“Por falta de medicamentos tuve que hospitalizar a mi hijo”: padre de niño con leucemia pide soluciones a la Nueva EPS

El hombre confesó que por demoras en la entrega del medicamento por parte de la Nueva EPS, la hospitalización es su única esperanza para mantenerlo con vida.
Estudio señala un aumento en las barreras para atender a pacientes con cáncer en Colombia Crédito: Fundación Cardiovascular de Colombia

La crisis de medicamentos que atraviesa el país está golpeando con fuerza a los pacientes más vulnerables. Decenas de niños con cáncer han resultado afectados por no tener sus tratamientos de forma oportuna.

Esta vez, el llamado urgente lo hace Libardo Garzón, padre de Alan Estiven, un menor de cinco años que vive en Soacha y enfrenta una leucemia linfoblástica aguda de alto riesgo.

El niño requiere con urgencia el medicamento voriconazol de 200 miligramos, esencial dentro de su tratamiento oncológico.

Sin embargo, denunció que la Nueva EPS no ha garantizado la entrega oportuna del fármaco, lo que ha ocasionado que se deteriore el estado de salud del menor.

“Llevo más de 12 días esperando el medicamento. Me dicen que no lo hay en Bogotá, que viene de otro departamento, pero no llega. Cada rato escribo, envío mensajes, audios y no me dan solución”, afirmó Garzón.

Hospitalización, única alternativa

Alan recibe atención en la Clínica Infantil ubicada en el sector de Chapinero, en Bogotá, donde ha permanecido bajo manejo oncológico.

Hace casi dos semanas fue dado de alta y gracias al préstamo solidario de otra madre, pudo continuar con el medicamento mientras la EPS realiza la entrega oficial de un medicamento que todavía no recibe.

Libardo Garzón afirmó que pese a su esfuerzo no logró conseguir el medicamento que necesita su hijo, al tiempo que agregó que la única opción fue hospitalización en urgencias para que se lo puedan suministrar.

“Me quedaba la última pastilla, fui a la EPS y no me entregaron el medicamento, por lo que me tocó volver a hospitalizarlo por urgencias para que allá se lo suministren. Es muy duro que un niño tenga que hospitalizarse por falta de un medicamento, es una situación muy difícil sacarlo de su casa para que pueda tener su medicamentos que lo mantengan con vida”, señaló el padre.

El menor también enfrenta una infección por un hongo, una complicación frecuente en pacientes inmunosuprimidos por quimioterapia, lo que hace aún más urgente la continuidad del tratamiento.

Tutela sin respuesta efectiva

Ante la falta de respuesta, la familia señaló que interpuso una acción de tutela buscando la protección del derecho fundamental a la salud del menor.

Sin embargo, explicaron que la respuesta ha sido insuficiente y no se ha materializado en la entrega del medicamento.

“No sé a quién más acudir. He hecho lo que está en mis manos. Es un niño oncológico y duele mucho que por un medicamento que necesita para seguir con vida tengamos que estar en esta situación”, expresó.

Un problema que se repite

El caso de Alan se suma a múltiples denuncias de pacientes crónicos y de alto costo que enfrentan demoras en la dispensación de medicamentos en distintas regiones del país. Organizaciones médicas y asociaciones de pacientes han advertido que las interrupciones en tratamientos oncológicos pueden generar retrocesos graves en la evolución clínica.

Mientras tanto, la familia de Alan espera que la EPS autorice y entregue el medicamento voriconazol, para evitar una nueva hospitalización y garantizar la continuidad del tratamiento.

“Solo pido que me escuchen y que le entreguen el medicamento a mi hijo. Es lo único que necesitamos para que pueda seguir luchando”, concluyó el padre.

Pacientes sin tratamiento

La Corporación para el Desarrollo de la Seguridad Social – CODESS, junto al Observatorio Interinstitucional de Cáncer Infantil (OICI) y la Liga Colombiana Contra el Cáncer, hicieron un llamado urgente para reforzar la detección temprana y garantizar el acceso oportuno a la atención médica de niños, niñas y adolescentes diagnosticados con cáncer.

Estas organizaciones advierten que aún persisten brechas estructurales que afectan la continuidad de los tratamientos y la oportunidad en la atención, factores determinantes para la supervivencia de los menores.

Barreras que ponen en riesgo la vida

De acuerdo con una encuesta realizada por el OICI con el apoyo de CODESS a 244 padres de niños y niñas con cáncer, 8 de cada 10 menores han enfrentado dificultades para acceder a los servicios de salud.

La principal barrera reportada es la inoportunidad en la entrega de medicamentos, señalada por el 39% de los padres.

El tiempo mediano de espera fue de 42,5 días, con rangos entre 2 y más de 120 días, un periodo crítico tratándose de enfermedades oncológicas de rápida progresión.

El estudio también evidenció que:

-El 28% reportó demoras en autorizaciones.

-El 24% dificultades para acceder a citas con especialistas.

-El 27% de las familias incrementó su gasto de bolsillo durante el último año, con costos de hasta 5 millones de pesos y un promedio de $727.507 por hogar.

¿Cómo se puede denunciar falta de medicamentos y otras inquietudes?

En entrevista con La FM, Óscar Gálvez, agente especial interventor de la Nueva EPS, afirmó sobre los pacientes con cáncer y enfermedades huérfanas, que se implementó un plan de choque nacional para revisar las IPS encargadas de estos tratamientos.

“Estos casos hay que resolverlos de inmediato”, afirmó, al tiempo que agregó que recibe reportes directos junto con la gerencia nacional de medicamentos.

Durante la entrevista entregó su número de contacto, 320 854 4499, y manifestó que “con mucho gusto yo le resuelvo ese inconveniente de manera inmediata”.

Frente al caso del niño Kevin Acosta, el funcionario indicó que se presentó una falla relacionada con la portabilidad del servicio entre departamentos y sostuvo que el paciente recibía una molécula de aplicación cada 28 días.


¿Cómo impactan los embargos y cuál es la instrucción presidencial sobre la Nueva EPS?

Gálvez sostuvo que desde octubre de 2025 la entidad ha enfrentado múltiples demandas y que “esos embargos hoy suman alrededor de 2.2 billones de pesos”.

Señaló que decisiones judiciales sobre cuentas maestras han generado limitaciones financieras que afectan los pagos.