Mario Alonso Puig advierte cómo se relacionan el estrés crónico, la inflamación y las enfermedades autoinmunes

Mario Alonso Puig, médico y conferencista, explicó cómo el estrés permanente impacta cerebro y defensas.

En entrevista con La FM, el médico y conferencista Mario Alonso Puig advirtió sobre el impacto del estrés crónico en el organismo y explicó cómo el llamado “distrés” afecta directamente el sistema inmune, la inflamación corporal, la toma de decisiones y las relaciones interpersonales.

Puig señaló que muchas personas viven “atrapadas en una vorágine mental” y en automatismos que las llevan a actuar en permanente prisa. Según explicó, esa dinámica sostenida en el tiempo conduce al estrés crónico, concepto que vinculó con el término “distrés”, definido por el profesor Hans Selye.

“El distrés está asociado a inflamación del cuerpo, que está en la base de todas las enfermedades que conocemos”, afirmó durante la conversación. De acuerdo con su explicación, este tipo de estrés no solo afecta el estado emocional, sino que produce cambios fisiológicos concretos.

¿Cómo afecta el estrés crónico al sistema inmune?

Mario Alonso Puig detalló que el estrés crónico activa el sistema nervioso simpático, lo que genera una disregulación del sistema inmune. Indicó que esa alteración puede tener dos efectos: disminuir la capacidad del organismo para enfrentar bacterias y tumores o, por el contrario, llevar al cuerpo a atacarse a sí mismo.

“Cuando una persona no se siente valorada o conectada, el sistema inmune sufre”, sostuvo. Explicó que esa afectación puede traducirse en menor respuesta frente a amenazas externas o en procesos inflamatorios y cuadros autoinmunes, donde el propio organismo reacciona contra sus tejidos.

El médico también relacionó el estrés con la actividad cerebral. Señaló que el distrés reduce la actividad de la corteza prefrontal, estructura vinculada a la toma de decisiones y a la comprensión de contextos. Según indicó, esta disminución afecta la capacidad para evaluar situaciones con claridad.

Añadió que el estrés sostenido genera una sensación de separación respecto a los demás, lo que dificulta las relaciones interpersonales y la cooperación. “No sale nada bueno de ahí”, expresó.

En su explicación, Puig insistió en que la inflamación derivada del distrés se encuentra en la base de múltiples enfermedades. Subrayó que el estado inflamatorio continuo constituye un factor determinante en el deterioro del organismo.

¿Qué relación hay entre conexión emocional y salud física?

Durante la entrevista con La FM, el conferencista abordó también estudios realizados con macacos y ratas sobre la deprivación emocional. Dijo que la falta de conexión afectiva en etapas tempranas está asociada con dificultades en la autorregulación emocional, problemas de conexión social y alteraciones del sistema inmune.

También comentó que la deprivación de vínculo puede facilitar la aparición de trastornos autoinmunes. Sin embargo, aclaró que se trata de un condicionamiento y no de una determinación definitiva. “El ser humano tiene una enorme capacidad para reinventarse”, afirmó al referirse a la neuroplasticidad.

Indicó que en experimentos con macacos se observó que aquellos criados sin vínculo afectivo mejoraban cuando encontraban conexión en la adultez, evidenciando cambios en inteligencia, sociabilidad y sistema inmune.

Para Puig, el problema no radica únicamente en la carga de trabajo o en la velocidad de la vida moderna, sino en la desconexión interior que deriva en estrés sostenido. Por ello explicó que muchas personas creen que moverse equivale a avanzar, cuando en realidad pueden permanecer en un estado continuo de activación fisiológica.

“Hay mucha gente que se mueve mucho y no avanza nada”, afirmó. Por ello, sostuvo que es necesario detenerse y revisar hacia dónde se dirige la vida, con el fin de evitar que el estrés crónico continúe afectando el equilibrio del organismo.

Mario Alonso Puig insistió en que el cuidado del cuerpo, la mente y la dimensión emocional resulta determinante para el bienestar. Desde su perspectiva, ignorar el impacto del distrés implica permitir que la inflamación y la alteración del sistema inmune se mantengan en el tiempo, con consecuencias en la salud física y mental.

*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM