Leucemia mieloide aguda: estas son las señales de alerta de la enfermedad

La leucemia mieloide aguda (LMA) representa el 37 % de los nuevos casos de leucemia a nivel mundial. Es una enfermedad de rápida progresión que afecta principalmente a adultos mayores y puede manifestarse con síntomas inespecíficos como cansancio persistente, fiebre, palidez, moretones y sangrados sin causa aparente.
Científicos alemanes se encuentran analizando desde hace varios años las muestras de varios pacientes. Crédito: Pexels

La leucemia se encuentra entre los tipos de cáncer con mayor impacto en Colombia. De acuerdo con estimaciones de Globocan, el país ocupa el noveno lugar en nuevos casos de cáncer y el octavo en muertes asociadas a esta enfermedad.

Dentro de los cánceres hematológicos, la leucemia mieloide aguda (LMA) es el tipo de leucemia que registra más casos nuevos cada año. A nivel mundial representa aproximadamente el 37 % de los nuevos diagnósticos de leucemia.

La enfermedad constituye uno de los desafíos de la oncohematología debido a su rápida progresión y a la necesidad de realizar un diagnóstico oportuno y establecer un tratamiento especializado.

En el marco del Mes de Concienciación sobre el Cáncer Hematológico, que se conmemora cada septiembre, especialistas de Servier y del Hospital Internacional de Colombia llaman la atención sobre esta enfermedad y la importancia de reconocer sus principales señales de alerta.

¿Qué es la leucemia mieloide aguda?

La LMA es un cáncer de la sangre que se origina en la médula ósea, el tejido encargado de producir las células sanguíneas.

En condiciones normales, la médula ósea puede compararse con una fábrica que produce glóbulos rojos, responsables de transportar oxígeno; glóbulos blancos, que participan en la defensa del organismo frente a infecciones; y plaquetas, necesarias para la coagulación.

Cuando aparece la leucemia mieloide aguda, la médula ósea comienza a producir grandes cantidades de células inmaduras y anormales, conocidas como blastos. Estas células se multiplican rápidamente y desplazan a las células sanguíneas sanas.

Como consecuencia, disminuye la producción normal de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Esto puede afectar la capacidad del organismo para transportar oxígeno, combatir infecciones y controlar los sangrados.

“Esta enfermedad, de rápida progresión, requiere una evaluación diagnóstica oportuna y un abordaje terapéutico especializado. Los avances en hematología han permitido una mejor caracterización de la enfermedad y el desarrollo de estrategias de tratamiento más dirigidas, considerando las características clínicas y moleculares de cada paciente”, explicó la doctora Astrid Laguna, hematóloga oncóloga y gerente médica de Servier en Colombia.

La especialista agregó que identificar tempranamente los signos de alerta y contar con una atención integral por parte de equipos multidisciplinarios son factores importantes para el manejo de la enfermedad.

Una enfermedad que también afecta a Colombia

Aunque la leucemia mieloide aguda puede presentarse a cualquier edad, afecta principalmente a adultos mayores y tiene una mayor incidencia en hombres.

A nivel internacional, los casos nuevos de LMA han aumentado 82 % durante los últimos 30 años. Actualmente se registran alrededor de 161.000 nuevos casos en el mundo.

En América Latina, la edad de diagnóstico de la enfermedad se encuentra entre los 40 y 47 años, una edad menor frente al promedio mundial, que se ubica alrededor de los 69 años.

En Colombia, los datos también muestran la presencia de esta enfermedad en el sistema de salud. Según reportes de la Cuenta de Alto Costo, durante 2024 se atendieron 3.192 casos de leucemia mieloide aguda.

Adicionalmente, el Registro Epidemiológico de las Cohortes de Pacientes Diagnosticados con Neoplasias y Enfermedades Hematológicas en Colombia (RENEHOC) había registrado 807 pacientes con esta enfermedad para 2025.

¿Cuáles son las señales de alerta?

Uno de los principales desafíos para detectar la LMA es que sus síntomas pueden ser inespecíficos y confundirse con los de otras enfermedades o condiciones de salud.

El doctor Jaiver Fonseca Cipagauta, jefe médico del Servicio de Hematología del Hospital Internacional de Colombia y director del Programa de Trasplante de Células Progenitoras Hematopoyéticas, señaló que es importante prestar atención a cambios persistentes o a un deterioro del estado general de salud y consultar con un profesional médico.

Entre las principales señales de alerta se encuentran:

  • Cansancio o debilidad persistente.
  • Palidez.
  • Dolor óseo.
  • Fiebre recurrente sin una causa identificada.
  • Aparición de moretones sin estar asociados a golpes o traumatismos.
  • Sangrados sin causa aparente.
  • Pérdida de peso no intencionada.
  • Disminución del apetito.

Estas manifestaciones pueden estar relacionadas con la disminución de células sanguíneas sanas, que afecta diferentes funciones del organismo, como el transporte de oxígeno, la defensa frente a infecciones y la coagulación.

Sin embargo, la presencia de estos síntomas no significa necesariamente que una persona tenga leucemia mieloide aguda. La valoración médica es fundamental para determinar su causa y establecer si son necesarios estudios adicionales.

¿Qué factores pueden aumentar el riesgo?

En la mayoría de los pacientes no existe una causa identificable que explique el desarrollo de la LMA. No obstante, algunos factores pueden aumentar el riesgo.

Entre ellos se encuentra la exposición prolongada al benceno, una sustancia tóxica que puede estar presente en determinados procesos industriales y en el humo del tabaco.

También se han identificado como factores de riesgo algunos tratamientos previos contra el cáncer, como determinados tipos de quimioterapia o radioterapia, así como ciertas enfermedades genéticas.

Tener uno de estos factores no significa que una persona necesariamente desarrollará leucemia mieloide aguda, pero puede formar parte de la evaluación médica cuando existen otros signos o antecedentes relevantes.

Diagnóstico requiere estudios especializados

La evaluación de una posible leucemia mieloide aguda requiere una valoración médica especializada. El proceso puede incluir análisis de sangre, estudios de la médula ósea y pruebas adicionales destinadas a identificar las características específicas de la enfermedad.

Estos estudios permiten determinar el tipo de leucemia y conocer características que pueden ser relevantes para establecer el tratamiento más adecuado.

La identificación de alteraciones moleculares y genéticas ha adquirido especial importancia en los últimos años, debido a que permite caracterizar con mayor precisión algunos subtipos de la enfermedad y determinar si existen opciones terapéuticas dirigidas.

Tratamientos avanzan hacia una medicina más personalizada

Los avances en hematología han permitido ampliar las alternativas de tratamiento para algunos pacientes con LMA, especialmente mediante estrategias dirigidas a características específicas de las células leucémicas.

“Desde Servier trabajamos hacia una medicina más personalizada con nuevas alternativas como las terapias dirigidas que han ampliado las opciones de tratamiento para algunos pacientes que antes tenían opciones limitadas, como era el caso de los adultos mayores”, explicó la doctora Laguna.

El doctor Fonseca destacó que el conocimiento sobre las bases moleculares y genéticas de la enfermedad ha permitido identificar diferentes dianas terapéuticas.

Según el especialista, estos avances han contribuido a tratar de manera más específica algunos subtipos de la enfermedad y a mejorar los resultados clínicos y las expectativas de vida de determinados pacientes.

La importancia de consultar oportunamente

La leucemia mieloide aguda es una enfermedad de evolución rápida, por lo que reconocer cambios persistentes en el estado de salud y consultar a tiempo puede facilitar la evaluación médica y el inicio oportuno del proceso diagnóstico.

“Esta enfermedad exige una evaluación diagnóstica oportuna y un abordaje terapéutico que considere las particularidades de cada paciente”, señaló Fonseca.

En el marco del Mes de Concienciación sobre el Cáncer Hematológico, los especialistas hicieron énfasis en la importancia de conocer las señales de alerta y acudir a los servicios de salud cuando estas se presenten.

El abordaje actual de la LMA combina herramientas diagnósticas cada vez más precisas con tratamientos que buscan adaptarse a las características de cada paciente. De esta manera, el conocimiento de la enfermedad, la consulta médica oportuna y la atención por equipos especializados continúan siendo elementos fundamentales frente a este tipo de cáncer hematológico.

Claves del tema en cuatro preguntas:

¿Qué es la leucemia mieloide aguda y por qué requiere atención oportuna?

La leucemia mieloide aguda (LMA) es un cáncer de la sangre que se origina en la médula ósea y progresa rápidamente. La enfermedad provoca la producción excesiva de células inmaduras y anormales llamadas blastos, que desplazan a las células sanguíneas sanas y afectan funciones como el transporte de oxígeno, la defensa frente a infecciones y la coagulación. Por su rápida evolución, requiere diagnóstico y tratamiento especializado.

¿Cuáles son las principales señales de alerta de la leucemia mieloide aguda?

Entre los signos que pueden generar alerta están el cansancio o debilidad persistente, palidez, dolor óseo, fiebre recurrente sin causa, aparición de moretones sin un golpe previo, sangrados sin explicación, pérdida de peso no intencionada y disminución del apetito. Debido a que estos síntomas pueden confundirse con otras condiciones, es importante consultar con un profesional de salud.

¿Qué factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar LMA?

Aunque en la mayoría de los casos no existe una causa identificable, algunos factores pueden aumentar el riesgo, como la exposición prolongada al benceno, ciertos tratamientos previos contra el cáncer, entre ellos quimioterapia y radioterapia, y algunas enfermedades genéticas. La presencia de estos factores no significa que una persona necesariamente desarrollará la enfermedad.

¿Cómo se diagnostica y trata actualmente la leucemia mieloide aguda?

El diagnóstico puede incluir análisis de sangre, estudios de médula ósea y pruebas adicionales para identificar las características específicas de la enfermedad. Los avances en hematología han permitido desarrollar tratamientos más personalizados, incluidas terapias dirigidas para algunos pacientes y subtipos de LMA. La identificación de características moleculares y genéticas ayuda a los especialistas a definir estrategias terapéuticas más adecuadas para cada caso.