resistencia. Según la Academia, mereció el Nobel "por su intensa prosa poética que confronta los traumas históricos y expone la fragilidad de la vida humana".

Sobre Anne Carson, La academia publicó: "Por su obra audaz e inventiva que, en diálogo lúdico con la tradición clásica, ha creado nuevas formas para la literatura contemporánea". Ella es conocida por obras como 'Eros l agridulce', 'Autobiografía de Rojo' o 'La belleza del marido'.