“Consigne $20 millones o lo matamos”: así funciona el hurto del 'falso servicio' por llamadas telefónicas

Diana Cortés explicó que todo comenzó cuando contactaron a su esposo con una supuesta solicitud profesional.

Durante la sección 'No se quede callado, denuncie' de Felipe Arias en La FM, se conoció el caso del esposo de la periodista Diana Cortés, diseñador de páginas web, quien fue víctima de una modalidad de estafa conocida como 'falso servicio', en la que delincuentes se hacen pasar por clientes para llevar a sus víctimas a lugares alejados y luego extorsionarlas.

El contacto inicial: una oferta de trabajo falsa

Diana Cortés explicó que todo comenzó cuando contactaron a su esposo con una supuesta solicitud profesional. “A él lo contactaron y le dijeron: ‘Por favor, ven a hacer un servicio de páginas web’. Él tiene una agencia de diseño web y supuestamente era para una empresa de lácteos en Subachoque”, relató.

Según contó, como trabajador independiente, su esposo aceptó la propuesta. “Cualquier persona que esté independiente va a una oferta de trabajo”, señaló. Durante el trayecto, los supuestos clientes empezaron a pedirle que compartiera su ubicación para poder “guiarlo”, lo que permitió a los delincuentes saber en tiempo real dónde se encontraba.

Mientras avanzaba por carretera, los estafadores mantuvieron comunicación constante. Diana indicó que, cuando ya estaba en una vía lejana, lo hicieron detener. “Cuando ya lo tenían en una carretera lejos y apartada, lo hicieron parar. Le dijeron que había cruzado una zona guerrillera, que no había pedido autorización”, contó.

En ese momento comenzaron las intimidaciones. “Le dijeron que lo estaban viendo y que si se movía le iban a disparar”, explicó. Además, su esposo iba acompañado de su padre, lo que aumentó la presión de los delincuentes.

La llamada enlazada y la extorsión

La periodista relató que los delincuentes obligaron a su esposo a llamarla y enlazar la comunicación. “Me entró una llamada del teléfono de mi esposo. Él me dijo que estaba en un ‘retén pacífico’ y que iban a corroborar información conmigo”, explicó.

Luego habló directamente uno de los estafadores. “El saludo fue: ‘Señora Diana, somos guerrilleros del Frente 53 de la Nueva Marquetalia’”, afirmó. A partir de ahí empezaron a hacer preguntas personales. “Cómo se llama su hija, cuántos años tiene, hace cuánto estamos casados, dónde vivimos”, enumeró.

Después de generar confianza, llegó la amenaza directa. “Me dijeron que para que mi esposo se pudiera ir tenía que consignar veinte millones de pesos o lo mataban”, contó. Uno de los audios enviados fue explícito: “Máximo treinta minutos para que me consigne los veinte millones de pesos… si no, va a recibir una bolsita con cuadritos de su esposo y de su suegro”.

Ante el pánico, Diana buscó ayuda. Se mantuvo en contacto con el CTI Gaula Cundinamarca y le aseguraron que su esposo no estaba con un grupo guerrillero y que todo era parte de una estafa: "Lo están intimidando, pero no lo tienen secuestrado’”, le explicó la entidad. Las autoridades le pidieron no consignar dinero y compartir la última ubicación enviada. Mientras tanto, su esposo decidió continuar. “Él dijo: ‘No, yo no creo que esto sea verdad’, y arrancó”, narró.

Por indicación del Gaula, no se detuvo y logró regresar a Bogotá. Posteriormente, la familia interpuso la denuncia formal.

Durante el programa se explicó que el falso servicio es una modalidad de extorsión en la que delincuentes se hacen pasar por clientes de construcción, transporte, diseño, venta de vehículos u otros servicios.

“Ofrecen un trabajo, atraen a la víctima a una zona específica y luego simulan un secuestro o una retención para exigir dinero a los familiares”, explicó. Diana cerró con una advertencia: “Siempre hay que desconfiar. Si alguien escribe: ‘Por favor venga a hacer un servicio’, uno tiene que verificar. Todo empieza con una llamada”.

*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM.