Un estudio de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) encendió las alertas sobre un problema que comienza dentro de los hogares. La entidad detectó rastros de analgésicos, antibióticos y antihipertensivos en la cuenca del río Bogotá y encontró que una de las principales causas está en la forma como los ciudadanos desechan los medicamentos vencidos o sobrantes.
La investigación presentada por la CAR el 21 de julio, incluyó monitoreos ambientales en 15 puntos de la cuenca, desde Villapinzón hasta el Salto del Tequendama, pasando por la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Salitre, además de una encuesta aplicada a 207 personas.
El resultado mostró que cuatro de cada 10 personas admitieron botar los medicamentos en la basura convencional. Otros encuestados aseguraron que los arrojan directamente al sanitario o al lavamanos, prácticas que facilitan que estos compuestos lleguen a las fuentes hídricas.
Además, el estudio identificó otros hábitos que favorecen la generación de estos residuos, como comprar medicamentos sin fórmula médica, abandonar los tratamientos antes de tiempo y almacenar productos vencidos en los hogares.
Juan Simón Rodríguez, ingeniero ambiental de la Universidad Manuela Beltrán y experto en cambio climático, explicó que este tipo de sustancias requiere un manejo diferente al de los residuos domésticos.
"Normalmente hacen este tipo de monitoreos sobre los cuerpos de agua, pero no se monitorean los componentes clínicos que tienen los medicamentos. Es importante que la Secretaría de Ambiente y todos los entes de control puedan hacer este seguimiento, pero no es común realizarlo", señaló.
Cómo evitar que los medicamentos lleguen a los ríos
Para el especialista, el principal cambio debe comenzar en los hogares. Según explicó, un medicamento vencido o sobrante nunca debe terminar en la basura, el sanitario o el lavamanos.
"Los medicamentos deben tener un destino diferente. Son sustancias de uso humano, pero no están probadas ni conocemos todos los alcances ni los riesgos que podrían ocasionar", dijo.
Agregó que "o conocemos algunos de esos riesgos, y es importante darles un destino adecuado y no desecharlos en el baño, en el lavamanos, o en sitios que puedan llegar a los cuerpos de agua del Distrito Capital o del planeta".
Rodríguez recordó que esos compuestos pueden generar resistencia en organismos acuáticos y plantas, además de bioacumularse en otros seres vivos cuando el agua contaminada se utiliza para el riego de cultivos.
La recomendación para disponer correctamente los medicamentos
Otros expertos ambientales hicieron un llamado a conservar los medicamentos vencidos o que ya no se utilizarán en su empaque original y llevarlos a los puntos autorizados para su disposición final.
"Yo le diría a la gente que un medicamento no es basura común. Es una sustancia diseñada para actuar sobre un organismo vivo, y por eso mismo, cuando termina en el río, sigue actuando: puede generar resistencia en bacterias, afectar peces y plantas, o acumularse en cultivos que luego regamos con esa misma agua. Por eso no lo debemos botar a la caneca normal, ni al sanitario, ni al lavamanos", indicó.
En ese sentido, recordaron que existen programas de recolección en centros comerciales, instituciones públicas y privadas, además de los Puntos Azules habilitados por la CAR en sus 14 direcciones regionales y los centros de recolección posconsumo autorizados.
"Lo que sí deben hacer es guardar los medicamentos vencidos o sobrantes en su empaque original y llevarlos a un punto de recolección posconsumo. Ese gesto, que toma cinco minutos, es lo que evita que esos compuestos terminen en la cuenca del río Bogotá", concluyeron.
Claves del tema, en cuatro preguntas:
¿Cómo evitar que medicamentos vencidos terminen contaminando ríos?
Los expertos recomiendan no botar los medicamentos vencidos o sobrantes a la basura, el sanitario o el lavamanos, ya que pueden llegar a las fuentes hídricas. La recomendación es conservarlos en su empaque original y llevarlos a los Puntos Azules de la CAR o a los programas de recolección posconsumo autorizados para garantizar una disposición adecuada.
¿Por qué encontraron rastros de medicamentos en el río Bogotá?
El estudio de la CAR detectó compuestos asociados a analgésicos, antibióticos y antihipertensivos en diferentes puntos del río Bogotá. La investigación identificó que uno de los principales factores es la forma en que los ciudadanos desechan los medicamentos, además de prácticas como abandonar tratamientos, almacenar productos vencidos y consumir fármacos sin fórmula médica.
¿Qué riesgos genera los medicamentos para el medio ambiente?
Botar medicamentos a la basura convencional o por el sanitario facilita que estas sustancias lleguen a los cuerpos de agua. Según el experto consultado, estos compuestos pueden favorecer la resistencia en bacterias y otros organismos, afectar la fauna y la flora acuática y acumularse en cultivos irrigados con agua contaminada.
¿Qué encontró la CAR sobre el manejo de medicamentos en los hogares?
La encuesta realizada por la CAR reveló que cuatro de cada diez personas desechan los medicamentos en la basura convencional, mientras otros los arrojan al sanitario o al lavamanos. Estos hábitos, sumados al almacenamiento de medicamentos vencidos y la interrupción de tratamientos, contribuyen a la contaminación de la cuenca del río Bogotá.